Ana de Armas, nominada a Mejor actriz de comedia o música,“Knives Out”

by Rocio Ayuso December 28, 2019
Actress Ana de Armas, Golden Globe nominee

magnus sundholm/hfpa

A Rian Johnson, el director de Knives Out, se le llena la boca hablando de Ana de Armas. “Es el verdadero descubrimiento de la cinta”, declaró cuando presentó esta comedia policiaca a la prensa. A Daniel Craig, su protagonista masculino y también candidato al Globo de Oro por su trabajo en este filme, le puede la envidia. “Si tuviera que escoger otro papel, me quedaría con el de Ana”, asegura el fan número uno de esta actriz, alguien de habitual parco en palabras pero que cuando se trata de Ana se deshace en halagos.

La más llana de todos es la intérprete cubana de orígen español y que parece no dar importancia al momento que está viviendo en su carrera. O al menos es lo que intenta aparentar. “Es que no me merezco ningún crédito. Estaba todo en el guion. Interpreto un personaje que no tiene agenda, que es así, alguien con un corazón enorme que solo quiere proteger a esta familia. Pero que pese a encontrarse en una situación vulnerable no por eso se va a dejar pisotear”, explica sin que quede claro si habla de ella o de su personaje en el filme.

Nacida en La Habana en 1988, Ana de Armas siempre supo lo que quería hacer y dónde. El bichito de la interpretación la había mordido y aunque no sabe decir exactamente cuando, recuerda la película Matilda como algo que se le grabó muy hondo. A los doce años Ana ingresó en la escuela nacional de teatro de Cuba pero el país se le quedaba pequeño. Gracias a sus lazos familiares con España, de donde eran sus abuelos maternos, para los 18 años la actriz consiguió la doble nacionalidad abriendo ante ella un mundo de posibilidades artísticas en Europa.

Pero de nuevo, tras ocho años en España y su inevitable paso por diferentes series de televisión como El internado o Hispania, la leyenda, y alguna película sin mayor prestancia que su belleza, el país se le volvió a quedar pequeño. Así que Armas puso la mirada en Hollywood y la industria se fijó en su talento y en su rostro. Eso sí, la actriz tuvo que aprender inglés rápido porque como dicen, a la tercera fue la vencida y De Armas inmediatamente comenzó a trabajar con actores como Keanu Reeves en Knock Knock (2015), Robert De Niro en Hands of Stone (2016) y a las órdenes de Todd Phillips en War Dogs (2016). Pero realmente fue Blade Runner 2049, junto a Ryan Gosling y Harrison Ford, la película que cambió el rumbo de su carrera. “Vi el original cuando era una niña, en Cuba, y no entendí nada. Y luego cuando me llamaron con tanto secreto, sin mostrarme todo el guión, tampoco entendí nada. ¿Cómo iba a encajar una cubana en esta historia? Pero al revés, para Denis (Villeneuve), el director, ese fue precisamente el atractivo”, recordó la actriz conversando con la asociación.

Armas reconoce que está viviendo un sueño. Un sueño que asegura nunca soñó porque como dice en Cuba uno aprende a ser feliz con lo que tiene. Pero al igual que su personaje en Knives Out eso nunca significó que se fuera a conformar con lo que tenía. La ambición y la curiosidad ha llevado a esta intérprete a la posición de poder que disfruta ahora, entre las estrellas más comentadas del momento. No se trata solo de su trabajo en Knives Out con el que ha conseguido su primera candidatura al Globo de Oro como mejor actriz en una comedia o musical. Ana de Armas será la nueva chica Bond repitiendo de nuevo junto a Daniel Craig esta vez parte de la mítica saga del agente al servicio de su Majestad. Otra película de la que tampoco puede dar detalles porque como le pasó en Blade Runner 2049 ella tampoco ha recibido toda la información. Eso sí, No Time to Die, es una de las cinco películas que Armas tiene pendientes para el próximo año, incluida una biografía de Marilyn Monroe para Netflix titulada Blonde. También tiene pendientes de estreno Sergio, junto a Wagner Moura, The Night Clerk con Helen Hunt y John Leguizamo, y Deep Water, que rueda estos días a las órdenes de Adrian Lyne junto a Ben Affleck basada en una novela de Patricia Highsmith. Una montaña rusa de trabajo y triunfo que tiene a esta estrella de 31 años cansada y emocionada, pero al frente de una carrera que solo sigue creciendo. “Lo mejor es que además de su carrera Ana siempre tiene tiempo para hablar de la comida de su país. Y siempre suena sabrosa, da igual que sea española o cubana”, se relame su otro fan número uno, Rian Johnson.