GLOBAL

"LIBERTADOR" BAJA A BOLIVAR DEL PEDESTAL

Quizás lo más complicado de llevar la vida de Simón Bolivar al cine no haya limitarse a dos horas para desarrollar la transformación de un potentado de raíces aristocráticas en un militar revolucionario, y a la vez explicarle a una audiencia mundial la compleja situación política reinante a principios del siglo XIX que llevó a buena parte de las colonias españolas de América a buscar su independencia. La idea de poner en la pantalla algunas de las 100 batallas que Bolivar libró en su vida, o mostrar parte de los más de 100.000 kilómetros que recorrió a lomo de caballo en su gesta revolucionaria, puede haber resultado igualmente desalentadora. Pero lo más difícil que tuvieron que resolver el director Alberto Arvelo y el guionista Timothy J. Sexton en su epopeya "Libertador", la coproducción hispanoamericana más onerosa de la historia del cine, fue bajar del pedestal al prócer de la independencia de varias naciones de Sudamérica. No es que Bolivar no se lo merezca. Pero a la hora de plasmar su vida en el cine, era imprescindible crear un personaje humano pleno de emociones y contradicciones, y no un prócer mas propio de las estatuas o las lecciones de historia de la escuela primaria.

Ayudó sin duda el haber contado con un actor del rango de Édgar Ramírez para encarnarlo. Nominado en el 2011 al Globo de Oro por su extraordinario trabajo en “Carlos”, Ramírez fue una parte integral del proceso ya que además ejerció como productor ejecutivo y probablemente su presencia al frente del elenco sea una de las razones para que la película fuese adquirida por un distribuidor norteamericano, que la exhibirá en forma escalonada en los cines del circuito de cine de arte a partir del 22 de agosto.

Aún con sus grandes ambiciones y su prespuesto de 50 millones de dólares, que permitió rodarla a gran escala y en 35 mm, “Libertador” se limita a narrar los últimos 30 años de la vida de Bolivar, a partir de 1800, cuando siendo el heredero de una gran fortuna y de vastas tierras en lo que hoy es Venezuela, fue enviado a España, en donde conoció al príncipe Fernando, heredero de la corona (interpretado por el actor español Andrés Gertrúdix), y también a quien se convertiría en su esposa, la aristócrata María Teresa del Toro (encarnada por la española María Valverde).

El filme nos va llevando, a grandes rasgos, por los episodios más importantes de esos años: la muerte de María Teresa 6 meses después de su llegada a Venezuela por culpa de la fiebre amarilla, el retorno de Bolivar a París, donde intenta olvidar llevando una vida libertina, y donde se reencuentra con Simón Rodríguez (Francisco Denis) el mentor de su adolescencia, y quien le ha inculcado las ideas liberales que más tarde empujarán el movimiento por la independencia. Es él quien lo convence para que deje atrás su vida de terrateniente y se entregue a la causa de la revolución. Su lenta pero firme transformación en militar y político obsesionado con una sóla nación latinoamericana ocupa la mayor parte de la película, que intenta retratar de la manera mas espectacular posible eventos como la batalla de Boyacá, con la que se logró la independencia de Colombia, y el cruce de los Andes en pleno invierno para tomar a los españoles por sorpresa. Sin embargo, son tantos los eventos cruciales que “Libertador” no debe olvidar para hacerle justicia a la saga de Bolivar que es inevitable sentirse un poco abrumado por tanta información.

Destinada a una audiencia global, en el filme se destaca la presencia de Danny Huston encarnando al único personaje ficticio de la historia (aunque inspirado en figuras reales), un banquero británico llamado Martin Torkington que invierte grandes sumas de dinero en la causa revolucionaria, esperando cobrar sus dividendos una vez que el inmenso territorio colonial haya quedado libre de la celosa vigilancia española.

Una verdadera curiosidad es la banda sonora compuesta por el conductor de la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles, Gustavo Dudamel, quien no pudo negarse a la propuesta de Arvelo. Es que fue él quien dirigió un documental sobre la relación de Dudamel con “El sistema”, el asombroso programa educativo musical venezolano del que surgió el hombre que tiene enamorados a los angelinos.

Gabriel Lerman