Alejandro Moreno: "No siento que "Medea" esté lista"

by Gabriel Lerman May 9, 2019
Director Alejandro Moreno

Ha desarrollado una notable carrera como dramaturgo, profesor de escritura en español y director de teatro, pero ahora Alejando Moreno ha dado el gran salto al cine. Esta semana su debut como director de largometrajes, Medea, basada en su propia obra de teatro, que a su vez, está inspirada por el mito que relató hace siglos Eurípides, llega a los cines de Chile, como preámbulo de una potencial carrera internacional. Rodada en el desierto de Atacama, el film está protagonizado por Millaray Lobos en el papel de Medea, acompañada de grandes figuras del cine local como Paulina García y Alfredo Castro. El autor de obras como La roca es también las patas del pájaro, Tengo un nombre y quiero otro, y Soy directora de danza contemporánea y me estoy volviendo loca es también co-guionista de la nueva película de Pablo Larrain, Ema, que han protagonizado Gael García Bernal y Mariana Di Girolamo

¿Por qué te parece que la historia de Medea sigue teniendo vigencia tantos siglos después de cuando se contó originariamente?

Si bien podemos encontrar a Medea en muchísimos casos de la prensa roja, en muchísimos asesinatos de madres a sus hijos, es algo que continúa sucediendo, pero para mí la idea de poder contar esta historia era una motivación principal el desierto de Atacama que es la zona minera donde yo filmé la película, de donde soy, que es la tercera región de Atacama en Chile, una zona en donde la minería juega un rol hegemónico en la economía de la región. Al mismo tiempo las alzas y bajas de los metales en las Bolsas de Londres generan mayor o peor calidad de vida en estos pueblos que viven esos cambios. Para mí lo interesante de poder mostrar Medea era que si podía yo pensar la historia de una mujer que llegaba arrastrada por su marido, Jason, a esta tierra minera y que en el fondo él la decide abandonar, no por una mujer como en la tragedia original que es Creusa, sino que la abandona por una mina de oro. Me parece más interesante aún la figura de Jason que es un hombre perdido, que quiere tener cosas. Medea trabaja en los compromisos con la comunidad, pero Jason es un personaje que la gran gesta heroica que tiene es poder decirle a Medea en sus ojos "Mira yo no he dejado de amarte pero te tengo que abandonar porque yo quiero cosas y tú esas cosas que yo quiero no me las das", entonces creo que la disputa entre ellos dos corresponde a esa línea.

Tú escribiste Medea para el teatro originariamente, ¿no es así?

Sí, yo escribí esta obra en la escuela de teatro de la Universidad de Chile en el año 1998, ahí yo escribí este texto con intuición, sin conocimiento de Eurípides ni de los griegos ni de nada, pero me interesó la figura de una mujer que mata a su hijo, algo tan inexplicable y eso me llevó a indagar y cuando supe que era una mujer que se vengaba por una traición ya estaba con la obra media escrita en la cabeza. Tanto la película como la obra son versiones totalmente libres, no existen textos de la obra original. La obra de teatro que sirvió para el guión de la película está más bien basada en el mito de Medea y claramente yo puedo sonar soberbio al decirlo pero hay muchas Medeas, está la de un dramaturgo chileno que se llama Juan Radrigán, está la de la escritora Christa Wolf, la de Jean Anouilh, hay muchísimas y mi texto teatral si fue muy reconocido en Chile, fue un texto que me inscribió en la tradición de la dramaturgia chilena. Luego yo dirigí la obra de teatro pero no siento que Medea esté lista, siempre creo que es una obra que en mi cabeza se continúa reescribiendo, cada vez me doy más cuenta del odio que tiene Medea sobre este pelafustán que no le queda otra cosa más que abandonarla.

Estuviste 11 días filmando al aire libre, ¿cómo fue la experiencia?

Si bien Medea es una producción independiente fue una producción muy digna en el sentido de que nosotros trajimos actores muy importantes a trabajar a la región de Atacama y les tuvimos que enmascarar la peligrosidad de las locaciones. Tuvimos que ser muy cautos y atentos con la producción que estuvo muy bien y fueron 11 días porque si hubieran sido 12 ya la gente no aguantaba, porque Atacama es desierto entonces la mañana es muy fría, a la tarde hace un calor que no abriga, todo como en la película.

