Constantini y Tabsch: "Walter fue Walter hasta el final"

by Gabriel Lerman July 9, 2020
Filmmakers  Constantini and Tabsch, and astrologer Walter Mercado

getty/netflix

Fueron figuras en el Festival de Sundance, adonde llegaron acompañados de las famosas capas para presentar su documental sobre Walter Mercado, y ahora se darán el gusto de poder mostrarle al mundo Mucho, mucho amor a través de Netflix. A lo largo de dos años, Cristina Constantini y Kareem Tabsch entrevistaron y acompañaron al legendario astrólogo puertorriqueño para tratar de retratar a quien fue una de las más grandes estrellas de la televisión hispana de Estados Unidos, quien intentó incluso el crossover, y resolver el misterio de su súbita desaparición de las pantallas una década atrás. Hablamos con la periodista investigativa de orígen argentino, cuyo filme anterior, Science Fair, ganó el Premio de la Audiencia en el Festival de Sundance, y con su co-director, el documentalista de orígen cubano Kareem Tabsch sobre la realización de la película.

¿Cómo fue que se interesaron en Walter Mercado?

Cristina Constantini: tanto yo como Kareem y nuestro productor Álex Fumero crecimos con Walter. El tenía una gran presencia en cualquier hogar latino de Estados Unidos y en muchas partes del mundo. No recordamos un momento en que el no estuviera en televisión. Nuestras familias veían las noticias y al final del noticiero llegaba Walter Mercado. Nuestras abuelas nos hacían callar para poder escucharlo. Creo que nuestro amor por Walter está muy vinculado a nuestro amor por nuestras abuelas. Yo siempre digo que mi abuela tiene la misma edad que Walter y también su mismo corte de cabello pero además nos damos cuenta que tuvo un impacto muy importante en la cultura moderna. Fue la primera persona abiertamente gay que vimos, fue nuestra primera interacción con la astrología. Cada uno de nosotros estaba interesado en Walter y nos encontramos en el proceso. Fue muy curioso porque cada uno lo intentó en forma independiente de los otros. Kareem y yo no nos conocíamos y Alex nos presentó. En los hechos, no nos conocimos hasta la noche previa a que conocieramos a Walter en persona.

¿Cómo lograron tantas entrevistas tan largas con Walter

CC: Al principio nos preocupaba que no fuera receptivo a la idea, pero en cuanto le empezamos a explicar nuestra propuesta y por qué necesitábamos contar su historia, el lo comprendió, porque era obvio que teníamos un inmenso amor por él. Es cierto que le presionamos para que hablara de ciertas cosas de las que no quería hablar y la película se mete en temas que el hubiese preferido no compartir. Pero el confió en nosotros y a lo largo de los dos años en los que trabajamos con él nos encariñamos con su familia. Álex y Kareem cargaron su ataud en el funeral, y eso muestra la conexión que tuvimos con el. Walter entendió cual era nuestro ángulo y quiso participar. Tuvimos una primera conversación telefónica muy larga y su primera pregunta fue cuál era nuestro signo astrológico. Evidentemente nuestra respuesta le gustó, porque aquí estamos. Fue un privilegio inmenso pasarnos dos años con él.

¿Qué fue lo que descubrieron sobre él en el proceso que no sabían?

Kareem Tabsch: que hasta que lo conoces bien no te das cuenta de lo inteligente que es. Espero que eso se vea en nuestra película. Era un hombre muy educado, que leía mucho y eso se notaba en su casa, que tenía libros hasta el techo. Sabía sobre muchas cosas: historia, religión, sexualidad, política. Era verdaderamente inteligente. Mucha gente solo veía su personalidad exhuberante y no su profundidad intelectual. Tenía un sentido del humor delicioso y no perdía la oportunidad de hacer un chiste. Aún cuando no se sentía bien, el trataba de alegrarte. Tenía muchas mas facetas que la astrología, las capas o las joyas. Era un individuo multifacético.

¿Cuán complicado fue seguir filmando cuando el estaba tan dolorido?

CC: Fue muy complicado, porque además nuestro plan no era contar una historia sobre la vejez, pero eso fue lo que ocurrió. A nivel personal, para alguien que quiere a este hombre y le respeta, fue muy duro ver su dolor. Creo que fue mucho mas duro que lo que él dejó ver. Participó del evento en Miami con sus huesos quebrados. No quiso ir al hospital porque no quería que su familia le dijera que se quedara en cama, por lo que tuvo que lidiar con un dolor tremendo. Pero eso me mostró lo profesional y lo trabajador que era. La estaba pasando muy mal, pero se componía como podía y nos daba todo lo que tenía. A veces se ponía algo que le enderezaba la espalda para poder hablar durante dos horas con nosotros. O nos dejaba filmarlo mientras estaba en la cama porque era lo único que podía hacer. Hasta el final quiso que se le viera hermoso. Es algo que se ve cuando el entra en un salón lleno de gente y cambia toda su postura personal, transformándose en la misma persona que fue en televisión durante 30 años. Walter fue Walter hasta el final. Le tengo un enorme respeto particularmente por el dolor que tuvo que pasar para poder terminar la película

¿Fue difícil hablar con él de su orientación sexual?

