Ana Golja: "Siempre he estado muy familiarizada con Cuba"

by Gabriel Lerman July 29, 2020
Actress Ana Golja

amy sussman/getty images

Si The Cuban ha llegado a las carteleras estadounidenses esta semana aún a pesar de la pandemia, el mérito es en buena parte de Ana Golja, la actriz canadiense que fascinó a los fans en Degrassi: The Next Generation encarnando a Zoe Rivas, papel que volvió a repetir en Degrassi: Next Class. Esta hija de inmigrantes albaneses se obsesionó siendo muy joven con contar la historia de Mina, una asistente en un asilo para ancianos que se encariña con un paciente muy anciano (Lou Gossett Jr), y busca formas para lograr que vuelva a conectarse con la realidad. Tras descubrir que se trata de un músico cubano, Mina lo aprenderá todo sobre la música y la comida de la isla, y poco a poco rescatará al anciano aún a pesar del desinterés de su familia. La película fue dirigida por Sergio Navarretta con un guion de Alessandra Piccione, y en su elenco participan junto al ganador de dos Globos de Oro la también nominada a nuestro premio Shohreh Aghdashloo y Lauren Holly. La mexicana Celiana Cárdenas fue la directora de fotografía y el cubano Hilario Durán, el responsable de crear la contagiosa banda sonora de la película.

¿De qué manera hacer The Cuban te transformó como persona?

De muchas formas. Por empezar, asumí una posición como productora además de ser la protagonista. Eso fue algo muy nuevo para mi, y tuve que aprender mucho. Fue algo muy estimulante. Me gustan los desafíos y expandir mis horizontes dentro de la industria fue uno de ellos. Pero creo que lo que más me transformó en The Cuban fue honrar lo que me llevó a hacer la película en primer lugar, que es valorar y respetar a nuestros ancianos, porque tenemos que escuchar sus historias y su sabiduría.

Has estado con este proyecto por mucho tiempo y ahora tienes 24 años. ¿Que edad tenías cuando empezaste a pensar en la idea de hacer la película?

Comencé a desarrollarla cuando tenía 19, en los descansos de las grabaciones de Degrassi. Y luego, empezó a tomar forma cuando yo tenía 20, que se sumó Sergio Navarretta como director, mi socio en la producción Taras Koltun y la guionista, Alessandra Piccione. Originariamente iba a ser un cortometraje.

¿Cuándo te diste cuenta que un corto no te alcanzaba para contar la historia?

Honestamente no fue hasta que Louis Gossett Jr aceptó hacer el papel. Fue entonces que nos dimos cuenta que teníamos algo especial. El se sumó a nuestro corto, le encantaba la idea de colaborar con gente joven, porque apoya la juventud y a las nuevas generaciones de artistas. Logramos convencerlo después de que hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance para llegar a él. Y una vez que lo tuvimos, adquirió una nueva vida que ninguno de nosotros hubiese podido imaginar.

Cuando contactaste a Lou Gossett Jr, ¿el personaje ya era cubano?

Si. Desarrollamos el corto en Toronto y allí hay una gran comunidad de jazzeros cubanos. Muchos músicos que huyeron de La Habana, otros que dejaron Miami y se mudaron a Canadá. Tenemos mucho talento en Toronto y queríamos capturar la diversidad que existe en Canadá. Por suerte Lou sabe mucho sobre la cultura cubana y ha estado en Cuba en muchas ocasiones. No le resultó muy difícil conectarse con el papel. 

¿Por qué lo querías a él para ese personaje?

Más bien tendría que preguntarme por qué no. No hay tantos actores de esa edad que puedan pasar por cubanos y que tengan una carrera ilustre que queríamos incorporar a nuestro proyecto. Yo crecí mirando An Officer and a Gentleman y Roots, por lo que me sentía inspirada por su trabajo. Era nuestro Luis perfecto.

¿Alguien te dijo que producir una película a los 19 años era una idea delirante?

Todavía me lo dicen. Pero aquí estamos, lo hicimos. A lo largo del camino no faltaron los que nos dijeron que era un sueño imposible, pero esas son las cosas que me gustan. Me encanta que me digan que no porque eso me genera un desafío. Nos dijeron que estábamos locos tratando de hacer una película canadiense independiente con ganadores y nominados al Oscar. Pero esta película es una muestra de que si se puede.

¿Cuán familiarizada estabas con la cultura cubana cuando empezaste?

Yo siempre he estado muy familiarizada con Cuba porque crecí yendo allí de vacaciones. Ibamos allí con mi familia porque somos canadienses y lo podemos hacer. Fui al menos 5 o 6 veces siendo niña o adolescente. Y además como te mencioné tenemos una gran cultura cubana en Toronto, con restaurantes y clubes de jazz

¿Qué fue lo que descubriste sobre Cuba a lo largo del proceso?

Que su gente tiene una energía contagiosa que no tienen otros pueblos. En Cuba no tienen muchas cosas, no hay mucha comida ni recursos o tecnología, pero estan felices con lo que hay. Es gente muy positiva y cuando estás allí llama la atención como les gusta la vida. Se pasan su tiempo cantando y bailando, no les importa lo que ocurra, el mundo se puede estar terminando pero igual cantan y bailan.

 

A scene from "The Cuban", 2019

Ana Golja en una escena de The Cuban.

