Corneliu Porumboiu: “La Gomera es un paraíso comparado con Rumanía”

by Rocio Ayuso November 13, 2019
Director Corneliu Poromboiu

magnolia pictures

¿Qué hace un director rumano dirigiendo un thriller centrado en el casi desconocido lenguaje de silbidos que existe en una remota isla española? La respuesta la tiene Corneliu Porumboiu, el realizador de La Gomera (Whistlers). Se trata de la última película del autor de 49 años, rodado en rumano, inglés, español y el silbo, lenguaje de silbidos autóctono de La Gomera. Un filme con piernas que en la misma semana se presentaba en el Festival Internacional de Cine de Tokio y en el Festival de Sevilla y que está entre los contendientes al Globo de Oro en la categoría de mejor filme en lengua no inglesa.

¿Por qué llevar la trama de este thriller de Bucarest a La Gomera?

Hace como diez años vi un programa de televisión sobre La Gomera y el silbo y me interesó mucho. El lenguaje ha sido una de las claves centrales a lo largo de toda mi filmografía. Mis personajes siempre intentan entenderse y el silbo me interesó mucho en ese contexto. También me atrajo su aspecto poético. El hecho de que se desconoce su origen y que cuando los españoles colonizaron la isla canaria se utilizó como un código de rebelión. Los nativos se solían comunicar de esa forma. También me admira el contraste de que un lenguaje tan primitivo siga existiendo en una sociedad tan desarrollada.

¿Encuentra alguna conexión entre La Gomera y Rumanía? ¿Existe un silbo rumano?

Existe un lenguaje de silbidos parecido en algunos otros lugares, en un pequeño pueblo de los Pirineos en Francia, y otro en Turquía y otro en Grecia. En Europa se dan varios casos y por todo el mundo, en terrenos difíciles, se comunican a silbidos. Pero el silbo es el más articulado de todos estos lenguajes porque tiene dos vocales y cuatro consonantes y puedes traducirlo a otras lenguas, inglés, rumano, además del español. En cualquier caso la isla de La Gomera es un contraste paradisiaco comparado con Rumanía.

Según Lauren Bacall, en To Have and Have Not, todos sabemos silbar. ¿Fue ese el caso?

En absoluto. Tuvimos un profesor que vino a Bucarest para enseñar a los actores y me apunté a algunas clases, pero no soy muy bueno. Ellos son mejores. Podría entenderlo, pero no soy bueno. Con los actores no tuvimos problemas.

¿Escribió el guion en función de sus habilidades a la hora de silbar?

Desde el principio escribí el guion pensando en el silbo porque incluso es necesario para el final de la historia. De ahí que estructurara la película en capítulos. Con ellos vas aprendiendo cosas de cada personaje.

On loaction, The Whistlers"

Porumboiu en locación en La Gomera.

Magnolia Films

 

¿Por qué contrató a Agustí Villaronga, el director de Pa Negre, como actor?

Se presentó al casting que hice en Madrid y quise contar con ese pozo de magia que ofrecía. Le invité a formar parte de la película y trabajamos genial juntos.

Antes describió La Gomera como un lugar paradisiaco ¿Lo fue también a la hora de trabajar?

La primera vez que fui a la isla fue ya con intenciones de rodar. Entonces tomé alguna clase de silbo y conocí al jefe del departamento de silbo de la universidad. Francisco Correa. Y a la vez descubrí la isla. Desde entonces fui muchas otras veces, sobre todo porque con el presupuesto que tenía sabía que tenía que tenerlo todo muy preparado y necesitaba familiarizarme con el lugar para que todo fuera bien.

¿Cómo compara rodar en España a hacerlo en Rumanía?

Llevé a La Gomera a mi propio equipo con la que había rodado en Rumanía así que desde ese punto de vista estuvo muy bien. Era un equipo más pequeño, pero no noté ninguna diferencia. Fue un proceso muy natural. Vivimos en un mundo sin fronteras y cada vez estamos más y más interesados con lo que pasa fuera. En Europa tenemos acceso directo a diferentes culturas y aunque existan tensiones vivimos juntos. Ya veremos lo que pasa después del Brexit. Pero vivimos en un mundo global.

Un mundo tan global que en esta misma película también le llevó a esa otra isla que es Singapur.

La Gomera fue el punto en el que Colón comenzó su singladura hacia América. Un detalle que no se me escapó y por eso para el final quise abrir nuevos horizontes. Busqué un jardín futurista y sabía que lo encontraría en Asia. Pensé en Hong Kong, en Shanghái y ahí fue cuando por internet descubrí “Gardens by the bay”, un lugar perfecto para el final de la cinta porque quería un encuentro en un ambiente futurista como el que ofrece Singapur. Al principio quería el tema de “In a Gada da Vida”, de Iron Butterfly, pero como los jardines tenían su propio programa musical lo dejé como está.

¿Cuál es la vida internacional de una película europea multilingüe como esta?

Estreno ahora en Rumanía y el año que viene en España y Francia. Por el momento estamos de festivales y prensa, viajando con la película por todo el mundo. La película no tiene mucho presupuesto para marketing así que es muy importante la promoción personal. Quizá en algún momento haga películas de gran presupuesto, espero que en el futuro. Pero por el momento esta es la vida de un cineasta europeo.