Balthazar Murillo: "No hay algo que no me guste de actuar"

by Gabriel Lerman August 19, 2019
Actor Balthazar Murillo

A pesar de que tiene tan sólo 14 años, Balthazar Murillo trabaja profesionalmente desde que comenzó la escuela primera y ha hecho de intercalar las clases en la escuela con interpretar escenas en los sets un estilo de vida. Claro que sus participaciones en las series Un gallo para Esculapio y La fragilidad de los cuerpos no pueden compararse con lo que le ha tocado hacer en Apache: la vida de Carlos Tévez, la serie original que Netflix ha grabado en la Argentina bajo la dirección del veterano realizador Israel Adrián Caetano. Es que allí tiene precisamente el papel protagónico, el del famoso jugador de fútbol en los días en que comenzaba a tomar el camino que lo llevaría a convertirse en un ídolo de multitudes. El elenco de la serie también incluye a Sofía Gala, Patricio Contreras, Vanesa González y Alberto Ajaka.

¿Qué fue lo más divertido de interpretar a Tévez en esta serie?

Lo más divertido para mí de caracterizarme como Carlos fue utilizar una prótesis dental y una cicatriz de cuello y, nada, verme diferente. Eso estuvo muy gracioso.

¿En qué fue distinto grabar "Apache: la vida de Carlos Tévez" a otras series y películas en las que trabajaste?

Bueno, lo más distinto es que era protagonista y cambiaron muchas cosas para mí. Y grabar en el Fuerte fue muy distinto a las otras series que yo había hecho. Eso fue muy distinto.

¿En qué crees que te pareces al Carlos Tévez que aparece en la la serie y en que te diferencias?

Empecemos con las diferencias: Carlos de chico era un crack con la pelota y yo tengo lo mío, pero Carlos la rompía. Y en lo que nos parecemos es un poco en lo que se muestra en la serie de respetar a los otros, preocuparse por sus amigos , por su familia y en eso que tiene Carlos de ser muy gracioso.

¿Cómo fueron tus encuentros con el verdadero Carlos Tévez?

Nos conocimos en una prueba de maquillaje medio loca, porque llegó de sorpresa y nadie se lo esperaba, y me quedé medio duro cuando lo conocí, pero después se me pasó. Y después lo vi en las grabaciones, pero antes tuvimos una reunión de actores y se centró en cada personaje y contaba la vida de cada uno.

¿Te dio alguna indicación, te contó cómo era él a los 14 años? 

No y sí, bueno, me ayudó bastante pero no es que se me puso a contar cómo era él de chico, sino que eso estaba más en los guiones. Y eso además lo iba descubriendo más por la familia, y él me decía que lo haga desde mi punto de vista, que lo imitara en algunos gestos y eso, pero desde mi punto de vista.

Una cosa que vemos en la serie es que cuando Carlos era chico, a pesar de que él era un crack, no era para nada fácil llegar en el mundo del fútbol. ¿Te quedó más claro en la serie que no solamente alcanzaba con ser un crack para llegar?

Claro. Él tuvo que superarse cada día para salir del Fuerte y para después también sacar a su familia del Fuerte. Es algo que está muy bueno y que es mérito de él, también de su familia; fue parte de su logro salir de donde estaba, porque también tuvo una vida dura y aparte los tíos, que son los padres en realidad, son los que más lo ayudaron, porque –vas a ver en la serie- el abandono de su madre y ese árbol genealógico loco que tiene.

Cuál dirías que ha sido la escena más difícil que has tenido que hacer en la serie?

Sin contar nada, hubo una escena de un beso; porque nunca había dado un beso en una serie, y soy muy tímido. Y conocía a la chica que grababa conmigo, Fiona, la conozco desde los 10 años y somos muy amigos y fue un poco raro porque los dos somos muy tímidos y nos conocíamos, así que…

¿Cómo fue lo de ir a filmar a Fuerte Apache, que es un mundo en sí mismo?

Bueno, sí, pero fue una experiencia hermosa entrar al Fuerte y conocer cómo es la vida ahí adentro, que es una ciudad adentro de otra y, nada, está buenísimo porque es otro mundo que no conocía y me pasó que tenía una mirada cuando empecé a filmar y cuando terminé tenía otra.

¿Es un lugar peligroso si no estás filmando una serie? 

Sí, no te voy a negar que es un lugar peligroso. Pero a mí no me tocó vivir nada peligroso y estábamos muy cuidados por toda la gente.

