Charlotte Hope: “La realeza ofrece las claves para un buen drama”

by Rocio Ayuso May 4, 2019
Actress Charlotte Hope

Gregg DeGuire/getty images

Aunque muchos no lo crean, tener un título universitario paga. O que se lo digan a Charlotte Hope (Reino Unido, 1991) cuya licenciatura de francés y español por la Universidad de Oxford ayudó a su coronación como protagonista de The Spanish Princess. La mini serie, parte de la trilogía histórica que pautaron The White Princess y The White Queen basadas en novelas de Philippa Gregory, relata la juventud de Catalina de Aragón, infanta criada para ser reina de Inglaterra, hija de los Reyes Católicos y más conocida como la primera esposa de Enrique VIII. Pero como detalla Hope, que habla un perfecto castellano, la princesa fue ante todo una mujer con todo lo que eso conlleva.

Siempre lo dicenlas madres, el saber no ocupa lugar.

La mía me lo recuerda cada día. Hablo francés y español con fluidez pero nunca pensé que me serían útiles. Cuando me llamó mi madre para preguntarme qué hacía con los títulos ni los quise porque yo, ya sabes, soy una actriz. Nadie me pide idiomas para trabajar, le dije. Mira ahora.

¿Qué importancia tuvo en el casting que hablara español?

A veces ensayamos en español antes que en inglés para encontrar el personaje. Y trabajé mucho con Alicia Borrachero (la Reina Isabel). Ella me ayudó mucho con el acento pero sobre todo a la hora de comprender a Catalina de Aragón como un español. En Inglaterra, su figura es poco más que una anotación a esa historia mucho más vistosa que proporciona el personaje de Ana Bolena. Pero ahora puedo ver en ella a una mujer mucho más inteligente e interesante, una guerrera, a la que nunca le había dado ese crédito.

La mini serie muestra una Catalina empoderada, una mujer que era mucho más que la esposa de Enrique VIII.

¡Exacto! A lo largo de mi carrera he interpretado a muchas novias, a muchas esposas. Pero ésta es una mujer complicada, poderosa y a la vez llena de temor que fue un regalo. Una bendición que hice realidad rodeada de un equipo de grandes mujeres como nuestras directoras Lisa Clarke o Birgitte Stærmose, la autora, Philippa Gregory, las showrunners, mis compañeras de casting... fuimos colaboradoras y nos remangamos para encontrar la forma en la que crear juntas papeles para mujeres que nos empoderen.

A scebe from the minseries "The Spanish Princess"

starz

 

The Spanish Princess también es la historia de una amistad con esas mujeres que Catalina contó en su séquito. ¿Se reflejó esa amistad en el set?

Me alegra la lectura porque realmente nos hicimos amigas, desde el día que leímos juntas. Para las tres esta serie es muy importante y eso nos unió dentro y fuera del trabajo. Ahora me llena de nostalgia no pasar tanto tiempo a su lado en esos grandes lugares en los que tuvimos la increíble suerte de rodar.

Como en la Alhambra en Granada.

Nos concedieron hora y media para rodar en los jardines a las 5:00 AM. Fue al comienzo del rodaje y la experiencia más allá de llevarme una vez más a uno de los parajes más bellos del mundo me permitió rodar en el mismo sitio por el que se paseó la verdadera Catalina de Aragón. Un sueño, una experiencia épica y mágica en la que además estaba vestida como una princesa.

Son numerosas las series basadas en la realeza, pasada o actual. ¿Cuál es el atractivo?

La realeza ofrece todas las claves para un buen drama, especialmente en ese periodo. Pero “The Spanish Princess” habla de la mujer, no de la princesa. Una mujer tan increíble como fue Catalina de Aragón y aquellas que la rodearon.

Hablemos de otra mujer en su carrera, su Myranda en Juego de Tronos. ¿Cuán importante fue para su carrera?

Fue la primera oportunidad que tuve de interpretar a un personaje enel que sabía que la gente se fijaría. Habían sido cinco años de audiciones que fueron a ninguna parte y entonces llegó Myranda y me enamoré del personaje y de la serie. Todavía hoy no me creo que haya formado parte de esa maravilla televisiva llamada Juego de Tronos.

¿Cómo sigue el final de esa era?

Soy la fan número uno desde el primer día. La batalla de Winterfell es uno de los mejores momentos que he visto nunca en la televisión y mira que yo no soy de las que disfruta viendo secuencias de acción. Pero aquí estaba pegada al televisor sin poder irme a la cama a pesar de que al día siguiente tenía entrevistas a las 5.00 AM.