Las nuevas cosechas del cine animado en Latinoamérica

by Rocio Ayuso September 16, 2017
A scene from the animated  movie El LIbro de Lila

Una escena de El Libro de Lila.

fosfenos media/palermo estudio

“Sembramos cine”.  Así es como la Universidad Jorge Tadeo Lozano bautizó las últimas jornadas celebradas en Bogotá centradas en el florecimiento del cine animado. El acto, como otros muchos de los programados la pasada semana en la capital colombiana, tenía mucho que celebrar. La cosecha colombiana de cine animado es tan buena como el café de este país. Ha sido un proceso largo y duro que finalmente está dando sus frutos. El mejor ejemplo es que la UTADEO, como llaman sus alumnos a este centro universitario hasta ahora conocido como escuela de fotografía, diseño y realización audivisual finalmente cuenta con la primera licenciatura en animación. Es el fruto del esfuerzo de la directora del programa de animación, Rosario Gutierrez, así como de un profesorado que incluye a Diego Felipe Ríos y Ricardo Arce y que para esta animada semana contó con la presencia de profesionales de la industria como el productor español Manuel Cristobal y el realizador y animador Raúl García, que impartió una master class como colofón a estas jornadas.

Pero las mejores muestras de este semillero del cine en movimiento fueron los trabajos de grado premiados donde el cortometraje Da Moon se hizo con el premio Anita a la mejor obra. Un pequeño ejemplo del cine que nos viene y que llega de todos los países hispano hablantes. Que llega a las pantallas, sí,  pero no necesariamente a las estadounidenses. Mientras que Coco, la última producción de los estudios Pixar, está inspirada en la mexicana fiesta del día de los muertos y Ferdinand, de Blue Sky,  narra las aventuras de un toro de lídia en España, las verdaderas películas hechas en español sufren el peligro de verse eclipsadas por el cine de Hollywood. De ahí que la HFPA quiera celebrar los logros de este semillero hispano y animado con una pequeña muestra del cine que deberías de ver aunque probablemente nunca verás.

Partiendo de Colombia, la UTADEO celebró también en estos días el próximo estreno, el 28 de septiembre, de El libro de Lila. Esta producción colombiana uruguaya es la primera película de la región Cauca de Colombia centrada en una historia donde la naturaleza local tiene tanta importancia como su protagonista, la pequeña Lila. Una producción que tomó siete años de trabajo y que marca un hito en la cinematografía colombiana. Combinando técnicas 2D y 3D supone el debut de su realizadora, Marcela Rincón.

 

Scenes from new animation features from Latin America, 2017

Cine de animación latinoamericana, 2017: Inzomnia, Vírus tropical, Día de los muertos.

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También de Colombia, en coproducción con Francia, llega este año la película de animación tradicional Virus tropical que dirige Santiago Caicedo. Basado en un popular cómic del mismo título de Paola Gavíria (más conocida como PowerPaola) la película se ha ganado ya el apelativo de la Persepolis latinoamericana por el contenido de su narración.

De México llegarán a las pantallas tres estrenos de animación. Entre ellos su Día de los muertos, coproducción con España y Portugal que dirige Carlos Gutierrez. Rodada en técnicas de animación digital el filme reescribe alguna de las leyendas aztecas más icónicas y tiene programado su estreno nacional para el próximo 3 de noviembre. Inzomnia también es una producción mexicana en este caso dirigida por Luís Téllez, uno de los nombres más respetados en el campo del stop-motion en Latinoamérica. Pero es Ana y Bruno la película mexicana más esperada de animación tras su paso previo por el festival de cine de Annecy, la Meca del cine animado. Una película familiar que dirige Carlos Carrera, más conocido como realizador de imagen real de la candidata al Oscar Los crímenes del padre Amaro aunque su trabajo en animación con El héroe le ganó la Palma de Oro al mejor cortometraje en el Festival de Cannes.

Las semillas de la animación florecen por toda Latinoamérica con otros títulos en preparación como la coproducción argentino peruana Dalia y el libro rojo. O las coproducciones brasileñas Bob Cuspe, Nahuel y el libro mágico y Mochica, todas ellas reflejo tanto del talento local como de la animación chilena o peruana.

Películas a las que les gustaría repetir el éxito de títulos hispanos como la coproducción argentina Underdogs, de Juan José Campanella, que se llegó a estrenar en 20 países. O las producciones brasileiras Bear Story y The Boy and the World, la primera ganadora del Oscar al mejor cortometraje y la segunda candidata al mismo galardón como filme de animación. Todas ellas son solo una muestra de este campo de cultivo animado y bien abonado que son los países iberoamericanos, un vibrante mercado sin los recursos de Hollywood pero con el talento y las ganas y donde en la actualidad están echando raíces más de un centenar de proyectos.