Camila Morrone: "Me encantaría hacer algo en español"

by Gabriel Lerman November 12, 2019
Actress Camila Morrone

phillip faraone/getty images

Aquellos que la han visto protagonizando Mickey and the Bear en el Festival de South by Southwest no dudaron en describirla como la nueva Jennifer Lawrence, pero sin embargo su vinculación con Leonardo DiCaprio, a quien acompañó en la premiere de Once Upon a Time in... Hollywood en Cannes puso en segundo plano su talento para la cámara. El estreno en Estados Unidos de la película dirigida por Annabelle Atanasio en la que Camila encarna a una muchacha de Montana que está dividida entre ayudar a su padre, un veterano de guerra con serios problemas de adicción (James Badge Dale) y su propio futuro servirá para volver a poner su carrera en perspectiva. Hija de argentinos, Morrone habla perfectamente el español, por lo que no tuvo problemas en hacer la entrevista en el idioma de sus padres.

¿Cómo ha sido meterte en un mundo tan distinto del tuyo como el en el que vive Mickey en la película?

Cuando llegué al set de Montana, tuve una semana de preparación en la que pude explorar un poco la ciudad y hablar con la gente. Esas conversaciones me pusieron en situación mucho más facil de lo que pensé. La filmación la hicimos en un lugar que tenía dos cuartos chiquititos y un baño donde teníamos que estar 12 horas por día todos los días unas 50 personas. Entonces ya estar en esas situación yo creo que me dio un punto de vista. Me acostumbré muy fácilmente a Montana, a la gente, a la vida de Mickey. El primer día que llegué fui a ver la secundaria donde Mickey iba al colegio. Explorar me ayudó mucho a sentirme cómoda.

¿Cómo te conectaste con ella, que no tiene una vida fácil precisamente?

No, no tiene una vida fácil. Y me parece que yo me sentí identificada con ella porque me pareció que Mickey era una mujer que está en el intermedio de su vida y que era una niña, pero también quiere ser una mujer. Y me encantaba que ella cuidaba a su padre y que hacía todas las cosas que hace una madre y era la persona que manejaba la casa, pero tiene un sueño mucho más grande. Me gustó que finalmente hace lo que le conviene a ella. Se ocupa de si misma y se pone ella primera. Es una decisión muy fuerte que tiene que tomar, tal vez la decisión más grande de su vida. Me gusta el dilema al que se tiene que enfrentar, porque personalmente soy una persona muy cercana a mi familia. Muy latina.

¿Cuando estabas metida dentro de este cuarto con 50 personas 12 horas por día, extrañabas las pasarelas donde te tratan de otra manera?

A mí lo que me encanta de filmar es que llegás a estos lugares que probablemente nunca te mudarías por 6 meses, o ni siquiera por 20 días. No sé si iría a Anaconda, en Montana. Hacer una película es algo espectacular, podés tener tantas experiencias en distintas partes del mundo y que probablemente nunca hubieras ido a visitar y te encontrás viviendo ahí. Es increíble, porque te haces familia con toda esa gente con la que compartís esta actividad. Es como abrir un mundo alternativo durante 6 semanas de tu vida.

¿Cuándo empezaste a pensar que querías ser actriz?

Lo pensé desde chiquitita. Tengo padres que son actores, y crecí en Hollywood, entonces vi bastante de cerca la vida de lo que es ser actor y que no es fácil. Me daba un poco de miedo y quería encontrar una carrera con un poco más de estabilidad. Pero igual lo disfrutaba, hacía teatro en el colegio y después, de chiquita hice unos comerciales y ahí ya sabía que esto era lo quería hacer. Es una carrera bastante difícil, por lo que me tomó unos años tomar la decisión de intentarlo.

Hiciste varias películas a lo largo de los últimos años. ¿Qué fue lo que descubriste en el proceso de filmación que te estimuló a seguir?

Me encanta ver el producto final. Porque el proceso es muy largo: lees un guión, luego audicionás, estudiás, te preparás, vas a filmarlo, lo tienen que editar, y después de un año y medio ves el producto final, que te genera una sensación que no sé cómo describirla. Ahora lo he aprendido todo. Cuando yo hice mi primera película hace 3 años yo no tenía la menor idea de lo que estaba haciendo. Caí en el set que era una película de estudio, con un presupuesto enorme y no tenía idea de cómo lo iba a hacer, porque nunca había estado en una situación así. Había estado en sets muy chiquititos por un día, dos días. Pero después fue mi primer gran papel. Cuando podés ver la película te produce cosquillas en el cuerpo.

¿Cuál es tu relación con el modelaje?

