Cecilia Suárez: "Prefiero trabajar en mi idioma y en mi país"

by Gabriel Lerman August 20, 2018
Actress Ceciia Suarez

vitor chavez/getty images

Paulina, el personaje que intepreta en La casa de las flores, la nueva serie mexicana de Netlfix, sorprende desde el primer minuto que aparece en pantalla y es una de las razones por las que la incursión de Manolo Caro por la pantalla chica se ha convertido en un éxito instanteaneo. Por eso quisimos hablar con Cecilia Suárez, musa del creador y presencia obligada en las películas que ayudaron a convertirlo en una de las voces más sólidas de la comedia al sur de la frontera, como Elvira te prestaría la vida pero la estoy usando, No se si cortarme las venas o dejármelas largas y La vida inmoral de la pareja ideal. La nativa de Tampico de 46 años, graduada de la Universidad de Illinois y quien ha participado en producciones norteamericanas como The Air I Breathe, The Three Burials of Melquiades Estrada o Dreaming of Julia y ha protagonizado films mexicanos como Párpados azules, Sexo, pudor y lágrimas o Todo el poder nos contó los secretos de su nueva creación.

Quisiera preguntarte antes que nada por esta forma de hablar tan especial que tiene Paulina que creo que define el personaje y de alguna manera le pone un tono a toda la serie, ¿cómo lo inventaste y cuando difícil es cambiar y mantener esa tonalidad?

Fue curioso porque eso no estaba en el papel, eso fue pasando y no sé si dentro de la primera semana o semana y media de filmación recuerdo perfecto la escena que estábamos filmando y Manolo y yo nos tuvimos que detener, mirarnos a los ojos y decir "bueno, esto está pasando, esto está saliendo, está sucediendo, ¿Qué hacemos? ¿Lo paramos? ¿Lo dejamos o vamos a más?”, y Manolo me dijo “ve a más, llévalo a más todavía”, y lo platicamos, sabíamos que era una decisión riesgosa y normalmente cuando Manolo y yo tenemos qué tomar una decisión creativa en conjunto si son dos opciones nuestros ojos inmediatamente viran hacia la opción más riesgosa y ese era el caso así que decidimos aventarnos tomados de la mano y esperamos caer de pie, todavía estamos a la espera de ver qué pasa.

¿Pero cómo inventaste esa manera de hablar?

Fue pasando, conforme yo iba diciendo los diálogos, yo tenía al principio otra idea cuando estaba en casa de cómo pensaba que Paulina podía hablar, de que sonaba ese personaje pero era una idea y era obviamente una percepción mental mía pero al momento de llegar a hacerla, de ya entrar en su piel, fue una cosa qué de forma natural, no te puedo explicar cómo, empezó a ir a ese lugar, empezó a trasladarse a ese lugar e iba siendo cada vez más palpable hasta que pasó esto que te cuento, que nos decidimos, que dijimos “a ver, esto está pasando, esto se está manifestando, esto está sucediendo, lo queremos, no lo queremos, lo asumimos, no lo asumimos, ¿qué hacemos?” y ahí paramos, lo platicamos y Manolo dijo “el acelerador a fondo” y bueno, esa fue la decisión sabiendo que era una decisión que iba a impactar todo el personaje.

¿Hay gente en México que habla de esa forma?

Más adelante, más adelante, tú entenderás de manera un poco más clara que hay detrás de esa forma en que ella habla pero claro que la hay, de hecho de alguna forma es un homenaje a amigas que tenemos, tres amigas que son hermanas, que son muy queridas de Manolo y mías, muy apreciadas y que hablan un poco de esa forma y que para nosotros es que por eso también nos mirábamos, es una forma de homenajearlas, de demostrarles cariño y que además han hecho de este personaje una cosa muy particular.

Esta mujer ha tenido que mantener un secreto enorme durante años, ¿cuál es tu interpretación de Paulina, cómo la entiendes tú?

Paulina creo que por circunstancias del acomodo que tiene la familia en la estructura ha tenido que fluir con lo que hay, ha tenido que adaptarse, ha tenido que sobrevivir a la situación y a las circunstancias y eso en gran medida explica por qué siempre está preocupada por acomodar las piezas, por eso también tiene esta obsesión de dar orden a su alrededor y es una sobreviviente en más de un sentido.

¿Dirías que Manolo Caro es el Almodóvar de México?

No, yo creo que Manolo va más allá de que le hagan una comparación, que no es una mala comparación pero que él tiene un universo. Sin duda Almodóvar ha sido para él un referente importante pero también Manolo tiene un universo propio que es muy propio, muy de él, que es muy mexicano y que es muy honesto.

