Cine en español: Tizoc, 1957

by Paz Mata October 26, 2020
A scene from "Tizoc", 1957

Pedro Infante en una escena de Tizoc.

azteca films

Tizoc (Pedro Infante) es el último descendiente de príncipes Tacuate, que a su vez son descendientes de los Mixtecos, en la sierra oaxaqueña donde vive o, mejor dicho, donde se funde con la naturaleza que conoce a la perfección. Tizoc es un hombre pobre, pero honesto y de noble corazón, que vive de la caza en los bosques y montes próximos a una población integrada por mestizos y por indígenas de la etnia de los Huastecos.  Nada parece perturbar esa armonía. Además, el nativo cuenta con la protección de la virgencita María, a la que canta todos los días. Sin embargo, el indígena es odiado y perseguido por los pobladores del pueblo Mixteco al que suele ir para comerciar con las pieles de sus presas. Es en ese pueblo donde el noble Tacuate conoce a María (María Félix), una joven, bella y altiva criolla que llega de la ciudad para refugiarse en los paisajes provincianos de Oaxaca y para poder olvidar la traición de Arturo, su prometido. Tras una serie de inesperados eventos, María enamora a Tizoc quien cree que María ha aceptado casarse con él cuando ésta le regala su pañuelo para que se limpie una herida, un gesto que en su cultura es símbolo de compromiso.  Pero pronto surgirán los problemas cuando llega la hora de consumar el idilio. Un amor imposible dada la diferencia racial y social entre criollos e indígenas que hacen que este amor resulte en tragedia.

Todo estaba pensado para que esta fuese una gran producción, contando con un guion - que reflejaba el sentir del pueblo indígena, escrito por Ismael Rodríguez y Carlos Orellana, basado en una historia de Ismael Rodríguez, Manuel J. Ojeda y Ricardo Parada León- la dirección de Ismael Rodríguez y con los mejores y más queridos actores de la época dorada del cine mexicano, Pedro Infante y María Félix, como protagonistas.  Y así fue. La historia de Tizoc, que se desarrolla en Nueva España (México) a finales del siglo XVIII, cuando aún estaba colonizada por los españoles y donde se despreciaba vilmente a los indígenas, se rodó en Tenango de las Flores (Puebla) y varios lugares del estado de Oaxaca. Allí acudieron Pedro Infante y María Félix. Sin saber todavía que ésta sería su última reunión, tanto Pedro como María se metieron de lleno en su papel.

Los dos coincidieron, más tarde, en que este trabajo fue una grata experiencia que sin duda iba a enriquecer sus respectivas carreras. “Mi personaje era estupendo, de otra manera, créame, no lo hubiera interpretado”, expresó Félix en una entrevista concedida meses más tarde al diario El Universal. “Pedro era un gran amigo y un excelente compañero. Durante la filmación reafirmamos aún más nuestra amistad, pero entiéndase bien: amistad”, recalcó. Pedro Infante, sin embargo, no llegó a hacer ninguna declaración con respecto a su experiencia en la película. El actor celebró su santo rodeado de amigos de la producción. En las páginas del mismo diario se contaba que en aquella ocasión la celebración se llevó a cabo en la casa que el actor tenía en Cuernavaca. Hubo mariachis, y como regalo una talla policromada de la virgen de Guadalupe para la capilla de su casa.

Las últimas escenas de la película se filmarían en Oaxaca, pero Infante no quiso viajar en avión porque ocho años antes, su amiga, la actriz Blanca Estela Pavón, murió en accidente aéreo cuando se trasladaba a esa ciudad desde el D.F. El actor prefirió “no tentar a la muerte”, optando por viajar en automóvil, llegando con seis horas de retraso al rodaje, al tomar un camino equivocado. Irónicamente, seis meses más tarde, el 15 de Abríl de 1957, Infante perdió la vida en un accidente aéreo en Mérida - ciudad donde se refugiaba tras un revés en su proceso de divorcio - cuando se disponía a regresar a la ciudad de México. Tenía 39 años y era uno de los cantantes y actores favoritos de los mexicanos. Según las autoridades locales, más de cien mil personas asistieron al sepelio en el Panteón Jardín.

Infante dejó dos películas por estrenar, entre ellas, Tizoc, que se estrenó en México en octubre de 1957 y se convirtió en éxito nacional e internacional. Un poco quizá por el morbo que suscitaba entre el público el ver la última reunión de esos colosos del cine que fueron Pedro Infante y María Félix. El film ganó el Globo de Oro en la categoría de mejor película en lengua extranjera en 1958. Ese mismo año el festival de cine de Berlín reconoció la actuación de Pedro Infante otorgándole el Oso de Plata.