Alfonso Cuarón, nominado a Mejor director

by Paz Mata December 11, 2018
Director Alfonso Cuarón, Golden Globe winner

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Ha trascurrido un cuarto de siglo desde que Alfonso Cuarón dejara México para plantarse en las puertas de Hollywood. Un emigrante con ambición de conseguir en la meca del cine lo que en su país era casi imposible: libertad creativa.

En Hollywood la encontró. De la mano de Sydney Pollack dirigió un episodio de la serie de televisión, Fallen Angels, se atrevió con una estilizada versión de A Little Princess (1995), e incluso con una moderna visión del clásico de Dickens, Great Expectations (1997). Irónicamente su regreso al país natal, para filmar el road movie, Y tu mamá también (2001), fue el que le valió el pasaporte a la fama. Con él Cuarón captó con auténtica ternura y crudeza la pasión de la juventud.

A su regreso a Hollywood le esperaba la franquicia de Harry Potter, cuya tercera entrega, Harry Potter and the Prisoner of Azkaban, (2004) hizo suya dándole un potente toque visual en una historia cargada de metáforas sobre la vida, el paso del tiempo, los miedos y la capacidad para superarlos. Con su siguiente trabajo, la distopia, Children of Men, (2006) el cineasta mexicano consiguió contagiar la depresión y la desesperación que conlleva enfrentarse al fin de todas las cosas. Era la metáfora perfecta para tocar un sinfín de temas candentes en nuestra sociedad, como la diferencia, cada vez mayor, entre las distintas clases sociales, la situación de la inmigración y la xenofobia.

Fue justo al terminar el rodaje de esta película cuando empezó a forjarse en su cabeza la idea de hacer un film autobiográfico basado en su niñez, pero por el medio se cruzó Gravity, con la que ganó el Globo de Oro a la Mejor película y dos premios Oscar (Mejor película y Mejor director).

Doce años más tarde, Cuarón ha llevado a la pantalla esas memorias de la infancia. En Roma, nos cuenta una historia inspirada en su propia familia, la de Cleo, una sirvienta en la casa de una familia de clase media, con la que convive y para la que ejerce de niñera, de sirvienta, de madre y también de amiga. Cleo es una más, aunque siempre salvando la frontera infranqueable entre criados y patronos. Cuarón forma parte de esa historia, la de su infancia y de las dos mujeres que la marcaron, Cleo (interpretada por la magnifica Yalitza Aparicio), una indígena mixteca que llegó a la familia cuando Cuarón tenía nueve meses de edad y Sofía, su madre (interpretada por la actriz Marina de Tavira), la señora de la casa a la que el marido está a punto de dejar por otra mujer.

Para Cuarón hacer esta película ha sido un proceso transformador: intercambiando los recuerdos de su niñez, en los que veía a Cleo (que en la realidad se llama Liboria Rodríguez, a la que ha dedicado la película) como una segunda madre, pero nunca como a una mujer. “Libo llegó a la ciudad procedente de un pueblecito del estado de Oaxaca. Me contaba historias de su infancia y de las dificultades que pasó su familia, o de su padre, que jugaba a un juego de pelota ancestral, que ya se perdió en el tiempo. Pero yo, desde mi burbuja de niño blanco de clase media, lo veía como una aventura, no era consciente de que Libo no era solo mi tata, sino una mujer que nunca tuvo una vida fácil, con sus propios sueños y sus propios problemas”, recuerda Cuarón en un reciente encuentro con la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood.  El cineasta de 57 años no buscaba hacer una pieza nostálgica sino un film que echara un vistazo al pasado utilizando el prisma del presente, una mirada objetiva vista con la perspectiva de un adulto.

Roma es la primera película que Cuarón ha realizado sin contar con sus habituales colaboradores, Guillermo del Toro, Alejandro G. Iñárritu o su hermano Carlos. “Cuando me embarqué en este proyecto sabía que lo tenía que hacer yo solo. Iba a ser un proceso muy íntimo. Lo tenía que hacer para mí, no para los demás. Pero ha sido muy bonito ver la reacción del público en todos los países donde lo he ido mostrando. Está siendo un viaje maravilloso”, confiesa el cineasta.