Anya Taylor Joy: “Mi locura es latina”

by Rocio Ayuso January 24, 2019
Actress Anya Taylor Joy

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La Anya Taylor-Joy que nació en Miami (EEUU), la menor de seis hermanos de padre bonaerense de herencia argentina-escocesa y madre nacida en Zambia con raíces en Zaragoza y Londres, creció hablando español. La Taylor-Joy convertida en la nueva reina del terror y la ciencia ficción gracias a su éxito en películas como The WitchSplit y ahora su continuación, Glass, solo trabaja en inglés. Aprendió la lengua de Shakespeare viendo películas en inglés y leyendo la saga Harry Potter. Huía así de la soledad que le produjo su multiculturalidad, algo que ahora abraza y disfruta charlando en castellano con la HFPA. Como confiesa la intérprete de 22 años, el castellano es un idioma que ocupa un lugar sagrado en su corazón y en el que cada vez tiene ganas de trabajar. Pero cuando sea el momento adecuado. ¿Almodóvar, estás escuchando?

¿Consideras la interpretación uno de tus superpoderes?

No sé si lo llamaría superpoder pero sí que es algo mágico. Algo que me transporta a otro lugar en el momento en el que dicen acción. Anya puede tener miedo a las alturas, a los aviones. Pero en el momento en el que dicen acción puedo con todo. Es como si la interpretación me liberara de mis miedos.

¿Cuándo descubrió este talento?

De pequeña me sentía sola y muy diferente. Muy chiquita me di cuenta de que mi imaginación era imparable y distinta a aquellos que me rodeaban. Los monstruos debajo de mi cama eran reales. Pero también eran mis amigos. Hay muchas fotos familiares en las que me puedes ver posando con un globo que era mi amigo imaginario.

Estaba ya interpretando un papel sin tan siquiera tener una cámara delante.

Afortunadamente descubrí esta cosa llamada interpretación y así no me toman por loca. Mi madre tiene un vídeo mío en el que a los 5 años ya decía que iba a ser una actriz.

Y esos primeros pasos ¿fueron en inglés o en castellano?

Mi primera lengua es el castellano y así hablaba con mis amigos imaginarios. Pero mi primer casting fue en inglés y solo he trabajado en este idioma. Siempre he querido trabajar en mi lengua materna pero nunca he tenido la oportunidad de hacerlo y es un idioma muy querido para mi como para hacer un proyecto en castellano solo por la novedad. Pero me encantaría. Mi locura es latina y esas son también las películas que más me atraen. Las que más me interesan. Las de Pedro Almodovar. Además me encantaría trabajar en español para que mi familia pudiera entender las películas que hago porque aunque muchos hablan inglés, el castellano es nuestra lengua.

Estos días estamos viviendo el fenómeno Roma, una película mexicana, en español, que está llegando a todo el mundo. ¿Crees que se trata de un cambio duradero?

Es buenísimo lo que está ocurriendo. Y lo mejor es que la gente se ve reflejada en la película. Se llama memoria colectiva. Lo maravilloso de “Roma” es el hecho de que el público lo está pidiendo. En Hollywood pensaban que el público solo quiere un tipo de películas y eso es mentira. Quieren historias que reflejen su propia vida.

Una vida que en su caso es multicultural, algo que en su infancia la hizo sentir sola. ¿Qué les diría a aquellos que como usted tienen un bagaje multicultural a sus espaldas?

Lo más importante es saber que no estás sola. A estas alturas hablo español, inglés y francés y he pasado por más países de los que puedo contar pero tienes que entender que tu casa está donde tú te la haces, no es un lugar del que vienes. Es cierto que de niña estuve confundida pero eso lo produjo el deseo de sentirme parte de algo. Si dejamos de querer ser como los demás y nos preocupamos más por ser nosotros mismos el mundo sería un mejor lugar mejor. Nunca seré lo suficientemente argentina, o suficientemente inglesa o suficientemente americana. Pero eso no significa que no sea una persona completa y que no tenga mucho que ofrecer a estos países.

¿Cuál es su parte más latina?

Me identifico con esa pasión que tiene la gente argentina y española, la gente que habla español. Un modo de vida donde nada es a medias. Si estás triste, estás muy triste. Si estás alegre, estás muy alegre. Y esa soy yo. Como me dijo un amigo soy de las que cada día exprime el limón hasta la última gota. Es cierto. Vivo a tope porque estoy obsesionada con la gente, con la vida y con lo que hago. Sé que hay que dormir pero para mi es un engorro porque querría hacer más cosas.