Claire Foy, nominada a Mejor actriz de reparto

by Rocio Ayuso December 18, 2018
Actress Claire Foy, Golden Globe winner

armando gallo

Hasta hace poco más de dos años Claire Foy era otra desconocida de Hollywood. Ahora es insustituible. Hay quien incluso la compara con la gran dama del cine, Judi Dench. Una actriz capaz de pasar de ser la reina Isabel II en la serie The Crown a convertirse en la nueva Lisbeth Salander en The Girl in the Dragon Tatoo,  la última entrega de la saga Millennium que dirige el uruguayo Fede Alvarez. Y entre medias Foy devolvió la vida a Janet Armstrong, la mujer detrás del primer hombre que pisó la Luna, papel que interpreta en First Man,  película por la que ahora defiende esta nueva candidatura al Globo de Oro como Mejor actriz de reparto.

Foy, británica, 34 años, ya tiene un Globo de Oro como Mejor actriz en una serie dramática, que recibió en 2016 por su trabajo en The Crown, un papel por el que volvió a estar nominada en 2018. Lo divertido es que según la actriz, ella nunca tuvo grandes expectativas sobre su carrera. Fue a la escuela de arte dramático porque había visto millones de películas de niña y le hizo gracia la idea. Pero confiesa que ni por asomo pensaba que llegaría a ser una de esas estrellas que veía en la tele. Muy realista sobre su futuro, esperaba el fracaso. O, como mucho, aspiraba ganarse la vida. “Pero luego vino el Globo de Oro y todo cambió”, confesó en un encuentro con la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA por sus siglas en inglés).n

Como dijo Foy cuando recibió el premio que dedicó entre otras “damas extraordinarias” a la soberana británica, “el mundo estaría mejor con unas cuantas mujeres más al mando”. Además de la reina Isabel II, Foy admira a muchas otras de su género y en su profesión. Por ejemplo a esa otra reina, Helen Mirren, de la que recibió una carta de felicitación tras su trabajo en la primera temporada de The Crown. Otras de sus actrices más admiradas son Emma Thompson, Helena Bonham Carter o Juliette Binoche, ejemplos de lo que le gustaría ser. Y por Doris Day o por Grace Kelly siente pura obsesión tras verse sus películas una y otra vez cuando era niña.

La obsesión ha dado su fruto porque gracias a ello Damien Chazelle encontró en Foy a la Grace Kelly que estaba buscando para el Gary Cooper que exorcizó de Ryan Gosling en First Man. Esta es una de las cuatro películas que Foy estrenó este año. Un gran cambio en la vida de esta joven criada en Buckinghamshire (Inglaterra) cuyos trabajos anteriores a la interpretación incluyen el de telemarketing, reparto de comidas a domicilio o de revistas en el metro, agente de seguridad en Wimbledon o camarera en un pub. ¿Su preferido? El de cajera de supermercado dado lo mucho que le pone el tintineo de las cajas registradoras. Y venderle cosas a la gente.

Madre soltera de la pequeña Ivy Rose, de dos años, fruto de su relación con el también actor Stephen Campbell Moore del que está separada, si hay algo que Foy echa de menos no son los premios sino el anonimato. Y hubiera preferido no verse arrastrada por la ola #metoo que destapó que su sueldo en The Crown, donde fue la indiscutible protagonista de las dos primeras temporadas, era sustancialmente inferior al de Matt Smith, su compañero de trabajo y príncipe consorte en la ficción. Pero como declaró a la asociación, Foy se alegra ahora de esta conversación no solo por ella sino pensando en su hija. “Tengo la fortuna de ser mujer hoy porque es extraordinario poder hablar con esta libertad de estos temas. En un mundo ideal todo iría más rápido. Pero el terreno sigue sin asfaltar. Soy un poco idealista y confío en la igualdad, en el empoderamiento, aunque sé que nos queda mucho. Encontrar el valor para mantener esta conversación, para empoderar a las que vienen y apoyarnos en las que estuvieron antes, conseguir que se piense en la mujer y en la femineidad de otra forma”, resumió la mujer del astronauta que al igual que la Janet que interpreta en el filme lo último que desearía es montarse en un cohete.