Arturo Castro: "No soy sólo un comediante"

by Gabriel Lerman July 18, 2019
Actor and comedian Arturo Castro

gavin bond

Quienes no lo conozcan y se hayan topado con él en Alterlatino, el programa semanal de media hora de humor que protagoniza en Comedy Central y que se emite todos los jueves a las 10:30 pm, creerán que Arturo Castro es simplemente uno de los muchos comediantes que integran la planilla de la cadena. Sin embargo, basta mirar un poco su trayectoria para darse cuenta que los personajes disparatados que interpreta en dicha serie son sólo una de las facetas de su talento como actor. Es que si bien este hombre que se fue de Guatemala a Nueva York obtuvo una dosis de reconocimiento en su paso por Broad City, también de Comedy Central, dejó su marca en la tercera temporada de Narcos interpretando a David Rodríguez, el hijo de un poderoso narcotraficante que aspira a suceder a su padre. Y mientras sigue divirtiendo a las audiencias, Castro también ha participado en varias películas que esperan estreno, como la nueva versión de Lady and the Tramp, que llegará a los cines de todo el mundo en noviembre, The Informer, que se estrena en agosto, en la que trabaja con la cubana Ana de Armas y Rosamund Pike y Semper Fi, cuyo elenco encabeza Courtney Jai.

¿Crees que tu misión en Alternatino es divertir o también educar?

Yo creo que ambas pueden existir a la vez. Siento que al divertirte el mensaje entra mucho más fácil que cuando lo haces de manera dramática. Para mí lo primero es hacer a la gente reír, y segundo informar un poco acerca de la variedad que existe en nuestra identidad de latinos. Ése es el gusto de hacer este show.

¿Cómo surgen estos personajes? ¿Son todas creaciones tuyas o tienes un equipo de guionistas?

Tengo un equipo, en total somos como 8. Entonces todas las mañanas cada uno del grupo llega con una idea y la que más nos gusta vamos y la escribimos. Y eso todos los días de lunes a jueves. Después el viernes leemos los guiones en la mesa y los que peguen más pasan a la próxima ronda. Es como un American Idol pero de escritura.

Tú has hecho muchas cosas en tu carrera. ¿Este tipo de programa es con el que más te define como actor?

Esto es sólo una rama de lo que me gusta hacer como actor. Pero yo me identifico mucho con historias humanas. Yo vengo de una familia de psiquiatras. Mi papá era psiquiatra, mi tía es psiquiatra, mi hermana es psicóloga. Siempre me ha fascinado la condición humana y la relación entre humanos. Obviamente para mí este show es muy personal y me puedo identificar mucho con él, pero también el drama me llama muchísimo la atención. Tienes que dejar un poco de ti, ése es el sacrificio al interpretar. En Narcos trabajé con varios latinos que tienen mucha experiencia y te pones a jugar con los personajes y ese juego es el que me llama la atención. Así que te diría que esto es una rama de lo que me identifica pero no soy sólo un comediante.

Alterlatino es un programa donde no hay límites para inventar una historia. Cuéntame cuánto trabajo te lleva quedarte calvo, o convertirte en mujer... 

Horas, horas. Tengo la bendición de tener un equipo de maquillaje y peluqueros de primer nivel. Me lleva mínimo dos horas, y otras tres horas y media a veces. Durante el día grabamos a veces 10 a 12 horas, y tres de esas horas las paso sentado en la silla de maquillaje. El beneficio es que te da la pauta para poder cambiar en tu cabeza la interpretación que vas a empezar a hacer, te da como un respiro. Y al verte en el espejo y no reconocerte a ti mismo te da más libertad para meterte en el personaje. Yo trabajo de adentro para afuera: cuando haces trabajo físico, cómo caminas, cómo hablas, ayuda mucho para interpretar.

A la par tienes tres películas esperando estreno: ¿Qué equilibrio te da poder hacer trabajos tan distintos como actor mientras haces este programa de humor?

Yo he sido primero miembro de la audiencia con curiosidad por varios géneros de la actuación. Lo que yo quiero es que si tú eres un miembro del público, cuando veas mi nombre asociado en los créditos sepas que va a valer la pena. Trabajando con Disney o Pixar en Silicon Valley, para mí jugar con esos papeles es retarme a mí mismo como artista para crecer es lo que hace que valga la pena este trabajo. Mi ambición es tremenda y quiero jugar con todos los géneros. Gracias a Dios me han dado la oportunidad en la tele y quiero continuar haciéndolo por el resto de mi vida. La próxima sería un drama o una comedia romántica, siempre mantenerlos adivinando qué voy a hacer próximamente, ese es el sueño.

Tú llegaste originariamente a Nueva York a estudiar teatro. ¿Cómo fue tu decisión de irte de Guatemala?

Estaba estudiando en Guatemala con una maestra de actuación que había estudiado en Julliard. Yo admiro muchísimo a la gente que sale de Julliard, y ella me vio actuar, y al año de trabajar juntos me dijo que sentía que yo podía competir a un nivel mayor en los Estados Unidos. Y yo siempre tenía la ilusión de Nueva York porque todos los actores que yo he admirado, Al Pacino, Robert De Niro, Dustin Hoffman, todos esos, habían empezado en el teatro en Nueva York. Y me vine a estudiar aquí. Nunca se me cruzó por la cabeza ir a Los Angeles. Ahora voy seguido, pero yo quería empezar en teatro, aprender mi técnica y exponerla al mundo entero. 

¿Qué edad tenías cuando te fuiste a Nueva York?

