Pedro Pascal entra por la puerta grande en Comic-Con

by Gabriel Lerman July 20, 2017
Actor Pedro Pscal at Comic-Con 2017

Getty Images

Quienes hayan visto Narcos seguramente se quedaron impactados por su labor como Javier Peña, uno de los dos agentes de la DEA que persiguen a sol y a sombra al Pablo Escobar por el que Wagner Moura obtuvo una nominación al Globo de Oro. Pero esa no fue la única ocasión en la que este actor nacido en Chile y criado en Estados Unidos causó una gran impresión en los televidentes, ya que previamente participó de una temporada en Game of Thrones como Oberyn Martell y también se lo vio en The Mentalist, Graceland y Homeland . Pascal, que también acompañó a Matt Damon en su fracasada aventura oriental en The Great Wall, está en San Diego para presentar en Comi-Con Kingsman: The Golden Circle, la secuela del gran éxito dirigido por Matthew Vaughn en el que vuelven a aparecer Taron Egerton y Colin Firth, y en la que se suman Jeff Bridges, Julianne Moore y Halle Berry. Pedro, que comparte sus escenas con Channing Tatum como uno de los agentes norteamericanos en la historia, nos contó de la nueva etapa de su carrera y de sus raíces latinoamericanas en esta entrevista.

En Kingsman, The Golden Circle trabajas junto a 4 ganadores del Oscar y un actor verdaderamente famoso. Daría la sensación de que has trabajado toda tu vida para entrar en el "círculo dorado" de Hollywood. Pero también has visto los problemas que genera tener que lidiar con los paparazzis. ¿No te asusta un poco?

Creo que la fortuna llega de muchas maneras. Pero también es cierto que haber llegado a este punto teniendo cierta edad me da otra perspectiva. He estado actuando toda mi vida y durante mucho tiempo fui un actor que la estaba luchando en Nueva York, adonde me mudé cuando tenía 18 años para estudiar. Comencé a audicionar en cuanto me gradué de la universidad y basicamente viví una vida muy dura hasta que obtuve trabajos que me dieron una mayor exposición y eso cambió todo para mi. Venir a Comi-Con es una exagerada versión de esa exposición porque es cierto, estoy compartiendo cartel con 4 ganadores del Oscar y no estoy llegando a este lugar como un muchacho inocente de 20 años. Yo crecí mirándolos trabajar. Por eso se que he evitado las trampas de la fama, y creo que me conformaré con ser un actor de reparto, pero eso se verá.

¿Qué fue lo que lo cambió todo para ti?

Primero fue Game of Thrones y luego Narcos. Sabía cual era la situación cuando me dieron el papel en Game of Thrones y que las cosas iban a cambiar si hacía bien mi trabajo. Era un personaje hermoso, los guionistas eran increíbles y la fuente original era muy especial. Estaba todo marcado para el éxito. Narcos en cambio era una gran apuesta. No sabía en lo que me estaba involucrando aunque si conocía a José Padilha, sus documentales y sus películas de Tropa de elite, pero no sabía si la serie iba a ser bien recibida o si iba a quedar bien. Lo cierto es que jamás hubiera conseguido el papel en Narcos sin haber hecho antes Game of Thrones, que fue la que abrió las puertas de Hollywood para mi.

Aunque nadie puede quitarle el mérito a Wagner Moura, toda la atención en Narcos estaba puesta en él por más que tu personaje y el de Boyd Holbrook fueran el motor de la historia. ¿Nunca te molestó que fuese así?

No, porque para que la serie tuviera éxito en sus dos primeras temporadas hacía falta que el personaje de Escobar fuera tan icónico como el hombre de verdad, y eso lo logró Wagner. Yo quería formar parte de un proyecto que funcionara y que fuese exitoso y no sentí que me dejaran de lado. Pero el hecho de que Matthew Vaughn se fijara en mi cuando todo el mundo estaba hablando de Moura fue una gran sopresa para mi. Obviamente tuve que audicionar para él en un proceso que fue relativamente arduo. Pero tuve suerte, y me dieron el papel.

Tienes una condición muy especial que funcionó muy bien en Narcos, porque tu personaje es el puente entre dos mundos. ¿Sientes que es una herramienta que te ha ayudado en tu carrera?

Si, claro. Creo que yo puedo aportar una otredad que también se podía palpar en Oberyn Matell de Game of Thrones, y yo use mis raíces latinas para logarlo. En la vida real Javier Peña es un mexicoamericano que habla muy bien español y yo soy un norteamericano nacido en Chile que habla muy bien español. En Kingsman, lo que me fascinó es que me tocó interpretar a un personaje que responde a un modelo clásico muy norteamericano, un cowboy sofisticado. Creo que antes no hubiera conseguido este papel, simplemente por mi nombre. Pero a Matthew eso no le importó.

Pero hoy en día ser latino puede ayudar mucho en Hollywood.

Es cierto. Pero a veces ese color tiene que tener ciertas características. Los sudamericanos no siempre funcionamos para lo que tienen en mente los directores de reparto. El hecho de que pueda interpretar a alguien que se llama Jack, aunque yo sea Pedro, puede resultar confuso para cierta gente. Y eso me ha hecho sentir que mis oportunidades eran mas limitadas. Creo que Matthew ha abierto las puertas un poco más para mi al invitarme a ser parte de este mundo sin ser necesariamente el que habla bien español o que aporta un acento latino.

El golpe de Pinochet obligó a tus padres a marcharse de Chile cuando tu eras muy pequeño. Aunque fue un momento amargo, ¿nunca le agradeces a la vida porque de otro modo no habrías crecido en Estados Unidos?

No, porque sólo tuve una experiencia. Estoy agradecido de tener los dos mundos. Y también de que mis padres hayan podido salir con vida de Chile, y que hayan podido regresar, porque mi padre vive allí y a lo largo de mi vida he ido numerosas veces a ver a mis 34 primos que viven en Santiago y ahora también a ver a mi padre. Pero por otro lado, llegué a Estados Unidos cuando aún no había cumplido los dos años y soy un producto de las escuelas públicas norteamericanas. Estoy muy agradecido por eso también. Hubiera sido maravilloso crecer en Chile o tratar de ser un artista allí o en Dinamarca. Mis padres me criaron de una forma en la que no me pusieron límites a lo que quisiera hacer, y estoy seguro de que hubiera encontrado la forma de lograr lo que me proponía, más allá de donde estuviera.

¿Cuan lejos te gustaría llegar? ¿Cual sigue siendo tu sueño como actor?

No lo se, de verdad. Me gusta trabajar y mucho mas cuando lo hago con gente talentosa. Eso hizo que participar en Kingsman fuera verdaderamente especial. En cuanto a mi sueño, no me obsesionan tanto los papeles como la gente con la que quiero trabajar o el tipo de experiencia que quiero tener. En ese sentido, creo que mis ambiciones se estan satisfaciendo por las circunstancias en las que estoy, por lo que seguiré participando tanto como me dejen, hasta que me duela demasiado la espalda. Y debo confesar que participar en esta película hizo que esa posibilidad se haya vuelto más real.