Cierre del Festival de Guadalajara: La noche del cine uruguayo

by Gabriel Lerman March 16, 2019
Lucia Garibaldi

Uruguayan Director Lucia Garibaldi

La ceremonia de clausura de la edición número 34 del Festival Internacional de Cine de Guadalajara, que tuvo lugar el viernes por la noche en la sala Plácido Domingo del Centro de Artes Escénicas de la Universidad de Guadalajara, fue una verdadera celebración del cine iberoamericano. A lo largo de una hora de entrega de premios, en el escenario que suele reservarse para conciertos y grandes obras de teatro, fueron premiadas numerosas películas y cortometrajes, documentales, cintas animadas y de ficción, provenientes de todos los ríncones del planeta en los que se habla español y portugués. Como suele ocurrir, por las dimensiones de su industria, las producciones españolas fueron las más premiadas, pero si algo llamó la atención este año fue la cantidad de galardones que se llevó el cine uruguayo. Así, el evento se convirtió en una verdadera celebración para el cine que se hace en el pequeño país sudamericano, en donde recién en los últimos años ha comenzado a desarrollarse una cinematografía local que produce contenido en forma constante y que trasciende sus fronteras.

El hecho de que estuvieran presentes en Guadalajara los dos directores de las películas premiadas, hizo que sólo faltara una bandera albiceleste para completar la fiesta. Lucía Garibaldi, la directora debutante que en enero se llevó en Sundance el premio a la Mejor dirección en la competencia internacional del festival dedicado al cine independiente, fue la encargada de recibir los tres reconocimientos que Los tiburones obtuvo en FICG, el de Mejor guion, el de Mejor actriz para su protagonista Romina Bentancur (compartido con Barbara Lennie de la producción española Petra) y el Premio Especial del Jurado. Tan entusiasmada como conmovida, Garibaldi (lejana pariente del héroe de la unificación italiana), pidió disculpas en tono humorístico al subir al escenario por tercera vez, señalando que lo apropiado hubiera sido cambiar su vestuario antes de recibir cada premio.

También se vio muy emocionado a su compatriota Lorenzo Tocco, quien recibió el Premio al Mejor Corto de Ficción de manos del crítico español Antonio Llorens por la divertida Bodas de Oro, que en sólo 17 minutos logra contar la historia de una fiesta familiar por los 50 años de casados de un matrimonio que termina de la manera menos pensada. La velada había comenzado con la presencia de la productora de muchas de las películas de Pedro Almodovar, y la mano derecha del director manchego, Esther García, quien fue homenajeada con un premio a su carrera, a lo que siguió el anuncio de los cortos.

Guaxuma, de la brasileña Nara Normande, inauguró el recientemente establecido premio Rigo Mora al Mejor cortometraje, por una iniciativa del nativo de Guadalajara Guillermo del Toro, que estuvo allí en los primeros días del festival, mientras que la japonesa Mirai, una de las 5 nominadas al Globo de Oro a la Mejor película animada de este año, ganó el Rigo Mora mayor, el de Mejor largometraje animado. Petra de Jaime Rosales obtuvo también 3 premios, ya que además de Mejor actriz para Lennie, se llevó el de Mejor director para Rosales y el de Mejor película iberoamericana. Darío Grandinetti fue honrado como Mejor actor por Rojo de Benjamin Naishtat. Aunque no estuvo presente, la productora de la película, Barbara Sarasola-Day, leyó unas breves palabras en las que el gran intérprete se lamentaba por la dura situación que atraviesa el cine de su país.

Durante la gala volvió a presentarse a los ganadores del premio Maguey, en cuyo jurado participó nuestra compañera Vera Anderson, ya que la entrega formal de dicho galardón que destaca lo mejor del cine iberoamericano dedicado a temas relativos a la comunidad LGBT, había sido realizada la noche anterior en una discoteca gay. One Taxi Ride de Mak C.K, una coproducción entre México y Singapur, fue la que se llevó el premio principal.

El cine documental fue asimismo reconocido con una categoría propia, cuyo premio principal fue para la española El cuarto reino de Adán Aliaga y Álex Lora, mientras que La asfixia de la guatemalteca Ana Isabel Bustamante se llevó el Premio Especial del Jurado. La brasileña Cine Morocco, de Ricardo Calil, fue elegida como Mejor documental. Y aunque no hubo un premio específico para los cortos documentales, la española Kyoko de Marcos Cabota y Joan Bover, que reconstruye el breve secuestro en Mallorca por parte de John Lennon y Yoko Ono de la hija que la cantante japonesa había tenido antes de iniciar su relación con el Beatle, fue honrada con una Mención especial al Mejor corto documental. También fue muy emotivo el momento en que la también española Arantxa Echavarría subió a recibir el premio a la Mejor ópera prima por Carmen y Lola, ya que destacó que nunca es tarde, porque había hecho su primera película después de cumplir los 50 años.

Tras la proyección de The Highwaymen, de John Lee Hancock, la película que Netflix estrenará en las próximas semanas con Kevin Costner y Woody Harrelson en los papeles principales, todo el mundo salió al enorme patio del complejo dedicado a las artes donde se festejó el cierre del festival hasta altas horas de la noche.