Cine en tiempos de confinamiento: "Titanic" (1997)

by Paz Mata June 3, 2020
A scene from "Titanic", 1997

20th century fox/cbs archives/getty images

El pasado 19 de Diciembre se cumplieron veinte dos años del estreno de la película que marcaría toda una generación, esa que más tarde se nominaría Generación Titanic. Titanic llegaba a las salas de EEUU tras haberse presentado el 1 de Diciembre de ese año en una proyección en Tokio donde disipó la sombra del fracaso. La versión de James Cameron, la más famosa de las, como mínimo, catorce cintas basadas en el mítico naufragio y sin duda la más cara de producir (200 millones de dólares) convenció a la crítica. Faltaba por ver cómo reaccionaría el público. La respuesta es de sobra conocida. La película, que se convirtió en el fenómeno cinematográfico de la década, se alzó con 4 premios Globos de Oro (Mejor Película-Drama, Mejor Director, Mejor Banda Sonora y Mejor Canción)  y 11 premios Oscar (incluidos los de Mejor Película y Mejor Director).

Hace ocho años, con motivo del centenario de esta catástrofe marítima que supuso el hundimiento del legendario transatlántico británico, la 20th Century Fox volvió a llevar a la gran pantalla la galardonada película, esta vez en 3D. Aquellos que eran demasiado pequeños para verla cuando se estrenó, tuvieron la ocasión de emocionarse con esta romántica y a la vez trágica historia, ya de sobra conocida y que nos vamos a repetir, y sorprenderse con los espectaculares efectos tanto visuales como de sonido. A los millones de fans que la han visto y a los que la hayan revisitado una docena de veces, que también son numerosos, solo nos queda invitarles a disfrutar una vez más de ese espectacular despliegue de medios, cuyo diseño de producción no escatimó en esfuerzos para hacernos sentir en primera persona la famosa frase con la que la anciana Rose DeWitt Bukater (papel interpretado por Gloria Stuart) introduce la historia: “Han pasado 84 años y todavía puedo oler la pintura fresca…” Acto seguido nos dio a conocer a Jack Dawson (interpretado por un joven y enérgico Leonardo DiCaprio), a la joven y rebelde Rose (Kate Winslet) y a la practica totalidad de personajes que intervienen en esta proeza de tres horas y cuarto.

Cameron encontró en sus actores el pilar más sólido en que apoyarse para la arriesgada apuesta personal que supuso este film. El argumento absorbe al espectador durante la primera mitad de la cinta en la que Cameron juega de formar magistral a que la tensión se vaya acrecentando en preparación para el inevitable desenlace de la historia, desviándonos del fatídico destino del navío y sus pasajeros mediante una historia de amor imposible. “ Creo que con Titanic es la primera vez que traspongo el énfasis de los efectos especiales en los personajes, en sus historias y en sus emociones,” explicaba James Cameron en su encuentro con los miembros de la Hollywood Foreign Press Association (HFPA por sus siglas en inglés), en Noviembre de 1997. “El mayor desafío de este proyecto no fue, como era de esperar, la creación de un gran espectáculo. Fue crear la intimidad y complicidad entre los dos protagonistas, tanto durante el proceso de escritura del guión como más tarde trabajando conjuntamente con Kate Winslet y Leonardo DiCaprio. Los tres sabíamos que el destino del Titanic, dependía de nuestra capacidad para crear el vocabulario de ese amor naciente entre Jack y Rose,” contaba el realizador.

“James, Kate y yo trabajamos mucho para hacer que los personajes fueran reales y por lo tanto atractivos para el público,” añadía Leonardo DiCaprio en el mismo encuentro. “Hasta ahora había interpretado personajes torturados por sus demonios internos, Jack es muy distinto a esos otros, es un chaval que huye de la miseria para buscar un mundo mejor y para ello está dispuesto a vivir esta gran aventura que le ofrece el viaje en el Titanic.  Es una persona optimista y sincera, conoce a Rose y abre su mundo entero a ella. Lo cual hace que revele parte de su pasado y eso le sitúa en un lugar muy vulnerable, decía el actor, admitiendo que para él fue una experiencia difícil. “Lo que vivimos durante el rodaje fue tan extraordinario que va a ser difícil encontrarme con algo así en mi vida. Con Titanic he madurado, soy una persona diferente y se que, a partir de ahora, seré un actor diferente,” confesaba DiCaprio.

Kate Winslet, que cobró notoriedad por su papel en Titanic junto a su compañero de reparto, siempre ha dicho que indudablemente este film fue un hito en su carrera: “No me gustaría tener que decir que Titanic fue el filme que mayor impacto tuvo en mi carrera, pero admito que lo fue. No fue un impacto a nivel económico sino a nivel de profesional, a partir de esta película puede elegir la dirección de mi carrera, confesó en uno de sus encuentros con la HFPA. “Tenía 19 años de edad. Hasta entonces casi nadie conocía mi anteriores trabajos, pero esta experiencia me catapultó a un mundo mucho más grande y además fomenté una gran amistad con Leonardo DiCaprio, ” recordaba la actriz.

A parte del romance entre pasajeros, además de varias viñetas que incluyeran otras historias humanas y una trama secundaria que implicara la yuxtaposición de ricos y pobres, el estoicismo y la nobleza de una era que se fue, la magnificencia del navío, superada solo por la arrogancia y el orgullo de sus armadores y quizá también por su coraje y dignidad, había que recrear la agonía de la nave hasta el desenlace final. El Titanic tardó dos horas y media en hundirse, de modo que todos a bordo tuvieron tiempo de saber lo que estaba sucediendo y de considerar sus acciones. Cameron tuvo que cuidar todos los detalles para equilibrar la crónica del viaje, el hundimiento del barco y las historias personales de su pasaje.  Un esfuerzo monumental que hicieron miles de artistas y artesanos para recrear este barco de ensueño, incluyendo una replica tamaño real de la parte exterior del barco y la construcción de un tanque, que contenía 17 millones de galones de agua, diseñado para hundir la nave. Titanic se filmó en los estudios Fox Baja, en Rosarito (Baja California), en Halifax (Nueva Escocia) y en Vancouver (Canadá). Cameron quería ir más lejos, si cabe, con los efectos visuales para esta película y para ello contrató a su propia compañía, Digital Domain, con la que continuó avanzando en el uso de la tecnología digital, de la que fue pionero.

El director, que en 1995 bajó en submarino al fondo del océano Atlántico, donde se encuentran los restos del Titanic, para observarlo con detalle, dijo que el Titanic era "el Everest de todos los naufragios."  Su película fue y seguirá siendo un fenómeno mundial además de una de las más premiadas de la historia del cine.