Antonio de la Torre: "Escucho mucho al periodista que llevo dentro"

by Gabriel Lerman October 19, 2019
Actor Antonio de la Torre

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Le dicen el Robert De Niro de España y para entender el por qué basta ver El reino, en donde encarna a un político caído en desgracia, a continuación de La noche de los 12 años, en la que se convierte en el ex presidente uruguayo Pepe Mujica durante sus años de encarcelamiento por la dictadura militar, papel para el que aprendió a hablar con un acento uruguayo tan impecable que ningún habitante de ese país podría reconocer que el que habla es un actor andaluz originario de Málaga. Meses después de que se llevara el Goya al Mejor actor por El reino, derrotando su otra candidatura por La noche de los 12 años, ya como el actor más nominado a ese premio, al que ha sido candidato en 13 oportunidades (ganando en dos), De la Torre habló con nosotros desde Madrid.

Me da la sensación que buscas los personajes más complicados...

No lo sé, yo busco papeles que me llamen la atención o que tenga que contar algo que me resulte interesante de ser contado. Como en la película La noche de 12 años donde tuve que interpretar la vida de Pepe Mujica, de una personalidad de su complejidad política, ideológica, dónde se dio una situación límite de 12 años de privación sensorial, en definitiva una persona que hizo un viaje de ida y vuelta a la locura. Me interesa como actor experimentar eso pero cuando elijo el papel no pienso tanto en términos de difícil o fácil sino en términos de me interesa o no me interesa, y esta valoración trascendería a El reino. Me interesa mucho la política porque he trabajado muchos años como periodista y tengo un interés constante por la actualidad, y también me interesan mucho las relaciones humanas. El reino me sirvió para contactar con mucha gente activa de la política en España, con jueces, con empresarios. Me vi relacionado con muchísima gente vinculada de alguna manera al mundo de la corrupción o que podía aportarme información al respecto y eso me resultó apasionante. Es lo que más me interesaba y no pensaba tanto en si era difícil o fácil.

¿Y en ese interés por estos papeles, puede ser que haya un olfato periodístico?

Sin lugar a dudas. Siempre digo que el actor y el periodista cuentan historias. El periodista lo hace en tercera persona y el actor lo hace en primera persona, pero es verdad que para mí hay algo, una especie de lema, y es que las películas que hablen del mundo en que vivimos merecen ser contadas porque la realidad muchas veces te aporta el mejor guión, así que en ese sentido escucho mucho al periodista que llevo dentro. Y luego yo necesito creerme el personaje, necesito abordar las cosas como un periodista, como si fuera algo real. Necesito escarbar en la realidad hasta encontrar ese punto de comunión entre la realidad y el personaje que estoy interpretando para poder creérmelo.

Me da la sensación que el rodaje de El reino debe haber sido agotador porque tú no paras de hablar y además no paras de correr en toda la película...

Sí, totalmente, es un personaje que está poseído por la ansiedad. Físicamente fue muy exigente. Ahí te das cuenta las películas que están rodadas en plano secuencia, con lo cual cualquiera que conozca cómo funciona un rodaje ya es consciente de que eso significa un día entero definiendo una toma y otra y otra. Te voy a contar una anécdota: en la secuencia del chalet hicimos una cosa insólita, como estar todo el equipo ya en rodaje sólo para ensayar como íbamos a hacerlo con cámaras y eso consumió un día de rodaje, con todo el mundo contratado digamos, y la toma buena la sacamos a las 5 de la mañana, cuando ya el amanecer nos estaba acechando. Es una secuencia que dura 10 minutos y es como una obra de teatro, si algo pasa tienes que volver al principio. Eso te provoca también por otro lado un estado de alerta muy hermoso. Hace tiempo aprendí que la gran satisfacción que te provocan las cosas está directamente relacionado con el grado de esfuerzo que te suponen conseguirlas. Yo no se si es una cosa muy cristiana pero de verdad que la pienso, en la medida en que algo te supone un esfuerzo después la satisfacción que saboreas al conseguirlo es mayor. También siento una enorme satisfacción si las películas consiguen quedar bien y ver que a la gente le gustan, como El reino que tuvo 7 premios Goya.

¿Cómo te hace sentir esto? En España dijeron que habías roto la maldición cuando finalmente ganaste, pero me parece que el hecho de que te estuvieran nominado dos veces en 4 oportunidades es como un espaldarazo.

Sí, es una barbaridad, yo estoy sorprendido. Mira la primera vez que me nominaron a un Goya fue en el año 2007 por la película Azuloscurocasinegro, yo entonces todavía trabajaba de periodista. Yo no vivía de ser actor y en aquel momento si me hubiera aparecido un hado madrino y me decía que en la siguiente década no sólo iba a dejar el periodismo e iba a vivir bien de mi oficio sino que me iba a convertir en el actor más nominado de la historia de los Goya le hubiera dicho que por favor que no se ría de mis sueños.

¿Y cómo fue el momento en que finalmente te ganaste a ti mismo? ¿Hubieras preferido ganar por el otro, por Mujica?

