Los apetitos extraños de Drew Barrymore

by Mario Amaya March 3, 2017
A scene from the Netflix series Santa Clarita Diet

Netflix

Santa Clarita Diet es una serie que ha marcado el debut de la famosísima Drew Barrymore en la televisión como protagonista de esta serie de Netflix, en una historia marcada por el humor negro mezclado con las gráficas escenas que conlleva el que la protagonista se convierta en una zombi que se alimenta de carne humana.

La historia, creada por Victor Fresco, gira en torno al matrimonio de Sheila y Joel Hammond (Barrymore y su compañero de reparto, Timothy Olyphant), quienes viven como agentes inmobiliarios con una hija adolescente Abby (Liv Hewson) en la localidad de Santa Clarita, un suburbio al norte de Los Ángeles, California. Tras un matrimonio ejemplar dentro del estándar social moderno, Sheila sufre un misterioso ataque de salud y comienza a desarrollar un inesperado apetito por la carne cruda. Su familia descubre que ella de hecho no está viva y se ha convertido en una muerta viviente, una zombi. Tras ese inesperado episodio, los Hammond tratan de buscar la forma de mantener ante sus vecinos y amigos la forma de mantener la fachada de que todo sigue normal dentro de su hogar mientras buscan la forma de encontrar una solución que logre retornar a Sheila a su estado normal.

La cuestión es que a Sheila realmente le gusta su nuevo estilo ‘de vida’. Su energía se dispara, así como su apetito sexual, y la vida para ella adquiere un nuevo tipo de entusiasmo, que contrasta a cuando estaba realmente viva. “Siento que es un tema que realmente me llamó la atención por la forma divertida en que se trata un tema que casi siempre ha estado relacionado con puro terror”, explica Drew Barrymore, “así que esta llamativa historia me pareció perfecta para divertirme en un medio que no había hecho antes como es una serie de televisión y que puede ser vista de un solo golpe si el televidente lo quiere hacer, algo que es posible gracias al ‘binge watching’ (vista de corrido) de los programas en plataformas como lo permite Netflix”, agrega la actriz, quien es además productora en la serie, en el que cada capítulo es relativamente corto y tiene un promedio de media hora, lo que hace que esta temporada se vea en poco más de cinco horas, un factor que además lo hace atractivo para aquellas personas que deseen ver un programa ligero en temática pero con suficiente ambivalencia entre lo dramático con dosis de humor, obviamente cargado de imágenes fuertes para aquellos que no tengan un estómago fuerte con esto del tema de ver sangre y partes del cuerpo humano salpicados como platillos de comida por parte de una atractiva ‘devoradora de hombres’.

Barrymore no pudiera hacerlo mejor como Sheila Hammond, en el sentido de que trata el tema del canibalismo en un contexto suburbano moderno como no se había visto antes ni en cine ni en televisión, en el que muestra su apetito por las entrañas con un gusto claramente necesario para hacer su personaje creíble en la historia. Timothy Olyphant hace por su lado un trabajo estelar como esposo de esta extraña mujer, teniendo que interpretar a un hombre lo suficientemente lúcido para ver lo que está pasando mientras quiere mantener su lealtad a las nuevas necesidades alimenticias de su mujer, algo que se puede traducir como una forma de entendimiento y sacrificio por el amor a su pareja.

En sí, esta comedia de terror (por dar una descripción concisa a esta serie) mantiene un elenco que se aferra a las necesidades de los personajes que están envueltos en la trama, como Liv Hewson, Skyler Gisondo, pasando por los cameos de Patton Oswalt y Portia de Rossi, por contar con algunos. Así, estos actores encarnan personajes en el que muestran en conjunto una parte de la sociedad norteamericana de clase media que alguna vez fuera el imaginario colectivo de el idealismo moderno y que con esta condición caníbal de su personaje principal, pareciera ser como un catalizador mediático para aquellos que quieran una historia que cumpla con traer contrastes emocionales con una premisa que está lejos de ser compleja.

En ese sentido, Drew Barrymore es muy clara en afirmar que fue otro factor por el que quiso involucrarse en el proyecto. “El proceso creativo de esta historia ha sido muy diferente a lo que se suele hacer en una cadena de televisión normal, donde se busca que una serie dure varias temporadas. Puede que en este caso sea una o dos temporadas, pero lo importante es hacer algo divertido donde la inteligencia de la gente no será cuestionada con tramas rebuscados”, explica la actriz. “Todo esto hace parte de un nuevo concepto, que a la larga hace que todo el mundo se sienta satisfecho”, concluye.