Blanca Suárez: "El resto del mundo quiere ver lo que se hace en España" - La popular actriz protagoniza la primera serie de Netflix en la península ibérica, 'Las chicas del cable'

by Gabriel Lerman April 25, 2017
Actress Blanca Suarez

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Lo suyo no es fama sino una obsesión. Gracias a su labor en las series El internado, El barco, Carlos rey emperador y Lo que escondían sus ojos, así como en numerosas películas españolas, Blanca Suárez se ha convertido en una de las actrices más populares de su generación. Ciertamente, el talento de la madrileña de 28 años no ha pasado desapercibido para directores como Pedro Almodovar, que le convocó para La piel que habito y Los amantes pasajeros, o Álex de la Iglesia, para el que acaba de protagonizar El bar, estrenada en marzo en España. Cuando Netflix decidió lanzar su primera producción española, Las chicas del cable, no dudo en incluirla. La nueva serie, que estará disponible en su totalidad a partir del 28 de abril, cuenta la historia de 4 chicas que en la década del '20 comienzan a trabajar para una compañía telefónica.

Blanca, ¿te sientes una afortunada de haber nacido en esta época, luego de experimentar a través de tu personaje lo que pasaron las mujeres en la década de los años ‘20?

Creo que, para responder esa pregunta, tendrían que darme la oportunidad de vivir en esa época. Pero es cierto que el contexto sociocultural que ahora mismo tenemos, en comparación con el que había en ese momento, ha cambiado muchísimo. Y si viviésemos en esa época no te plantearías las cosas porque no había mucho de lo que hay ahora. En esa época había una calma y un vivir la vida más presentemente que ahora mismo no lo tenemos. Es verdad que, en lo que a la situación de la mujer se refiere, me alegro mucho de haber nacido en esta época, porque todas nuestras antecesoras nos han abierto un camino muy real.

¿Hiciste una investigación sobre cómo era la década del 1920 antes de ponerte a grabar la serie o simplemente confiaste en el guion y en la dirección que te dieron para el papel?

Pues llevo un trabajo de investigación en cuanto a la época, aunque en España hubo bastante poca información dedicada justo a esa década. Por eso costó saber el contexto en el que se movían las mujeres y cómo se comportaban. Pude investigar bastante el mundo de las telefonistas, pero es verdad que no hemos querido basarnos en nada concreto, ya que hemos tratado de crear la historia de los personajes desde cero para que tuvieran identidad propia.

¿Qué es lo que crees que ha perdido la mujer, de esa época a esta época?

No creo que mucho. En esa época, las mujeres empezaron a despertar y a tener consciencia de si, del lugar en que nos habían colocado y a preguntarse si no nos pusimos nosotras mismas en esos lugares. Ellas, que estaban casi siempre en el hogar, se preguntaban "¿por qué no estamos en ese lugar en el que está cualquier otro ser humano?" Y si vamos a los años 20, ¿qué nos ha llevado hasta hoy, a las chicas de hoy en día que trabajamos, que somos autosuficientes en todos los sentidos? Fue el comienzo de la lucha, el comienzo de significarse y el primer intento de ganar confianza en nuestro lugar en la sociedad.

¿Qué nos puedes contar acerca de tu personaje en Las chicas del cable?

Se llama Lidia y es un personaje que tiene muchas caras. Quien vea la serie lo entenderá. Es una superviviente, una mujer que salió de su casa muy pequeña y tuvo que remontar muchas situaciones adversas que se le fueron planteando a lo largo de la vida. Creo que la palabra que le define es precisamente esa, “superviviente”.

¿Cambia en algo la manera de hacer una serie cuando sabes que va a salir en Netflix y que la van a poder ver en España, que obviamente es tu público natural, pero también en el resto del mundo y que su difusión va a ser mucho mayor?