Cuéntame un poco de tu colaboración con él porque ya han hecho juntos varias películas, ¿Cómo desembocan en la serie? ¿Fue un proyecto compartido? ¿Él te llamo? ¿

Si, él me llamo, él tiene siempre un poco la escaleta del proyecto y me llamó antes de sentarse a escribirlo, cuando estuvo en el proceso de escritura que yo ahí no intervengo para nada pero él lo tiene muy claro, tiene claro que va a escribir, tiene claro lo que va a desarrollar y bueno nuestra forma de trabajar es muy particular, muchas veces nos entendemos sin hablar, sin tener que dialogar tanto, eso también es una gran fortuna porque nuestro entendimiento en ese sentido va más allá de la palabra y eso no sucede tan fácilmente entre un director y una actriz y para mí es una gran fortuna.

Pero tú eres de repetir con directores porque cada vez que tienen un proyecto te llaman...

Eso para mí es un honor, es la mejor manera de decirme que lo hice bien en la anterior así que si un director repite conmigo, no tienes idea lo que para mí significa.

¿Habías trabajado antes con Verónica Castro?

No, nunca había trabajado. Imagínate la primera vez que entras a un set y te toca hacer una escena con ella cuando fue alguien que tú desde niña viste en las novelas, la viste en sus programas de noche, que ha sido un referente icónico en tu país y en América latina, tenerla de repente ahí enfrente es avasallador y después lo que ayuda enormemente es que Verónica es muy ligera. Es sumamente entrañable, divertida, cálida y eso hace que entiendas a quién está detrás de esa figura icónica, que es una gran mujer.

Ella decía que en "La casa de las flores" sufría tremendamente las escenas por todo lo que le pasa al personaje y que luego se dio cuenta de que era todo una comedia...

Qué lindo que lo mencionas porque creo que eso también explica como Verónica toma los proyectos, como se dedica a ellos, como se entrega a ellos y eso explica también por qué es quién es y cómo es que llegó a ser Verónica Castro, el ícono, porque en ella hay un sentido de entrega muy particular al trabajo. Es una actriz que está pendiente de todo, y eso la hace ser quien es.

¿Qué es lo que significa para la la industria mexicana que venga Netflix, tome a uno de los mejores directores mexicanos, a los mejores actores mexicanos y haga una producción para todo el mundo?

Yo creo que esto de lo que habla es de la calidad que hay hoy en México en las cosas que se hacen, habla de nuestros creativos, habla del potencial que tienen las historias que desde aquí se producen, se gestan y que simple y llanamente los hace a ellos muy inteligentes porque son los que tienen el dinero y la posibilidad de la plataforma pero si están depositando el ojo aquí es meramente porque hay talento.

Tú estudiaste en la Universidad de Illinois y aunque has hecho cosas en inglés, me da la sensación de que prefieres trabajar en México y en español. ¿Es así?

Obvio, es mi idioma, es mi cultura, es el mundo al que pertenezco, de donde yo soy y donde vivo y me encanta también trabajar en inglés. Siempre es un reto, es interesante entrar a otro mundo que no es el tuyo perse y explorarlo pero nunca va a ser igual como trabajar en mi propio idioma y en mi propio país. Jamás.

¿De qué manera impactó en quién eres tú como actriz el haber estudiado en Estados Unidos?

Pues, en todo. Finalmente ellos me educaron, me dieron la base de lo que es mi construcción como actriz, cosa que siempre les voy a agradecer y la técnica con la que yo trabajo se la debo a ellos. Creo que también la forma en que yo me entiendo como actriz se la debo a ellos. Me hicieron pensar en qué tipo de actriz quería ser, en qué tipo de actriz no quería ser y por eso les debo un infinito agradecimiento siempre.

¿Pero alguna vez te planteaste "quiero conquistar Hollywood"?

La verdad es que voy y vengo. Justo paré cuando fui mamá, yo necesitaba quedarme fijo en un sitio pero te voy a decir lo qué pasó ahí y que si me llaman yo voy, me encanta trabajar con ellos, me gustan muchas cosas de su forma de trabajar, me encanta pero lo que estaba complicado era la visión que ellos tienen de lo que es una mujer mexicana. Es muy chata, tienes que ser una mujer siempre deseosa y dispuesta o una criminal o una perseguida y eso no era lo que a mí me interesaba contar de nosotros porque no somos nada más eso. Para ir a contar eso desde los ojos de alguien que no somos nosotros, no.