Actor Andrew LIncoln at Comic-Con 2018

armando gallo/hfpa

A lo largo de los años, Andrew Lincoln ha sido una figura habitual en las entrevistas que habitualmente realiza la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood, pero la que tuvo lugar el sábado pasado en Comic-Con, ciertamente fue muy diferente de todas las demás. El hombre que ha encarnado a la perfección al ex-sheriff Rick Grimes en 8 temporadas de la exitosísima The Walking Dead estaba radiante como pocas veces se lo había visto. Y aunque sostuvo que la razón era muy simple, ya que llevaba dos semanas durmiendo bien en lugar de tener que levantarse a las 4 y media de la mañana para comenzar con la sesión de maquillaje, parecía que le hubieran quitado un gran peso de la espalda.

No es ningún secreto que la novena temporada, que comenzará a emitirse el 9 de octubre, será la última para él: "esta serie y la historia que cuenta es mucho más grande que un personaje. Empezó como una película independiente y ahora somos una gran multinacional. The Walking Dead se ha convertido en parte del lenguaje popular. En cualquier caso, yo no quería dañar a la serie con mi partida. Tenía que ser una parte integral de la historia. Mi ausencia tiene que servir para que otros personajes den un paso al frente, y eso es precisamente lo que va a ocurrir en los próximos episodios", afirmó el actor británico.

Según Lincoln, las razones por las que creyó que era hora de partir fueron estrictamente personales, ya que se siente muy orgulloso de lo que hizo encarnando a Grimes: "tomé la decisión porque 9 años atrás, cuando vivíamos en Londres y me dieron el papel, le dije a mi esposa que aunque el contrato era por 6 años, jamás ibamos a hacer más de 2. Que no se preocupara. Decidimos que ibamos a educar a nuestros hijos cerca de sus abuelos en Inglaterra. Lo cierto es que ella ha sido una madre soltera durante buena parte de la década. Era hora de que yo volviera a casa para ver crecer a mis hijos", dijo con una sonrisa en los labios.