19 a punto de cumplir 20.

¿Y cómo era tu inglés cuando viajaste?

Mi inglés siempre ha sido bueno, pero sí tenía un acento muy marcado, me tomó como un año quitarme el acento. Los primeros papeles que hice al salir de la escuela todos requerían acento, entonces me hubiesen ahorrado mucho tiempo y plata si me lo hubieran dicho antes.

¿Por qué sabías hablar inglés en Guatemala? ¿Fuiste a una escuela bilingüe?

Fui criado en escuela bilingüe toda mi vida, y mi padrastro es canadiense, él se mudó a Guatemala cuando tenía 14 años, entonces practiqué inglés con él toda mi vida. Gracias a él yo tenía acento hispano y canadiense, entonces era muy confuso.

Scenes from the TV show "Altelatino", 2019

Las muchas caras de Arturo Castro en Alterlatino.

comedy central/cara howe

 

Nunca pensaste en ser psiquiatra o psicólogo?

Estudié derecho por un año que fue lo más cercano que encontré a la actuación. Nunca me imaginé siendo feliz yendo a una oficina todos los días y teniendo un trabajo más normal.

¿Y eras divertido de niño, era el que hacía las bromas en la escuela?

Si. Mi papá decía que desde que me enseñaron a hablar nunca más me volví a callar. A los dos años aprendí a hablar y me decían el diputado, porque no paraba. Y siempre me inspiraron los actores anglos que veía en la tele, como Robim Williams, eso es lo que fue formando mi sentido del humor.

¿Qué crees que hubiera pasado si te hubieras quedado en Guatemala? ¿Dónde estarías hoy?

Sería un abogado casado, con dos hijos, y también encontrando una manera de ser feliz. Pero yo sabía que había un mundo más grande allá afuera. Y en la televisión no me veía representado. Me alegra que haya tomado ese salto. Pero creo que hubiera encontrado igual la manera de ser feliz.

¿Cómo te cambió la vida tu trabajo en Narcos y de qué manera reacciona la gente cuando te reconoce?

Lo que me permitió fue no quedarme atascado en un solo papel, porque la gente me conocía ya por la comedia de Broad City, un papel muy específico. Yo empecé en teatro dramático, no encontré la comedia hasta años entrada mi carrera, y a partir de Narcos surgió esta narrativa de que yo era un poco camaleón. El papel de Broad City y el de Narcos no pueden ser más diferentes, el tipo de Broad City es súper dulce, súper amable, súper querible, y el otro es un odioso sangriento, y al salir los dos shows a la vez la gente de la industria y el público empezaron a ver el rango de lo que puedo hacer. Eso me cambió la vida. En Narcos me pasé siete meses trabajando con actores que el mundo anglosajón no conoce tanto pero que han trabajado en el mundo hispano, leyendas como Javier Cámara, como Alberto Ammann de Argentina. Y ellos me acogieron como hermanos mayores, como figuras paternas, y me ayudaron a hacer crecer mi personaje de episodio en episodio. Así me cambió la vida, al aprender más de mi interpretación y que el público me viera de una manera diferente.

Empezaste haciendo dramas en teatro. ¿Cómo fue el proceso para convertirte en comediante?

En esos tiempos la manera en la que me mantenía financieramente era que hacía comerciales, y los comerciales tienden a ser cómicos. Entonces me di cuenta, particularmente cuando tienes 30 segundos, que era gracioso, y eso me ayudaba a conseguir estos personajes. Ahí fue cuando me empecé a juntar con gente que hacía más comedia, me di cuenta que tenía algo que aportar. Después viene Broad City, que es mi primer show en televisión, que fue un aprendizaje de comedia día a día.

Cuando la gente te reconoce en la calle, ¿lo hacen más por Broad City o por Narcos? ¿te puedes dar cuenta de qué programa son fans apenas los ves?

Sí, me doy cuenta. El público es un poco diferente. Pero en los Estados Unidos particularmente, donde hay gente joven, la mayor parte sigue Broad City y en lugares como Manhattan, en las ciudades, donde hay gente mayor, me reconocen más por Narcos. Los fans de Broad City son divinos pero no tienen sentido de espacio personal. Te dicen “¿Puedes besar a mi perro, por favor?” Y los de Narcos como que tienen un poco de miedo y me dicen “Por favor, ¿me puedo sacar una foto con usted?” Así se reconoce de dónde son cada quién.

¿Cuál es tu relación con Guatemala en este momento? ¿Saben lo que estás haciendo?

Si, a partir de Narcos. No sabían de mi trabajo, pero como Narcos es una serie tan internacional la ven mucho en Guatemala. Cuando regresé después que salió Narcos, noté que la gente empezó a reconocerme. Y ahora con este show Alternatino hablo mucho de Guatemala. Es algo muy alentador porque no hay como que te reconozcan en tu propio país.

En el show, una de las características es que bromeas con Nicaragua o Costa Rica, y has mencionado alguna vez a Perú, pero siempre es más la cosa centroamericana, ¿por qué?

Porque son los países que más conozco, entonces puedo hablar de esas culturas que conozco, pero me encantan todos por igual. Si hago bromas sobre muchos países la gente se lo toma menos personal. No me estoy burlando de un país en particular.

Si te surgiera una oportunidad para irte a trabajar a España o Argentina, ¿te gustaría hacer cine en español?

Sí, depende del proyecto, pero me encantaría trabajar en Argentina, yo admiro mucho el cine argentino, El secreto de sus ojos es una de mis películas favoritas. Trabajar con Darín sería un sueño.