¿Por qué te parece que era importante filmarlo en el lugar donde pasaron las cosas, el auténtico Fuerte Apache?

Porque, para mí, si lo hubiéramos grabado en otro lugar, en un estudio, hubiera sido muy diferente,  porque se hubiera visto medio como falso o irreal. Y grabar en el Fuerte estaba genial porque lo hacíamos en cada lugar que vivió Carlos, en donde estuvo él jugando a la pelota, en la misma cancha. A mí particularmente me sirvió mucho estar ahí.

 

A scene from "Apache"

Balthazar Murillo en una escena de Apache.

 

¿Qué es lo que te gusta de actuar?

Me gusta actuar porque siempre, desde los 6 años, me gusta eso de estudiar guiones y estar al frente de la cámara y… Nada, eso: me gusta actuar. Y puedo mostrar las emociones.

¿Cuándo hacían la serie tenían en cuenta que esto se iba a ver fuera de Argentina? ¿Les decían “Esto no lo digas” o “mejor hablemos en neutro”, o no, no estaban pensando en la audiencia?

No, cuando grabábamos no estábamos pensando en la audiencia; estábamos más concentrados en lo que estábamos haciendo.

Esta serie se va a ver en todo el continente americano ¿Te gustaría que alguien que te vea en Apache te invite a trabajar en otro país?

Claro.  Me encantaría viajar para hacer una serie y conocer otro país y ver cómo se graba allí.

¿Cómo empezaste a actuar. ¿Fue idea tuya o de tus papás?

A mi mamá y mi papá les dijeron que había un casting y lo llevaron a mi hermano y justo había faltado un chico y me dijeron si lo quería hacer yo y quedé. Y ahí empecé. Y a los ocho hice mi primer película con Luis Ortega. Se llamaba Lulú, y ahí empecé con la actuación, pero antes de eso había estado en una película de Adrián Caetano. O sea, una de las primeras cosas era con Adrián y después justo volví a mi primer protagónico con Adrián, que es un genio.

¿Te acordabas de él de cuando eras chiquito?

Sí, sí, obvio, me acordaba de él. Pero participé muy poco en la película, era una escena medio loca en que era un nene de un orfanato y una mujer caía arriba de un vidrio y explotaba. Era una película medio loca y, bueno, sí me acordaba de Adrián y prestaba atención cuando lo veía en entrevistas.

Cómo es como director?

Un genio. Es uno de los mejores directores de acá y siempre estuvo ahí, preguntándome si tenía alguna duda y respondiéndomela. Adrián es un tipo muy amable y buena persona.

¿Cuáles son tus sueños? ¿Te gustaría seguir actuando?

Sí, obvio, voy a seguir actuando. Es lo que quiero para mi vida y me encantaría seguir actuando. Y sí, voy a seguir estudiando en un colegio de acá que se llama IUNA (Instituto Universitario Nacional del Arte) para estudiar ahí actuación y para tener formación.

¿Cuál es la parte difícil, o cansadora, o que no te gusta de las filmaciones?

No, todo me gusta… No hay algo que no me guste de actuar. La parte de terminar de grabar.

¿Cuando trabajás con actores mayores, les preguntás sobre cómo fueron sus carreras; o hablás sobre actuación con ellos?

Bueno, sí. No es que me pongo a preguntarles toda su carrera, porque me da un poco de vergüenza a mí. Pero después vas pegando buena onda y me van ayudando, como Alberto Ajaka y Vanesa González, y todos los del elenco. Siempre me ayudaban en algunas cosas que necesitaba. Pero Alberto Ajaka fue el que más me ayudó.

¿Improvisaban mientras filmaban o tenían que seguir el guión al pie de la letra?

Aveces sugerían cosas y quedaban, y otras capaz que improvisaban, pero casi siempre era seguir el guión, que estaba buenísimo, y aparte lo veía Carlos antes de que nos lo mandaran y siempre estaba perfecto.

¿Por qué crees que Tévez a pesar de que él no siguió por el camino del delito, a pesar de que en ese mundo era una opción?

Porque él de chico ya tenía en su cabeza lo que quería hacer y siempre quiso ser jugador de fútbol, pero capaz que si no hubiera sido por sus tíos, no estaría él hoy donde está. Porque tenía las opciones de ser un albañil, ir al colegio o ser un jugador de fútbol y triunfar, pero –eso lo cuenta la historia también- algunos amigos que jugaban al fútbol,  se quedan en el camino, algunos en la pobreza,  o amigos que se fueron por otro lado, y terminaron muertos.