Annette Bening, 20th Century Women

by Paz Mata December 22, 2016
Actress Annette Bening

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Veinticuatro películas en veintiocho años trabajando delante de la cámara de cine es algo poco frecuente para una actriz tan famosa. Pero Annette Bening nunca se guió por los niveles de popularidad y menos aún por participar en el negocio del cine.  Siempre ha dicho que no le interesaba la fama y que su único interés es concentrarse en el trabajo, y así lo ha hecho desde su debut en el cine en 1988.  “Mi primera película fracasó. Nada pasó. La segunda, también. Seguí igual. Y pensé que no iba a mejorar. De repente, la cosa cuajó, llegó la fama y pensé: ‘Ahora sí, esto es lo que me perdía’. Y tal como vino ese subidón, se fue, porque lo que realmente amo es el proceso de rodaje, el ponerme delante de las cámaras y disfrutar de la experiencia, que ocurran cosas que me sorprendan,” contaba en una entrevista llevada a cabo pocos meses antes de conseguir su primer Globo de Oro a la mejor actriz en la categoría de comedia-musical por Conociendo a Julia (Being Julia).

Bening no llegó al cine hasta que cumplió 30 años, porque estaba empecinada en convertirse en una actriz de teatro. Nacida en Topeka (Kansas) en 1958, sus primeros pasos en el escenario los dio en una producción escolar de The Sound of Music. Desde entonces Annette quedó enganchada al teatro, embarcándose en diez años de estudios de arte dramático que alternó entre la Universidad de San Francisco, el American Conservatory Theater, el Old Globe Theater de San Diego y el Denver Center Theater Company. “El teatro es muy duro, hay demasiado rigor intelectual, pero me obsesionaba con el teatro clásico y con llevar las obras en representaciones gratis por todo el país, creo que era muy ingenua sin embargo en el cine da igual lo que yo haga, porque el director escogerá la toma que él prefiera. Así como en el teatro todo se esfuma, en el cine queda constancia de mi trabajo, por eso amo trabajar con la cámara,” explicaba en la misma entrevista.

Sus inicios en el cine se remontan al año 1988 con una película totalmente olvidada: Cuñados desenfrenados.  Un año más tarde, llegó su gran oportunidad cuando Milos Forman la eligió para encarnar en Valmont el mismo personaje que interpretó Glenn Close en Las amistades peligrosas. En 1991 consiguió su primera nominación al Oscar como mejor actriz secundaria  por Los Timadores.  Ese mismo año fue pareja de Harrison Ford en A propósito de Henry en 1991, y de Robert de Niro en Caza de Brujas. Cuando su carrera estaba despegando por méritos propios se cruzó en su camino Warren Beatty, durante el rodaje de Bugsy, con quien se casó y tuvo cuatro hijos en el transcurso de nueve años. Cuando todos pensaban que Bening iba a frenar su imparable proyección como la nueva estrella de Hollywood, ella supo darle la vuelta a su carrera logrando encadenar una serie de magníficas interpretaciones con las que demostró que podía caminar sola sin la ayuda de su todopoderoso marido.

En 1994 volvió a trabajar con Beatty en la película Un asunto de amor (compartiendo set junto a la mítica Katherine Hepburn). Un año después llegó su trabajo junto a Michael Douglas en la película The American President (1995). En 1999 logró otro gran éxito en su carrera con American Beauty , junto a Kevin Spacey, por la que obtuvo una nominación al Globo de Oro y al Oscar. Siguieron otras películas sin demasiada entidad, hasta que en el año 2004 llegó la que sin duda ha sido una de sus mejores interpretación: Conociendo a Julia (Being Julia), donde dio toda una lección de interpretación y por la que gano el Globo de Oro a la mejor actriz en la categoría de comedia-musical.  En el 2010 volvió a repetir suerte con la magnífica The Kids Are All Right, demostrando una vez más que es una de las mejores actrices contemporáneas.

A estas alturas de su carrera, Bening ya no se arrepiente de nada: “Si acaso, de no hablar más tiempo con mis hijos,” reflexiona.  La relación madre-hijos es precisamente el tema al que hace referencia su ultimo trabajo, Mujeres del Siglo XX, por el que ha sido nominada a su séptimo Globo de Oro. Ubicada en Santa Bárbara, la historia sigue a Dorothea (Bening) una enérgica madre soltera que ronda los 55 años y cuya mayor preocupación es la educación de su hijo adolescente, Jamie, todo ello en una época de rebelión y pleno cambio cultural.