Realmente cada serie te la tienes que plantear como que es la mejor que vas a hacer en tu vida. Pero, es verdad que cuando te sientas y piensas en el alcance que una plataforma como Netflix puede tener y tiene, te sobrepasa un poco. Es demasiado grande para lo que cabe en tu cabeza. Luego comienza tu día a día y entonces es un trabajo más. Es dar el máximo y es estar en un rodaje como cualquier otro. Es verdad que luego llegan la promoción y el estreno. ¡Sobre todo sabiendo que llegará así a 200 países, lo cual es una barbaridad! Es una experiencia que yo hasta ahora no he vivido. Ahí, en ese momento, si seremos conscientes. Pero, pasará un día, y volveremos otra vez a rodar y volveremos otra vez a nuestro día a día. Es una realidad que aparece y desaparece.

¿El hecho es que la gente aún no la haya visto y, sin embargo, ya están grabando la segunda temporada, te hace sentir más relajada?

Claro. Es algo a lo que no estábamos acostumbrados hasta ahora porque en España siempre hemos dependido mucho de las audiencias. Hemos hecho series, en mi caso, semanales, y dependiendo del resultado semanal se iba renovando o no. Entonces la forma de actuar de Netflix por supuesto es nueva, esto de renovar sin haberse siquiera estrenado la primera temporada y que te den la luz verde para rodar una segunda es muy impactante e importante. Te hace sentir que la gente que ha tenido la idea para esta serie confía muchísimo en nosotros.

Blanca, tu eres una de las actrices jóvenes más populares en España, es increíble la fascinación que tienen contigo en tu país. Sin embargo, me imagino que si vas a los Estados Unidos puedes pasear por la calle sin que te molesten y sin que te reconozcan. ¿Te preocupa perder ese anonimato del que disfrutas si te vas de España?

La verdad es que no me lo he planteado, son cosas delicadas para planteártelo de antemano, es algo extraño. Hacerlo antes de que pueda ocurrir me parece osado. Creo que cuando ocurren las cosas es cuando tienes que plantearte cómo gestionarlo y cómo llevarlo en tu día a día.

Recientemente se estrenó tu primera película en inglés, Bakery in Brooklyn. ¿Te interesa trabajar más en otros sitios y en otros idiomas?

Nunca ha sido una meta en la vida. Al final, creo que la más básica y más verdadera es trabajar bien, donde sea. Es importante subir la escalera por donde hay que hacerlo, e ir escalón por escalón. Evidentemente si se dieran proyectos desde afuera, no solamente de EE.UU. sino de cualquier otro lugar del planeta, sería maravilloso. No por llegar muy lejos, sino por poder trabajar, conocer, tener experiencias, aprender, todo suma. Sería increíble, ¿quién no ha soñado con eso? Pero no es algo que deba conseguir sí o sí.

En tu carrera siempre le das lugar al cine y a la televisión. Parecería que intentas mantener un pie en cada lado. ¿Es algo consciente o se va dando a medida que te llegan los proyectos?

Es algo fortuito totalmente. No todos los días entran guiones, pero hasta ahora, se ha dado así. Creo que desde hace unos años se le está dando más importancia a la televisión en todas sus formas, entre ellas la televisión por internet. Hay muchos soportes que ahora mismo son muy importantes, exactamente igual de importante que una película rodada para cine. Creo que al final, no te importa para qué medio trabajas. Lo que te importa es que el proyecto y el personaje merezcan la pena y que todo encaje.

¿Qué es lo que te ha dado y lo que te da como actriz filmar con diferentes directores? Filmar con Almodovar no debe de haber sido una experiencia normal, como tampoco hacerlo con Alex de la Iglesia.

Pues no porque son personas muy peculiares. Es curioso y es toda una experiencia, de la que saco absolutamente todo. Los resultados son positivos. Pero claro, si vas a rodar con ellos es porque hacen las cosas a lo grande y porque su repercusión en el primer minuto es muchísimo mayor que con cualquier otro proyecto. Pero trabajar con cualquier director siempre es una experiencia.

¿De qué manera ha influido el éxito de Velvet en lo que estáis haciendo ahora?

Creo que no ha influido solamente el éxito de Velvet, sino el de todas las series que han tenido éxito fuera de nuestras fronteras. El resto del mundo quiere ver lo que se hace en España. Series como Velvet han sido muy esperadas y aclamadas fuera de nuestras fronteras y en nuestro país no siempre se las valora tanto...