Alejandro Patiño: "Uno no necesita hablar para transmitir emociones"

by Gabriel Lerman June 7, 2019
Actor Alejandro Patiño

john phillips/getty images

Lleva décadas trabajando en televisión, con papeles regulares en las series The Bridge y Desperate Housewives, y participaciones especiales en It's Always Sunny in Philadelphia y Weeds. Y aunque nunca le ha faltado trabajo, quien también fue el elegido por la cadena Popeye para protagonizar sus comerciales en español, nunca ha tenido una oportunidad como la que le dio el director John Butler en Papi Chulo, la película en la que comparte cartel con Matt Bomer y que llega este fin de semana a nuestras carteleras. Allí Alejandro Patiño interpreta a Ernesto, un trabajador quien lo contrate por el día en una calle de Echo Park, y que por obra de la casualidad, es elegido por el presentador del tiempo que encarna Bomer para que le arregle un patio, para luego descubrir que lo que más le urge es dar con alguien que le ayude a mitigar su soledad. Patiño también será visto en Gentefied, una nueva serie de Netflix con abundante talento latino.

¿Dirías que este es el papel que has estado esperando durante toda tu carrera?

Si. Es bastante consistente con todos los otros papeles que he hecho. Cuando me preguntan qué papel hago en esta película o en aquella serie, suelo bromear y respondo que hago de mexicano. Pero es cierto, es mi primer protagónico, y en ese sentido es algo que he estado esperando mucho. ¿Qué actor no quiere ser protagonista? Es algo que he estado esperando durante los 42 años que llevo haciendo esto. Estoy muy entusiasmado, porque fue el guion correcto que me llegó en el momento acertado, con la gente indicada. Si esta película hubiera sido producida por un estudio, no me hubiesen considerado, porque habrían buscado a una estrella. En ese sentido, creo que tomaron la decisión correcta al contratarme. 

¿Cómo creaste a Ernesto?

Me limité a conectarme con mi propia historia. Mis padres son inmigrantes, por lo que tenía mucho en lo que inspirarme. Veo mucho a mi mamá en el papel, porque ella es como Ernesto, siempre es muy atenta con los demás. Ella tenía una tienda en Compton y siempre le estaba fiando a los clientes. La comunidad la adoraba, y a mi padre también. Veo también en Ernesto a muchos parientes, porque somos una familia trabajadora. Como latinos, venimos aquí para encontar un futuro mejor y en ese sentido Ernesto es como mis tíos y mis padres, que estaban dispuestos a sacrificarse para darle a su familia un futuro mejor.

Si bien tu primer idioma es el inglés, tuviste que intepretar a un hombre que casi no lo habla. ¿Cómo fue lo de jugar con el idioma en Papi Chulo?

A mi me encanta que en la película no nos entendamos tanto, porque en realidad, si lo hacemos. Es interesante como uno no necesita hablar para transmitir emociones. Lo bonito de trabajar con Matt y que él hable en inglés y yo en español es que encontramos la forma de entendernos más allá del lenguaje. Es que así son las cosas en Estados Unidos. En muchas partes de Los Ángeles no hace falta hablar inglés porque hay latinos por todas partes, aunque yo soy un convencido de que si lo tienen que aprender para poder tener éxito, porque esa es la forma de poder defender tus derechos. De todos modos, yo creo que la cuestión del lenguaje fue muy bien manejada por John Butler, nuestro guionista y director. Es un irlandés que adora la cultura latina, porque siente que tenemos muchas cosas en común. Tenemos el catolicismo, bebemos, tenemos muchos niños...

¿Tuviste que corregir algunas cosas del guion con respecto a la cultura mexicana?

Algunos pequeños detalles, si. John siempre me preguntaba cosas sobre nuestra cultura. Y yo le conté cual era mi experiencia. Cuando fui al Festival de Guadalajara, un hombre me encaró y me dijo que yo era mexico-americano, y que eso se notaba en como yo interpretaba al personaje. Pero la verdad es que yo soy mexicano, no aprendí inglés hasta que llegué a primer grado. Luego, en el mismo festival, un señor mayor me dijo exactamente lo contrario, y elogió la forma en la que yo había presentado a la cultura mexicana en la película. Es más, me pidió que le mostrara "Papi Chulo" a nuestro presidente para que pudiera ver que los mexicanos no son criminales, que no son mala gente, porque Ernesto tiene principios y un gran corazón.

En la escena en la que Matt Bomer llega borracho a la quinceañera, Ernesto hace lo que cualquier latino hubiera hecho en su lugar, que fue cuidarlo hasta que se pusiera bien...

Así es. En esa escena es cuando Ernesto se da cuenta que es lo que le está pasando al personaje de Matt Bomer y comprende qué es lo que necesita. Es un momento muy divertido de la película.

A scene from "Papi Chulo", 2018

Alejandro Patiño en una escena de Papi Chulo.

banskside films

 

Como audiencia nos enteramos de lo que Ernesto verdaderamente piensa cuando tiene sus diálogos telefónicos con su mujer...

