Allison Janney, nominada a Mejor actriz de reparto

by Gilda Baum-Lappe December 19, 2017
Actress Allison Janney, Golden Globe nominee

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Hace varias décadas el maestro Emilio “Indio” Fernández le respondió a esta periodista ante una pregunta hoy olvidada las inolvidables palabras: “No existen madres malas, señorita”. Evidentemente el Indio nunca conoció a Sandy "LaVona" Golden, la madre de Tonya Harding,

la campeona olímpica de patinaje artístico sobre hielo que destruyó su futuro profesional cuando fue acusada de atacar a su contrincante sobre hielo, Nancy Kerrigan. Fue, quizás, la historia que más tinta derramó en 1994, y aunque Harding fue siempre señalada como responsable del ataque, la horrible personalidad y el descubrimiento del terrible abuso emocional y físico que sufría Tonya por parte de LaVona casi justificaba la conducta retorcida de la deportista a quien su madre llamaba ‘fea, gorda y fracasada’. La historia ha sido llevada a la pantalla este año, y el exitoso resultado ha hecho merecedor a I, Tonya de tres nominaciones a los Globos de Oro: a Mejor película en la categoría de comedia o musical; a Mejor actriz de comedia o musical para Margot Robbie y Allison Janney como Mejor actriz de reparto en el rol de Sandy.

Steven Rogers, el guionista, ha dicho que escribió este papel pensando en Allison, a quien imaginó con un corte de pelo como balón, unos lentes enormes y siendo una fumadora empedernida, con un perico en el hombro y boca ‘de cargador’. A pesar de saber que interpretaría a una mujer cruel y sin arrepentimiento, Janney, como profesional, prefiere “no juzgar hasta no saber cuáles serían las intenciones de una persona así, y, aunque sepa que es un monstruo, trato de encontrar su parte humana y sus razones”. Estas últimas eran claras: la madre de la atleta vio a su hija “como el boleto para salir de las deudas y tener la posibilidad de una vida más desahogada”, dice Allison. “Cada persona involucrada en esta historia, ya sea Tonya o su ex marido, o el amigo o su madre, todos, extrañamente, después de tantos años, tienen versiones diferentes de lo que sucedió.  La gente se cuenta historias diferentes con justificaciones que les permiten vivir sus vidas sin culpas.”

Allison se sintió atraída al rol inicialmente por su propia conexión a las pistas de hielo, donde pasó años intentando crearse una carrera como patinadora profesional, pero, además de ser muy alta, también confiesa que un accidente “cortó mis posibilidades, pero, la verdad, creo que fue merecido porque tengo que confesar que estaba yo haciendo trampas”. Janney revela que el interpretar un personaje “despojado de toda vanidad es refrescante, puesto que no tengo que estar cuidando como me veo, si se nota una papada, si estoy horrible…no había ningún temor ni limites”.

Allison ha recibido nominaciones por prácticamente cada rol que tiene a su cargo; En The West Wing o Mom su talento es constantemente reconocido. Sin embargo, la actuación no fue su primera elección para desempeñar en su vida. Irónicamente, hubiera querido hacer carrera en las pistas de hielo. Sus 1.83 mts. de altura no la ayudaban. 

Otras series televisión han proyectado su talento: Master of Sex que ha considerado “uno de los mejores papeles que he tenido que interpretar, el de Margaret Scully, una mujer reprimida sexualmente que descubre que su marido era homosexual". Pero es en su serie Mom, una madre muy diferente a Golden, por la que Allison se ha llevado 2 Emmys, que se sumaron a los 4 que ganó por The West Wing: “Un personaje complejo, una mujer con equipaje pero con una mente lúcida, ingeniosa, llena de compasión, entrañable y con un sentido del humor maravilloso. Me encanta interpretarla porque he aprendido muchísimo. Le tengo cariño, admiración y respeto".