KT: No, porque Walter era una persona muy abierta. Pero él tuvo una carrera que duró 50 años, en los que tuvo que usar respuestas ensayadas. La prensa latina puede ser muy íntima en sus preguntas, y a lo largo de los años se lo había preguntado en formas que no eran precisamente elegantes, con las que había lidiado de esa manera. Pero sabíamos que era un tema que él quería tratar. Para mi, como realizador gay, Walter fue muy importante. Mientras crecía, verlo en televisión fue la primera vez que vi a alguien que era diferente tal como yo lo era. Me identificaba con él. Sabía que esa era la experiencia que habían tenido muchos latinos gay en Estados Unidos y América Latina. Pero él también pertenecía a otro tiempo. Falleció a los 88 años, algo que hubiera odiado que yo dijera en voz alta, pero creció en una época en la que no se hablaba de sexo fueras gay o no. Era algo privado. Pero a la vez fue un pionero, porque cada día mostraba al mundo quien era. Rechazó la noción de masculinidad y femineidad desde un principio. Combinó esas imágenes y esas energías. Eso lo convirtió en pionero y en ejemplo. Por eso fue importante incluir a un activista gay llamado Karlo Karlo, quien habló sobre el impacto de verlo en la televisión cando era joven. Ciertamente Walter era un adelantado a su tiempo cuando apareció por primera vez en televisión.

Es asombroso que hayan logrado entrevistar a Bill Bakula, el hombre que se quedó con la marca de Walter Mercado...

CC: Para Bill, no lo engañó. Él dice que Walter tuvo un abogado que lo representó, que debería haber leído mejor el contrato. Su familia tampoco lo asesoró bien. Nuestro productor Álex Fumero fue el que logró que Bill participara. Le explicó que íbamos a contar la historia, que su conexión con Walter había sido muy importante y que hablara o no, lo íbamos a contar. De todos modos, yo creo que la razón de que estemos hablando de Walter tiene que ver con Bill. Él no hubiera sido la super estrella que fue de no ser por Bill Bakula. Yo creo que al participar, pudo mostrar sus logros. Tuvieron una relación interesante, porque se seguían queriendo mucho más allá de lo que ocurrió. Y eso confunde a mucha gente. Walter no quiso decir nada negativo sobre Bill, porque le quería por las cosas que hizo en los buenos tiempos. Cuando todo se agrió, vinieron los dolores de cabeza. Pero Bill lo ve de una manera diferente a como seguramente lo interpretarán los que vean la película, diciendo que ésta fue una relación comercial y que Walter sabía en lo que se estaba metiendo.

Cristina, como periodista investigativa que eres, ¿cómo encuentras tu equilibrio con fu faceta de cineasta?

CC: Puedo decirte que hacer documentales es mucho mas divertido, porque cuando eres periodista investigativa tienes que verificar que todo sea cierto. Pero en esta película, no todo puede comprobarse. Que Walter encontró sus poderes mágicos en una paloma que encontró en el campo es una linda historia, pero ¿puedo asegurarlo en el New York Times? Claro que no. Pero en el cine te lo puedes permitir, hay mucha más libertad artística. A mi me encanta la ambigüedad en las historias de Walter y por eso con Kareem decidimos ilustrarlas con las cartas de Tarot. Es algo que no podría hacer en mi faceta de periodista investigativa. No podría contar una historia mágica y mística. Y eso es parte del atractivo de Walter, que puede inventar grandes historias que muchas veces son más divertidas que reales.

Kareem, ¿cuál es la clave para hacer un buen documental?

KT: Eliges un buen tema, confías en él y haces todo lo que puedas para presentar cosas que te parecen importantes y también algunas que no lo sean tanto. Tienes que tener confianza en ti mismo. Esta película se hizo a pesar de que nos dijeron que era un sueño imposible. Como realizadores latinos que hablaron con una mayoría de ejecutivos anglosajones en los estudios, lo que solían respondernos era que era un tema muy específico. Pero sabíamos que Walter es una parte importante de nuestra cultura, que había que contar su historia. Creo que lo que te hace un buen documentalista es tener la confianza en ti mismo y en el tema que quieres contar. Durante el primer año de filmación no teníamos dinero, pero sabíamos que era un tema demasiado importante para dejarlo pasar, y ahora mirando para atrás, sabemos que hicimos lo correcto. Walter falleció en noviembre. ¿Qué hubiera pasado si hubiésemos esperado, tomando un camino más lógico, hasta que tuvieramos el dinero? No estaríamos aquí teniendo esta conversación.

Me imagino que el momento de su muerte debe de haber sido terrible pero por el otro lado el documental no podría haber sido más oportuno. ¿Sabían que estaba tan mal?

CC: Sí, lo sabíamos. Recuerdo que no habíamos tenido noticias de la familia por unos días así que les empezamos a mandar textos. Creo que ese fue el día que presentamos la película en el Festival de Sundance, el 1 de noviembre, y él falleció al día siguiente. Sabíamos que estaba enfermo, pero no que iba a fallecer tan pronto. Esos tres meses fueron una montaña rusa. Tratar de terminar la película para poder presentarla en Sundance y que él falleciera fue muy fuerte. Nos sentimos muy felices de haber podido mostrar Mucho mucho amor en Sundance. Pero estar allí fue algo agridulce. Fue un gran honor pero si él hubiese ido habría sido algo espectacular. Habría llevado sus capas más fantásticas y habría estado en todas partes.

Cristina, ¿cuál es tu conexión con Argentina?

Mi padre es de Buenos Aires y mi madre de Wisconsin. Mi padre llegó a Estados Unidos cuando era muy joven. Eran muy pobres y cuando llegaron no tenían dinero para volver. Yo fui unas cuantas veces, pero me siento muy estadounidense. Adoro a mi abuela y a Argentina, pero me siento como una latina de segunda generación.

¿Y la tuya con Cuba, Kareem?

Mi madre es cubana y mi padre libanés. Vivo en Miami, lo cual es maravilloso, porque es la ciudad más latina de Estados Unidos. Hablar español es aquí mas importante que hablar inglés. Esa es la razón por la que Walter me impactó tanto. Él es el rey de la cultura latina en Estados Unidos y Miami era su reino...