A&1 Entertainment

 

Los actores canadienses que tienen cierto nivel de éxito se mudan a Los Ángeles. Pero después de Degrassi te quedaste en Toronto ¿Por qué?

Creo que tiene que ver con mi mentalidad de ser una orgullosa canadiense que apoya las artes en mi país. Yo soy una gran promotora de todo lo canadiense. Tenemos mucho talento allí y quiero ser parte de un movimiento que ayude a llevar nuestro arte al siguiente nivel. Pero por otro lado, yo tengo una presencia en Estados Unidos. En los últimos 4 años me ha pasado dos semanas en Los Ángeles y dos semanas en Toronto todos los meses...

¿Cuán complicado es tener un cine nacional en Canadá con un vecino tan poderoso como Estados Unidos?

No es tan difícil, no creo que nos hubiera resultado mas fácil hacer la película en Estados Unidos. En los hechos, gracias al sistema que tenemos en Canadá fue mucho más fácil obtener el dinero a través de las agencias del gobierno y los créditos impositivos. Para nosotros era importante rodar en Canadá porque es una historia canadiense por la forma en que estos personajes interactúan. Lo cierto es que con el presupuesto que teníamos no hubieramos podido hacer este filme en Estados Unidos. En Canadá el dinero te dura mas

¿Cómo fue la experiencia de filmar en la isla?

Podría hablarte durante días de nuestra experiencia filmando en Cuba. Todo el mundo allí trabajó muy duro y llevan esa pasión por la vida a su labor. Es más, pareciera que no estuvieran trabajando. De todos modos, fue un desafío encontrar todos los recursos y tener los lujos a los que estamos acostumbrados en Norteamérica. No conseguimos todo. Pero por el dinero que estábamos gastando fue asombroso lo que recibimos.

¿Cuán difícil es explicarle a los directores de casting que tus padres son de Albania?

Es una pregunta interesante. He tenido la suerte de que no muchos directores de casting me preguntaran por el orígen de mis padres. Por un lado es complicado porque no hay muchas actrices conocidas de orígen albanés y tampoco hay mucha gente que sepa donde queda Albania, que además tiene una historia complicada, e incluso mis ancestros están muy mezclados porque tenemos sangre española, griega y alemana. Es una gran mezcla.

¿Cómo fue tu experiencia en Albania presentado el concurso de Eurovision? 

Fue algo verdaderamente increíble. Fue la primera vez que visité Albania. Ir allí con mi madre, que no había estado en 20 años, presentando y actuando en el festival mas importante de Europa, fue un gran honor para mi. Me alegro de que haya sido mi primera experiencia allí, porque obviamente lo vi todo a través de un lente color de rosa.

¿Conocían Degrassi en Albania? 

Si. En Albania me han apoyado mucho a lo largo de mi carrera, por más que haya nacido y me haya criado en Canadá, pero como mis padres son de allí todo el país y los medios albaneses han seguido muy de cerca mi trayectoria. Es algo diferente para ellos que alguien nacido en otro país que no tiene tanta conexión con esa tierra sea capaz de hablar y escribir en su lenguaje, y que haya podido presentar el show en albanés.

Cuando a los 9 años hiciste tu primera película, ¿ya sabías que querías ser actriz o era simplemente un hobby para ti?

Para mi a esa edad era un entretenimiento. Inicialmente no quería ser actriz, simplemente me sentí inspirada por Shirley Temple, por eso empecé a bailar a los 5, e incluso competí en concursos de danza. A los 9 años me presenté en un show de talentos y un agente se me acercó y me dijo que me quería representar. Acepté y en la primera audición en la que me presenté me dieron el papel. El primer día en el set descubrí que era algo que me gustaba mucho. Pero lo veía como un hobby y sigue siendo así, no lo siento como un trabajo porque actuar me gusta demasiado. Pero recién me di cuenta que esto era lo que quería hacer durante el resto de mi vida cuando empecé a actuar en Degrassi cuando tenía 16 años. Fue entonces que comprendí que quería estar en esta industria, de una manera u otra.

Degrassi es probablemente la serie más popular de Canadá. ¿Cómo fue ser parte del elenco siendo una adolescente de Toronto?

Honestamente fue un sueño, especialmente siendo una chica canadiense de 16 años que quería incursionar en esta industria. Era un trabajo soñado. Por un lado estaba muy agradecida de estar rodeada de tantos artistas y creadores talentosos, y por otro lado, por tener una plataforma de lanzamiento en el mercado internacional, lo cual no es algo común aquí en Canadá, especialmente en esa época. Ahora gracias a Netflix se está volviendo algo mas habitual. Pero el panorama era muy diferente en aquellos tiempos. Por lo tanto estaba muy agradecida de trabajar en una serie que se veía en todo el mundo. Y hoy puedo decir que me siento muy afortunada de haber tenido esa experiencia, porque el show tocó temas muy delicados. Mi personaje tuvo que lidiar con muchas cosas en la serie. No podría estar mas orgullosa de mi paso por ese elenco.

Ahora que la película se está estrenando, ¿volverías a producir?

Por supuesto. A pesar de mi sentido común que me dice lo contrario, pero si, claro que lo volveré a hacer. Estoy en el proceso de desarrollar y producir un nuevo largometraje en el que voy a participar solo como productora y no como actriz. Quiero seguir haciendo esto tanto como pueda.