La verdad es que la película de Mujica está muy bien pero a veces los premios también te vienen cuando te vienen y te vienen porque te vienen, porque hay un componente emocional y subjetivo muy grande. Los premios son muy subjetivos, por ejemplo ¿quién está mejor? Christian Bale haciendo de Miles o Malek haciendo Bohemian Rhapsody? Yo qué sé, es opinable, ¿no te parece? Uno entiende que es así... La película de Mujica es probable que incluso me provocara más esfuerzo que El reino, en términos de lo cuantificable porque me fui 4 veces a Uruguay, estuve allí muchos días grabando, tratando de imitar el acento, entendiendo el contexto cultural y político de aquella época. Quizás me supuso más dificultad y trabajo que El reino, son películas en las que trabajé mucho y estoy muy orgulloso de las dos.

¿Cuán difícil fue tener que hablar con acento uruguayo y al mismo tiempo interpretar un papel tan fuerte?

Álvaro me dijo “a partir de cierto momento y más pronto que tarde tenés que hablar en uruguayo todo el tiempo en el rodaje”, y fue así realmente. Fue divertido y también un reto, tuve la ayuda de un coach argentino, Dani Lovecchio, que estaba todo el tiempo conmigo porque la onda era que efectivamente había mucho que improvisar porque Álvaro es un director que trabaja mucho la improvisación… Interpretar a Mujica fue una experiencia muy linda. Es como un regalo para un actor porque no sólo conocí un país sino que también estuve en la chacra de Mujica tomando whisky y hablando de la vida, de política, que te paguen por eso me parece un privilegio. Fue un trabajo muy grande para tener el acento uruguayo… Me acuerdo que ocurrió una cosa muy curiosa. Álvaro y yo nos vimos con Eleuterio Fernández Huidobro 10 días antes de que se muriera. La última entrevista nos la dio a nosotros, aún era ministro, nos vimos con él el 26 de julio en Montevideo. Íbamos a tener 20 minutos y se ve que le caímos bien porque iba cancelando todo lo que iba teniendo y finalmente nos concedió dos horas.

Volviendo a El reino, ¿tu experiencia trabajando en la radio te sirvió para este papel?

Si, me sirvió toda mi experiencia como periodista. Un poco también por la manera en qué pueden hablar los políticos, sobre todo en la secuencia del final de cómo se maneja un político en un programa de televisión y luego también los contactos y la información.

El reino hace referencia a un caso real que los que no estamos en España desconocemos, pero a la vez se puede entender perfectamente. ¿Tú crees que un español puede seguir la película de una manera diferente a un canadiense o a un argentino?

Es una excelente pregunta. Yo creo que la película debe saber explicarse en sí misma, debe hacerse para que llegue un marciano, la vea y la entienda, sino algo hiciste mal. Yo creo que lo importante en la historia son las relaciones que se establecen, como a este hombre lo abandonan. Creo que eso es mucho más importante que "explicar". Creo que de una manera consciente tampoco queremos explicitar demasiado. Hay un momento en que la jueza detalla todos los cargos pero no me parece importante, sabemos que se están corrompiendo. Hay una secuencia en un yate que es casi calcada a un caso de corrupción que ocurrió en España pero yo pienso que el contexto es que vemos a un partido con poder en el país, una estructura de corrupción donde todos los que tienen cierto poder se llevan el dinero y a partir de ahí creamos la trama de un héroe caído, porque es un príncipe destronado pienso yo.

En España en este momento todos los mejores papeles te los ofrecen a ti pero también has hecho una participación en The Night Manager donde tenías un papel pequeño… ¿estarías dispuesto a sacrificar ese lugar que tienes en España para venir a hacer papeles pequeños en Estados Unidos?

Voy y lo hago pero soy consciente de que tampoco es fácil, no soy conocido aquí. Es una industria en la que todos los actores del mundo o toda la cinematografía del mundo pone su mirada. Me encantaría la verdad pero es cierto que también mi inglés es con acento español pero todo se puede trabajar así que me encantaría, sería maravilloso pero también soy consciente de que es algo que puede ocurrir o no, que no está en mis manos. Pero no se trata de "ah pero entonces dejo atrás a España". Hay que tener en cuenta que tengo 50 años y no 20. Si tuviera 25 años y no tuviera una familia a lo mejor diría “me voy a los Estados Unidos a ver". Es verdad que, en este momento estoy abierto, de hecho voy a trabajar en una producción americana, empiezo a rodar la semana que viene en The Spanish Princess y estoy abierto a trabajar fuera. Tengo mucha ilusión, hablo inglés, es verdad que estaría encantado de poder embarcarme en un proyecto y no me importaría no hacer un trabajo en España si lo tengo ahí pero también soy realista y en este momento de mi vida si se me presenta un proyecto interesante lo hago y sino sigo con mi vida.

Si la vida hubiera sido diferente para ti y hubieras sido un gran periodista en lugar de un gran actor, ¿estarías frustrado o igualmente feliz?

Es cierto que empecé a sentir cierta frustración, es cierto que tampoco era un gran periodista, trabajaba en los deportes en una televisión autonómica en canal Sur y estaba razonablemente bien en términos de bienestar. Tenía un sueldo medianamente decente y buenos horarios pero no sentía ganas. Es verdad que empecé a sentir una gran pasión por la interpretación y que de alguna manera eso desplazó al periodismo. Esto es un hecho que ocurrió en los años 90. Lo que pasa que forjar una carrera y consolidarla no es fácil. No sé en Hollywood, me imagino qué será igual o peor pero en España solo el 8% de los actores vivimos de esto, entonces era muy difícil, pero estoy muy contento con lo que he conseguido.