Ernesto Contreras: "Las películas nos muestran tal como somos"

by Gabriel Lerman March 27, 2017
Director Ernesto Contreras

cortesia de ernesto contreras

En el Festival de Sundance se llevó el prestigioso Premio de la Audiencia en la categoría Internacional y también el Mahindra Global Filmmaking Award que otorga el instituto que organiza el evento más importante del cine independiente en Estados Unidos. Y en el reciente Festival de Guadalajara, Sueño en otro idioma, tercer largometraje del veracruzano Ernesto Contreras, dos de sus protagonistas, los veteranos José Manuel Poncelis y Eligio Meléndez, se repartieron el Mezcal al Mejor Actor. Ellos intepretan a los ancianos que son las únicas dos personas que quedan en el mundo que hablan el lenguaje indígena zikril, pero quienes no se hablan desde hace años por una pelea de juventud. Al menos, hasta que a la remota localidad de la selva veracruzana en la que viven llega un joven lingüista (Fernando Álvarez Rebeil), decidido a rescatar el idioma antes de que desaparezca. El film, que también recibió el premio Guerrero en el mismo evento, que otorga la prensa mexicana, ya tiene asegurado su estreno en Estados Unidos. Intrigados por la buena respuesta que viene recibiendo la película, ubicamos a Contreras en Bogotá, en donde trabaja desde hace meses en una serie de próximo estreno, y esto fue lo que nos contó:

Lo que más llama la atención de tu película es el tema de los idiomas en relación a una actitud frente a las culturas… El pasado es el zikril y el futuro es el inglés, que es lo que realmente está pasando yo creo en México ¿no?

Y en todo el mundo. Yo nunca me había detenido a pensar en lo que significa una lengua más allá de las palabras, como visión del mundo, porque es una forma de transmisión de conocimientos, y de entender nuestro pasado. Me di cuenta que esta identidad se pierde por presión social, por discriminación, por migración, por presiones religiosas. Me pareció que había ahí un espectro muy grande para profundizar, y que junto con mi hermano que es el guionista se pudiera hacer algo también muy emocional. Creo que el tema da para un montón de películas y aquí tratamos de quedarnos con lo que más nos emocionaba.

Por lo que tengo entendido, te basaste en una historia real ¿no es así?

Es curioso porque en realidad todo surge por una nota periodística, que hablaba de unos últimos hablantes en Tabasco, en México, de una lengua llamada ayapaneco. Ese fue el punto de partida que Carlos tomó para desarrollar la historia, pero después nos enteramos que en realidad es una historia fue prácticamente inventada, y que fue una interpretación de un periodista pero que circuló muchísimo tanto en el país como en la BBC.

Evidentemente era una buena historia y por la respuesta que está teniendo tu película, una que la gente quiere escuchar...

Sí, yo creo que es muy atractivo. Esta lengua que va a desaparecer porque sus últimos hablantes no se hablan, bueno me parece que es muy poderoso. A partir de eso Carlos creó todo este universo en el cual a mí me interesaba mucho regresar a ciertas exploraciones que había hecho con mis cortos sobre cuestiones humanas, sobrehumanas, místicas, fantásticas incluso, y que eso nos permitiera todo este marco. Hay quien dice que es realismo mágico, a mí ese término no me encanta pero así se entiende y jugar con la creación de una cultura ara contar esta historia sobre el mundo zikril y la posibilidad de hablar con los muertos, de viajar al pasado y que la selva nos sirviera como una especie de túnel del tiempo y usar esa libertad para volver a enloquecer un pococon las ideas y usar libertad que una película nos puede dar para crear y para contar lo que se nos ocurra contar.

 

A scene from "Sueño en otro idioma"

Una escena de Sueño en otro idioma

cortesia ernesto contreras

¿Hay una influencia de García Márquez y Macondo en tu historia?

No necesariamente. Carlos y yo somos del puerto de Veracruz, y toda esta región de los Tuxtla, de Catemaco, de San Andrés, donde filmamos la película tiene mucho de las leyendas y los mitos. Lo que me entusiasmó de poder filmar en nuestro estado fue poder recuperar lo que oíamos de niños. Carlos desde niño escribió, publicaba cuentos breves los domingos en un periódico del puerto de Veracruz y cuando yo entré a estudiar cine lo invité a desarrollar conmigo mi corto del segundo año de la escuela y ahí fue como el inicio de esta relación laboral creativa. Me parece que el término “realismo mágico” es lo que en algún momento estuvo de moda y luego se desvirtúo y por eso no me gusta tanto el término pero es cierto que es una forma de identificar esta convención que se establece en la película. Yo tenía ganas de jugar con estas atmósferas, con estos ires y venires de épocas y de tiempos y la posibilidad de esta relación con la muerte, que es muy mexicana también, donde morir es simplemente una puerta a otra cosa.

Sin revelar demasiado sobre cuál es el motivo de las diferencias entre estos dos últimos hablantes de un idioma, también hay una cuestión ideológica, porque quizás para ellos lo que pasaba no era terrible pero la mirada de la Iglesia era completamente diferente...

Claro. Esta reflexión sobre cómo la presión social y religiosa puede ser una causa de la desaparición de una lengua, nos llevó un poco a este aspecto de la historia que era como finalmente una cuestión católica culpigena. Para mí era muy importante que desde la visión del indígena fuera algo probablemente natural, normal, no precisamente un pecado y que, como dice algún personaje por ahí, en esa cultura a nadie le importa. Es un aspecto también de por qué las lenguas son barridas por completo. Hay otro aspecto que me parecía muy importante, se toca por ahí, que es todo el asunto de la migración... Como decías al principio, el inglés significa progreso y entonces es más importante prepararse para buscar otras oportunidades, olvidándonos y aplastando por completo lo que significan las raíces y el origen. Nuestra abuela paterna era zapacoteca, era del istmo de Tehuantepec. Acá se les dice tecas, las tecas son esas mujeres que se visten con trajes de colores, bordados y con cosas en la cabeza y demás, y de niño la verdad es que a mi hermano y a mí no nos gustaba escuchar a mi abuela hablar en zapoteco porque no estaba bien, por qué no nos hablaba en español, por qué esa obsesión con enseñarnos palabras o con hablar con sus hijos en zapoteco y claro, era parte de esa inconsciencia infantil que, ahora a la distancia, veo finalmente lo que significaba para ella y lo pongo simplemente como un ejemplo de cómo para nosotros significaba un retroceso o algo que no era moderno, pero para ella era todo. Por ejemplo la muerte de Isauro está muy inspirada en la muerte de mi abuela, que finalmente ya no hablaba español y sus hijos le comenzaron a poner música de su tierra para despedirla. No sé si es un tributo pero tenía ahí como una deuda con nuestra abuela, y era como también la forma de relacionarme con la historia, no solamente como una nota periodística que adaptamos si no como algo que me afectaba personalmente.

Digamos que resolviste una cuestión de culpa personal, ¿no es cierto?

Si. Era algo pendiente. Yo creo que al final las películas nos muestran tal como somos. Todo tiene que ver con uno como director y creo que entre más honesto es el trabajo y más abierto sea me parece que es la forma de tocar al espectador y de comunicarme con él...