Cine en español: ¡Bienvenido, Mr. Marshall!, 1953

by Paz Mata October 6, 2020
A scene from "Welcome Mr. Marshall !"

UNINCI

“1951: Amanece en Villar del Campo, perdón, Villar del Río”.  La voz del célebre actor Fernando Rey empieza así la narración de esta historia que el director español, Luis García Berlanga, llevaría al cine en 1953. El narrador, en forma de cuento, va introduciendo y describiendo las singularidades de cada uno de los personajes, incluidos los más notables ciudadanos, que empiezan a desfilar al albor del día por la Plaza Mayor de este pueblo castellano. Un lugar tranquilo, pobre y olvidado, en el que nunca pasa nada que le saque de la rutina. De repente, por arte de magia, todo queda desierto, y el silencio neutraliza el bullicio que reinaba hasta entonces. El narrador se dispone a anunciar un acontecimiento que va a alterar, cuando menos temporalmente, la vida de los lugareños: El delegado del Gobierno se presenta en Villar del Río para advertir a su alcalde Don Pablo (José Isbert) - un hombre un tanto pícaro y bonachón que solo busca dar vida al lugar- la llegada al pueblo de una comitiva del Plan Marshall y se hace necesario agasajarles como se merecen. Inmediatamente, Don Pablo entra en contacto con Manolo (Manolo Morán), el representante de la cantante folclórica, Carmen Vargas (Lolita Sevilla) que está de gira por la zona, e insta a los habitantes más notables del pueblo (entre ellos el cura, Don Cosme y la maestra, Señorita Eloísa) a organizar una fiesta de bienvenida que será la envidia de la comarca.

Los habitantes de Villar del Rio levantan un decorado de cartón-piedra y dan forma a un improvisado pueblo andaluz. Todos se visten para la ocasión y bajo la batuta del alcalde, el represente y la folclórica ensayan la canción que dará bienvenida a la ilustre comitiva de “americanos”.  Durante la víspera del ansiado encuentro todos sueñan con una vida mejor. La ayuda proveniente del Plan Marshall colmará todos sus deseos. Amanece el tan esperado día y los vecinos se disponen a dar la bienvenida a los americanos, para la que tan disciplinadamente se han preparado, pero la comitiva, que se aproxima en coche, pasa rápidamente de largo sin poner un pie en las polvorosas calles de Villar del Rio. La ilusión se convierte en decepción, el sueño se desvanece, la miseria se recrudece y la normalidad vuelve a adueñarse de las vidas de sus habitantes, pero ahora con una amarga frustración que les acompañará durante mucho tiempo.

Con su habitual dominio del ritmo, ingeniosos diálogos, escenarios oníricos e inolvidables secuencias cómicas engrandecidas por la interpretación de dos grandes mitos del cine español de la época, Pepe Isbert y Manolo Morán, por no hablar de geniales intérpretes secundarios, como Alberto Romea, Luis Pérez de León o Fernando Aguirre, Berlanga construye ¡Bienvenido Mr. Marshall!!

Probablemente los productores del film (Unión Industrial Cinematográfica S.A) no tuvieron muy claro de que iba la película. Y eso que el encargo que le hicieron a Berlanga y a Juan Antonio Bardem (con quien Berlanga colaboró en la dirección de su anterior trabajo, Esa Pareja Feliz) fue hacer una película folclórica con la intención de lanzar a una nueva estrella de la canción española, Lolita Sevilla. Poco sospecharon que, en manos de Luis García Berlanga, Juan Antonio Bardem y con la colaboración del dramaturgo Miguel Mihura, esa idea se iba a transformar en una sátira negrísima de la España del momento, una parodia de la vida rural española que al mismo tiempo criticaba, caricaturizando, la exclusión de ayuda a España, tras la Segunda Guerra Mundial, por parte de los Estados Unidos. “La primera sinopsis que escribimos, Bardem y yo, era un drama rural, al estilo de El Indio Fernández. Los productores nos dijeron que porqué no hacíamos algo más divertido. Luego, siguiendo el planteamiento de La Kermesse Heroïque, nos decidimos por la historia de un pueblo que soporta una invasión a base de halagar a los invasores”, explicó el propio Berlanga, director de la cinta. “La cosa fue evolucionando y una vez que Juan Antonio (Bardem) y yo terminamos el guion, Miguel Mihura pulió los diálogos y escribió las canciones hasta llegar a lo que finalmente es la película”, añadió.

En esencia, ¡Bienvenido, Mr. Marshall!!! denuncia la exclusión de España de la órbita de países beneficiarios del Plan Marshall.  Desde 1948, una lluvia de dólares había caído sobre Europa a través del…Plan Marshall, pero España, a causa del régimen franquista, quedó excluida de esa ayuda. Si bien es cierto que posteriormente el recrudecimiento de la “guerra fría” llevo a los estadounidenses a aproximarse al general Franco. A raíz de ello el país empezó a experimentar un tímido desarrollo, pero su situación económica se alejaba mucho de la de aquellos otros países que merced a la ayuda recibida, prosperaron exponencialmente durante años. 

A pesar de que Berlanga padeció durante años el exceso de celo por parte de la censura franquista, en esta ocasión él y su Mr. Marshall se salieron con la suya. La Junta de Clasificación y Censura del gobierno le advirtió de que había que hacer algunos cambios; el sueño de la maestra no podía tener derivaciones eróticas, y la figura del cura, Don Cosme, tenía que estar revestida de dignidad.  Una vez solventados esos pequeños detalles, el film se estrenó, con el beneplácito del gobierno, el 4 de abril de 1953 en el madrileño Cine Callao.

Sin embargo, de haberse retrasado el rodaje, es probable que la película de Berlanga hubiera llegado a la pantalla bastante perjudicada, ya que, agotado el régimen autárquico, y tras el ingreso de España en la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura y la defensa de los derechos humanos (UNESCO), el franquismo se afanaba por buscar una alianza económica y política con Estados Unidos, aunque ello implicara enterrar las diferencias ideológicas. Tan solo unos meses después de la llegada del Mr. Marshall de Berlanga se firmaba el convenio de defensa con Estados Unidos, que autorizaba la presencia de bases militares estadounidenses en territorio español, permitiendo con ello a los Estados Unidos ejercer un sólido control estratégico en la cuenca mediterránea. Al mismo tiempo, el gobierno español también aconsejaba no buscar las cosquillas al nuevo amigo americano.

El film supuso una gran labor de denuncia que consiguió burlar la censura franquista y sobrepasar fronteras. ¡Bienvenido, Mr. Marshall!!! se alzó con el Premio Internacional y con una Mención Especial al mejor guion (Luis García Berlanga, Juan Antonio Bardem y Miguel Mihura) en el Festival Internacional de Cine de Cannes (1953) y con el premio FIPRESCI a la Mejor Película en esa misma edición del festival.