La verdad es que el modelaje empezó para mí cuando yo tenía 15 años y yo estaba en la secundaria. Me iba muy bien en el colegio y yo quería hacer otra cosa al mismo tiempo. Entonces era algo que yo hacía primero los fines de semana, y después hacía una vez por semana, y después dos veces por semana. Empecé a trabajar cada vez más y más, se convirtió en una carrera de verdad cuando tenía 17, 18. Y si bien no fue mi pasión número uno en la vida, pude viajar por todo el mundo, pude ganar dinero.Tener experiencias nuevas, adultas y tener responsabilidad me sirvió para desarrollar una buena ética de trabajo, por lo que estoy súper agradecida de haberlo podido hacer, porque es una carrera en la que tenés que aparecer, tenés que estar a tiempo, tenés que trabajar bien, tenés que dejar al cliente contento. Te enseña bastante de cómo ser responsable, de cómo trabajar con gente nueva. Pero para mí, cuando estaba haciendo eso en lo único que pensaba era en que quería actuar.

A scene from "Mickey and the Bear", 2019

Camila Morrone en una escena de Mickey and the Bear.

utopia

 

Hay una foto tuya en Instagram donde estás con la camiseta argentina mirando un partido. ¿Cuál es tu conexión con el país de Messi?

Nací en Los Ángeles, soy norteamericana, también tengo mi pasaporte argentino. Mi mamá y mi papá nacieron en Buenos Aires, toda mi familia vive en Buenos Aires, menos mis padres, pero mis abuelos, mis tíos, mis primos. Entonces la conexión está ahí, crecí en una casa donde se hablaba español, con la cultura argentina muy presente. Siento que ser argentina es una parte muy grande de mi vida. Y la verdad que nunca viví ahí, pero todos los años me pasaba allá todas las vacaciones de invierno, todas las vacaciones de verano. El español fue el primer idioma que hablé; o sea, al mismo tiempo que el inglés, pero crecí en una casa donde de chiquitita mis padres en ese momento no hablaban tanto en inglés. Entonces tengo sangre argentina y la siento.

Sueles mencionar publicamente que te consideras latina. ¿Es importante que te vean de esa manera?

Lo que pasa bastante en Hollywood es que ellos piensan que el latino tiene que ser de piel más oscura, con pelo negro y que todos hablan con acento: no es algo que Hollywood vea en varios colores. Pero me parece que Hollywood está abriendo las puertas más. Obviamente con la diversidad, por lo que ahora es el mejor momento para estar en esta industria, porque la cantidad de lo que se ve es impresionante. No digo que yo sea una actriz latina. Soy americana y también soy latina. Siento las dos cosas. Y la gente ni sabe que hablo español. Porque como estoy yendo a audiciones, también me gusta que la gente sepa esto, que estoy orgullosa de esto y que quiero incorporarlo a mi carrera, en algún momento me encantaría hacer algo en español. Entonces, me parece que puedo ser las dos cosas y que me vean de esa manera.

¿Y ahora cuanto vas a Argentina?

La verdad es que para mí fue muy fácil los primeros 16 años de mi vida. Me iba 3 meses de verano, que tenía las vacaciones del colegio, y un mes en invierno que me iba a Punta del Este en Uruguay, en enero, para pasar Navidad con mi familia, pero ahora que empecé a trabajar más y a enfocarme en eso se hace bastante largo ir por tantos meses, pero acabo de ir en abril, y trato de ir una vez por año, por lo menos. Y cuando fui ahora en abril a visitar a mi familia, la primera cosa cuando llego es ir a comer empanadas a la casa de mi abuela y cuando llego tengo alfajores y medialunas, y mi abuela me tiene frascos de dulce de leche para llevarme a Estados Unidos. Me gusta caminar por Palermo, o ir a ver a un partido de polo. No hago las cosas muy turísticas, porque estoy con la familia todo el día, entonces vamos al campo, a visitar a un amigo, a comer unos asaditos, o sea, algo bastante tranquilo y argentino.

Cuando tenías 8 años Al Pacino entró en tu vida. ¿Cómo fue crecer con alguien a quien todos vemos como un ídolo?

Lo único que voy a decir de él, porque tengo amor y respeto por él y por su privacidad es que la verdad que fue una adición a mi familia increíble. Tengo a mi papá, y tengo a mi mamá, y las parejas de mis padres las incorporo como parte de mi familia, porque a Pacino lo conozco desde que tengo 8 años y para mí siempre va a ser familia. Y no sé si a los ocho años lo ves como a la persona más conocida. No lo pude entender por muchos años el nivel de talento que tiene.

Ya de grande pudiste ver cuán difícil es triunfar en Hollywoodcomo actor y también pudiste apreciar lo que es llegar a través de Pacino. ¿En qué medida esas dos imágenes te alentaron o te desalentaron en tu decisión?

¿Te digo la verdad? Fue las dos cosas. Vi a mis padres, vi a los amigos de mis padres. Vas a una clase de actuación y ves a actores impresionantes que tendrían que estar trabajando en todo y no pueden encontrar un trabajo, es la realidad de esta carrera. Es difícil. Tenés que ser competitivo, tenés que tener talento, pero también tenés que tener ambición y seguir trabajando. Tenés que ir a 50 audiciones para quedar en una, y esta también es mi experiencia. Tenés que tener tanto amor por el arte que 50 veces te dicen que no, y no importa, seguís. Cuando vi a mis padres trabajar tan duro, por un lado me dio miedo y al mismo tiempo sentí que quería probar y sentir lo que es tener esa ambición.