Si. Es que Ernesto está verdaderamente fascinado con la forma en que lo trata este hombre. Son 3 llamados en los que ves la progresión de cómo él se toma las cosas, porque al principio no puede creer que le esté pagando para que lo acompañe a dar una caminata por el parque Griffith, para remar en un lago o para ir con él a la fiesta de sus amigos. Son escenas que están muy bien escritas, con mucho corazón y una enorme emoción. Ernesto no es el estereotipo del latino que uno ve en Hollywood. Yo suelo hacer de padre inmigrante y alguien me mata, los policías tratan de entrar para rescatarnos o arrestarnos, pero este es un hombre de familia que hace todo lo que está a su alcance para ayudar a su familia. Simplemente cuando se topa con el personaje de Matt, que es un hombre que necesita ayuda, está en el lugar indicado. Esta es una historia que habla de la soledad y toca también otros puntos que son muy oportunos en esta época en la que lidiamos con un presidente que intenta dividir a los latinos y a los norteamericanos.

¿Es cierto que entraste a la universidad para estudiar negocios y saliste actuando y bailando?

Fue algo así. Mi familia tenía una tienda de abarrotes al estilo mexicano en Compton, y otra en Paramount. No estaban muy lejos la una de la otra. Mientras crecía todos me decían que yo tenía que hacerme cargo del negocio de mi padre. Cuando terminé la preparatoria pensé que ese iba a ser mi camino. Por lo tanto entré a la universidad a estudiar negocios, pero siempre estuve fascinado con las artes, particulamente con la actuación. Por eso tomé una clase extracurricular de teatro. Mi profesor me pidió que audicionara para una obra, lo hice y me dieron el papel. Cuando empezamos a ensayar, me di cuenta que había dado con lo que quería hacer. Poco a poco fui abandonando mis otras clases y empecé a tomar todo lo que tuviera que ver con el teatro: sonido, luces, construcción, baile. Me convertí en bailarín y eso fue lo que hice durante 20 años.

¿Qué fue lo que dijeron tus padres?

Fue todo un proceso. Yo fui uno de los primeros en mi familia que fueron a la universidad. Lo cierto es que no empezaron a apreciar lo que yo hacía hasta que me vieron en comerciales en la televisión. Pero mi padre siempre me dijo que tuviera una segunda opción a nivel laboral y eso fue lo que hice, me dediqué a construir sets durante los primeros 10 años de mi carrera. No trabajé en el cine hasta 1998, que fue cuando participé en una película que se llamaba Bowfinger con Steve Martin y Eddie Martin. En ese momento decidí que me iba a dedicar solo a la actuación.

¿Cómo dirías que han cambiado las cosas para los actores latinos desde que empezaste hasta ahora?

Hoy hay más oportunidades de que nos vean, gracias al cable y al streaming. Recuerdo que en una ocasión años atrás me presenté a una serie y un productor me dijo que para que buscaba trabajo en Hollywood si nosotros teníamos nuestra propia programación, refiriéndose a Univisión y el Canal 34. Le tuve que explicar que ese era un canal latino, pero que yo soy un norteamericano de orígen latino. En ese sentido las cosas han cambiado mucho, aunque yo creo que si observas la televisión hoy en día, verás que todo es en blanco o negro. Hay series de blancos y series de negros. Apenas hay pantallazos de otras culturas, latinos, asiáticos y nativos americanos. Pero la industria en Hollywood sigue siendo en blanco y negro.

¿De dónde es tu familia en México?

Mi madre es de un pueblo en las afueras de Guadalajara, y mi padre también es de Jalisco. Todos en mi familia se han mudado a Estados Unidos, con la excepción de un hermano de mi padre que se quedó en el pueblo, le fue muy bien y tuvo un hotel allí hasta que falleció 4 o 5 años atrás. Mi padre suele volver por allí porque está tratando de arreglar el hotel para poder venderlo. Yo voy con él de vez en cuando y me la paso muy bien.

Por lo que cuentas, a tu familia le ha ido muy bien en Estados Unidos...

Si, pero fue gracias a mucho trabajo duro. Cuando comenzaron no tenían mucho pero luego terminaron comprando una máquina para hacer tortillas, con lo que tuvieron mucho éxito porque todo el mundo quiere tortillas frescas. Luego agregamos frutas, verduras y otras cosas. Tuvimos esos negocios durante 22 años. Un par de años después de que yo empecé la universidad mi familia decidió vender los negocios. Pero hubo un momento en que nos robaban una vez al mes a punta de pistola, allá a finales de los '70 y principios de los '80. Eso influyó mucho en que yo no quisiera continuar con el negocio familiar. Una vez entró un ladrón y nos hizo tirar a todos al suelo. Yo estaba en la caja registradora y me quedé parado. El se me acercó, me puso la pistola contra las costillas. Me dijo que sabía que yo cambiaba cheques y que le diera todo el dinero. Cuando me di vuelta para hacer lo que me pedía, se le disparó accidentalmente la pistola y por poco me mata. Por eso luego encontré algo mucho mejor para hacer y eso fue la actuación...