Cornelia Funke: “La fantasía puede ser a la vez política y poética"

by Rocio Ayuso July 31, 2019
Writer Cornelia Funke and director Guillermo del Toro, Golden Globe winner

En 2007, Guillermo del Toro estuvo nominado al Globo de Oro con El laberinto del fauno, la historia de una niña de 13 años que vive entre la fantasía y los horrores del fascismo de la España de Franco. Ahora del Toro y Cornelia Funke han regresado a la misma historia expandiendo su universo en una aventura literaria. La autora de la trilogía Inkheart, considerada una de las escritoras de más éxito en Alemania, ha prestado su sensibilidad a la tenebrosa fantasía del Toro para un proyecto nacido de la mutua admiración de estos dos “brujos” como les gusta llamarse. Tuvimos la oportunidad de hablar con la escritora en su rancho de Malibú para saber un poco más de este “mash-up” de imágenes y palabras llamado Pan’s Labyrinth: The Labyrinth of the Faun.

¿Por qué tenía el poster de El laberinto del fauno colgado en su despacho antes incluso de escribir este  libro?

El poster de El laberinto del fauno siempre me recordó dónde podía ir la fantasía. Puede ser política y poética a la vez. Nuestro mundo es tan fantástico y bizarro que solo la fantasía puede llegar a su corazón. Y esta película es la mejor muestra. Otros ejemplos son The Fisher King, de Terry Gilliam, que también utiliza la fantasía como un escalpelo para diseccionar la verdad de la vida y la realidad. El espinazo del diablo también me hace sentir lo mismo.

¿Cómo fue ese primer encuentro con Guillermo del Toro?

Nuestro baile arrancó despacito. El primer paso lo di hace muchos, muchos años cuando le pedí a mis agentes que le mandaran la preciosa edición en español de mis libros de Inkheart dedicados a sus hijas como forma de agradecerle sus películas. Para entonces ya se había rodado Inkheart así que no se trataba de un autor mandándole un libro para que hiciera una película. Meses más tarde recibí un email de Guillermo diciendo: “Me encantan tus libros. ¿Bailamos?” Me encantó. Trabajé con él en el proyecto de Rodrigo Blaas, Alma, en DreamWorks y nos dimos cuenta de que trabajábamos bien juntos. El siguiente paso fue cuando me pidió que le escribiera una introducción a El laberinto del fauno. Probablemente fue su forma de prepararme para su siguiente petición. Cuando me dijo que hiciera una novela de El laberinto del fauno recuerdo que me tuve que sentar. La idea original era hacer una novelización rápida que llegara a tiempo de su exposición en el LACMA. Una locura. Pero Guillermo me dijo, ‘tómate el tiempo que necesites’. Cuando acepté, lo primero que pensé es ‘nadie lo leerá’. Otro de esos libros baratos y terribles escritos de manera anónima que nadie lee. Y luego pensé: ‘es una de las películas más brillantes que he visto nunca, ¿cómo puedo convertir esas imágenes en palabras?’ Pero me dije que incluso si fracasaba miserablemente nunca me perdonaría haber dicho que no.

¿Trabajó ‘mano a mano’ con Guillermo?

Pensé que trabajaría a partir del guión pero cuando lo vi no tenía nada que ver con la película. Luego me puse a trabajar desde el filme, porque para mi es la percepción más perfecta de la historia. La vi en español con subtítulos en inglés pero no pude añadir el alemán, idioma en el que escribo normalmente. Esta vez decidí que tenía que hacerlo en inglés, algo que nunca  había hecho y que fue todo un reto. El siguiente paso fue quedar a cenar con Guillermo. ¡Todavía conservo la pinza del cangrejo que nos comimos! Le hice unas cuantas preguntas clave. Me acuerdo que le pregunté si cuando el fascista está mirándose en el espejo con la navaja en el cuello estaba jugando con la muerte. Y allí sentada con Guillermo me di cuenta que estábamos en sintonía. Tengo otros ejemplos porque para mi una de las cualidades que más me llega del trabajo de Del Toro es que sus héroes nunca son violentos. No le gusta glorificar la violencia. Siempre la muestra como algo sucio, malo y que te corroe. Lo que Guillermo me dijo constantemente es que ‘sí, sí, está todo muy bien pero quiero que juegues’. Y mi respuesta era ‘Guillermo, eso es imposible. Admiro tanto la película. Cada fragmento es perfecto’.

Aún así creó todo un nuevo universo alrededor del trabajo de Guillermo.

Durante la entrevista que hicimos para Criterion le dije ‘¿qué te parecerían diez historias cortas?’ Y ahí me llegó su sonrisa. Dijo: ‘interludios’. Y en ese momento lo logramos. Podían ser historias de los libros de Ophelia. Cuando escribí la primera y se la mandé su respuesta fue ‘vuela con alas de plata’. Sabía que le había gustado. No me mandó más notas. La verdad es que nunca esperé que se leyera todo el libro pero lo hizo. Las únicas anotaciones que me envió llegaron cuando le dieron el León de Oro por The Shape of Water. Me escribió esa misma noche. Las anotaciones eran tan bellas que fue como si me mandara un poco de azúcar en polvo para espolvorear por toda la obra.

¿Cuanto sabía de la Guerra Civil española?

Como Guillermo dijo desde el principio, es algo que nos tomamos muy en serio. Me dio tantos cuantos de hadas gallegos como artículos sobre el frente, sobre las acciones de la resistencia, de los “maquis” de los que no sabía nada. Para mi, como alemana, el fascismo y la resistencia son temas que me llegan, algo que pienso que Guillermo también sabía. Los dos nos lo tomamos muy en serio. No habríamos hecho justicia de otra forma.

¿Exuda la cultura hispana una magia diferente?

La primera vez que fui a España fue con 45 años. No quería ser como todos los alemanes que van a España, como la tribu de Mallorca. Ahora me resulta extraño haber tardado tanto dada la conexión tan fuerte que siento con España y la cultura hispanoamericana. Lo que más me gusta es que se toma en serio las dos caras de la realidad. También creo en el realismo mágico. Este mundo tiene muchas más capas que la llamada novela realista es capaz de expresar.

¿Cuál será su próximo universo escrito? ¿Algún otro proyecto con Guillermo?

Me centraré en la cuarta entrega de Reckless. Tanto en México como en España han entendido tan bien esta saga que espero que la trama concluya en España. Ese es el plan pero veremos a dónde va la historia. En cuanto a mi futuro con “El brujo”, esa pregunta habría que hacérsela a él porque yo no me podría resistir si me pregunta de nuevo. Ese tipo de narrativa es la que me gusta y no podría decirle que no. Sus ideas siempre estuvieron ahí pero ahora  dicen que mis historias alimentan la película y expanden este universo. Y eso es mucho más de lo que había aspirado.