Al Pacino, nominado a Mejor actor de reparto, "The Irishman"

by Gabriel Lerman December 20, 2019
Actor Al Pacino, Golden Globe winner

armando gallo/hfpa

Hasta que su personaje aparece en The Irishman, la nueva película de Martin Scorsese por la que ha recibido su nominación número 18 al Globo de Oro, pasan muchos minutos. Y sin embargo, es su Jimmy Hoffa el que cada vez que aparece se convierte en el motor del filme. Da lo mismo que Jack Nicholson ya lo haya interpretado antes en la biografía de 1992 que dirigió Danny DeVito y que curiosamente le dejó una candidatura al Globo, que Hoffa sea una figura legendaria que todavía es recordada como uno de los sindicalistas estadounidenses más poderosos de historia o que el propio Al Pacino sea una leyenda viviente del cine al que hemos visto en numerosos clásicos de la pantalla grande.

A sus 79 años, Al Pacino logra convertirse en Hoffa y hacernos olvidar de todo sus trabajos anteriores. Según el gran actor, que en el 2001 recibió el premio Cecil B. deMille a la carrera cinematográfica y ha estado nominado al Globo por duplicado en dos ocasiones, no hizo falta hacerle olvidar a la audiencia de quien era él para poder convencerles de que era Hoffa: "El trabajo siempre es el mismo. Si tocas el oboe, y te vuelves muy famoso tocando el oboe, lo que sigues haciendo es tocar el oboe", explicó en su encuentro con los periodistas de la Asociación de la Prensa Extranjera en Hollywood (HFPA, por sus siglas en inglés), a lo que agregó: "El actor es un instrumento que tiene un sonido particular más allá de las circunstancias. Uno tiene que establecer una conexión entre quien es en ese momento para que tu comprensión del personaje que estás interpretando tenga un poco más de credibilidad. En el caso de esta película, lo que la lleva a otro nivel es la interpretación de Scorsese. El está pintando un mundo con el que está muy familiarizado, y a la vez lo está mirando desde un lente distinto, no en forma deliberada, simplemente por su edad y por las experiencias que ha tenido y eso ha generado algo muy especial. Un amigo mio me dijo que ver El irlandés te deja la sensación de haber leido una novela, y eso es exactamente lo que he sentido yo. Te marchas de la sala conmovido y no te olvidas. Es que es un filme, y cuando te sientas a verlo, no estás listo para tener la misma experiencia que te provoca leer una novela".

Pacino cuenta que a la hora de crear el personaje se basó en las muchas filmaciones de Hoffa que están disponibles, pero que atento a su estilo de trabajo, buscó elementos que se contactaran con lo que dictaba el guion: "Es que en realidad, no se trata de interpretar a alguien de la vida real, sino a un personaje de un guion. De todos modos, aprendí cosas muchas sobre él, sobre su vinculación con los sindicatos desde que era un adolescente, lo que pasaba en aquel momento con los trabajadores y la labor infantil. Un par de cosas me asombraron. Hoffa probablemente era la persona más popular en Estados Unidos después del presidente de la nación en aquel momento. Era verdaderamente una leyenda, que se había generado a partir de la pasión que él ponía en tratar de ayudar a los trabajadores. Era una figura muy controvertida. Era el hombre que por un lado se enfrentaba a John F. Kennedy, apoyaba a Martin Luther King y por el otro se asociaba a gente de dudosa reputación", le dijo a la HFPA.

Alfredo Pacino nació un 25 de abril de 1940 en el East Harlem de Nueva York, pero creció en el Bronx, adonde su madre se había mudado tras divorciarse de su padre cuando el tenía 2 años de edad, criándose con sus abuelos, inmigrantes italianos que habían llegado de Corleone, en Sicilia. Desde niño se sintió atraido por la actuación, ya que descubrió en la escuela que era algo que hacía muy bien y que lo convertía en el centro de la atención. Como su madre no estaba de acuerdo con sus sueños de ser actor, se marchó de su casa siendo muy joven, ganándose la vida con todo tipos de trabajos para poder lograr su meta. Muchas veces fue homeless, pero siguiendo los consejos de su mentor Charlie Laughton, nunca se rindió. Tras estudiar en el Actor's Studio con Lee Strasberg, comenzó a dejar su marca en el teatro. Cuando tenía 25 o 26 años, quien luego se convertiría en su manager, Martin Bregman, lo vio en una obra y decidió asociarse con él.

En 1971 consiguió su primer papel como protagonista en el cine, The Panic in Needle Park y un año después tuvo su primer gran golpe de suerte de la mano de Francis Ford Coppola, quien lo contrató para The Godfather, su cuarto papel en el cine, por la que obtuvo su primera nominación al Globo y al Oscar. A partir de allí, todos fueron éxito. En 1973 se ganó su primer Globo por Serpico de Sidney Lumet, siendo nominado al año siguiente por The Godfather II. La lista de películas con las que dejó su marca es incontable: Dog Day Afternoon, And Justice for All, Scarface, Sea of Love, The Godfather III, Glengarry Glen Ross y Scent of a Woman, entre muchas otras.