Tus grandes actores de cine chilenos vienen del teatro y tu también...

La elección de los actores evidentemente correspondía a saber que tengo que trabajar con personas que entienden un texto que no es enteramente narrativo, que es más bien lírico y que tenía un tiempo de rodaje de 11 días y para eso necesitaba actores de teatro preparados como lo es Paulina García, con la cual he trabajado en bastantes obras de teatro, como en mis obras El lugar común y Gastos de representación. Con Millaray Lobos hemos trabajado desde hace 20 años juntos y con Alfredo Castro, si bien no había trabajado con él, es un actor de teatro que yo sabía que iba a poder ser dirigido entendiendo las líneas estéticas a las que apuntaba la película.

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A scene from "Medea", 2019

Una escena de Medea.

 

¿Sientes que hay una correspondencia entre lo que hizo Raúl Ruiz en el cine y lo que tú propones en esta película?

Esto me interesa muchísimo responderte porque cuando yo escribí la obra de teatro todos me decían "Ah pero como Pasolini ". Yo no tenía ningún conocimiento de quién era Pasolini, no tenía ningún conocimiento al escribir el texto que existían otras Medeas anteriores. Yo era una persona de veintitantos años que escribía un texto por intuición. Si bien a mí me gusta Raúl Ruiz tampoco yo soy una persona tan cinéfila, no es que yo tengo en mi cabeza todo el tiempo miles de saberes cinematográficos. He visto películas de Raúl Ruiz y han comparado mi trabajo tanto en teatro como en los vídeos arte y en esta película con él, pero tampoco conozco tan de cerca su obra y una de las cosas que si conozco es Jodorowsky, que es más del norte que yo y yo trataba de "desjodorowskyzar" las cosas en el proceso.

Pablo Larraín es un hombre de cine, ¿en qué medida fue diferente trabajar con él?

Trabajar con Pablo Larraín ha sido alucinante, porque primero que nada es un gran amigo, entonces fue un trabajo cercano de amistad. Le comenté a Pablo una idea a la que él también se sumó, entonces la idea original de la película es nuestra y luego Pablo llamó por supuesto a su guionista Guillermo Calderón y los tres juntos escribimos el guión de la película Ema en un periodo breve de tiempo, de mucha concentración, y para mí realmente fue todo un aprendizaje porque Pablo tiene un método de trabajo con Guillermo que ya llevan muchísimas películas, y todas muy exitosas, entonces para mí fue un proceso de aprendizaje de la escritura de un guión de manera más narrativa.

¿Cómo empezó tu conexión con el teatro?

Yo estudié economía y luego me metí en una escuela de teatro pero realmente en el primer día de clase me di cuenta que era un pésimo actor, y ese día me puse a escribir, no tenía tampoco un bagaje cultural y nunca lo he tenido, me he formado pero siempre desde una zona bastante analfabeta y que ha sido esa zona a la que más me interesa porque es donde nace la escritura de manera más desnuda, entonces yo me metí en una escuela de teatro y me puse de inmediato a escribir, empecé a los 27 años.

¿Vives en Nueva York, es así?

Si. Yo soy profesor de dramaturgia de la Universidad de Nueva York en el master en escritura creativa en español. Vivo la mitad del tiempo en el norte de Chile y el resto en Nueva York.

¿De qué manera irte de Chile te ayudó a desarrollarte como artista?

Yo me fui de Chile en el año 2000. He vivido en Berlín, en Madrid y en Nueva York encontré en la academia, principalmente en la Universidad de Nueva York, un espacio muy interesante de diálogo. Yo terminé un doctorado de literatura en la Universidad de Nueva York y luego quedé de profesor ahí y es un espacio que me permite una cierta distancia sobre los materiales, también una distancia sobre Chile, pero sabes que para ser cierto y ni siquiera poético, si bien yo no estoy todo el tiempo en Chile siempre existe una conexión mental con los materiales con los que uno trabaja y yo si creo que la escritura es también una cierta forma de minería por las capas tectónicas que existen en la literatura.