Daniel Brühl: "Me encantaría descubrir el cine latinoamericano"

by Gabriel Lerman March 8, 2018
Actor Daniel Brühl

alexander koerner/getty images

No muchos saben que el protagonista de la serie The Alienist y también de la inminente 7 Days in Entebbe tiene una fuerte conexión con la cultura latina, aún cuando se transformó en una estrella internacional de la mano de Quentin Tarantino interpretando a un oficial nazi en Inglorious Bastards y llamó la atención por primera vez en la película alemana Good Bye Lenin!, que fue nominada al Globo de Oro a la Mejor película en idioma extranjero en 2003. Lo cierto es que Daniel Brühl nació en Barcelona, hijo de una catalana y un alemán, pero se crió en la tierra de su padre. Sin embargo, su conexión con su ciudad natal siempre ha sido muy fuerte, tanto como para que sea fan rabioso del equipo de Messi viviendo en Berlin, en donde además tiene un bar de tapas llamado Bar Gracia. Si bien ha desarrollado la mayor parte de su carrera filmando en alemán y en inglés, quien obtuvo una nominación al Globo de Oro por encarnar a Nikki Lauda en Rush de Ron Howard también ha filmado varias veces en español, obteniendo dos candidaturas al Goya por sus trabajos en Salvador (Puig Antich) en 2007 y Eva en 2012. Por eso, a la hora de hablar con él, elegimos hacer la entrevista en la lengua de Cervantes.

¿Qué fue lo que has aprendido haciendo The Alienist?

Pues ha cambiado muchísimo la relación entre mi mujer y yo, porque siempre me ha interesado lo que hace ella, es psicóloga, de verdad, entonces he entendido mucho mejor lo que hace ella y el nivel de intensidad que puede tener esa profesión. Y para mí, en general, ha sido como una clase de historia, porque es un capítulo interesantísimo, sobre todo de lo que era Nueva York en 1896,  para aprender lo que sucedió allí, el cruce de culturas que hubo con la inmigración masiva, pero sobre todo para aprender de política, la corrupción que hubo dentro del aparato de la Policía, el papel que jugaba Roosevelt antes de ser presidente; son cosas que yo no sabía. Aprendí muchísimo sobre Nueva York en ese momento, pero también sobre los inicios de esta ciencia. En el momento en que transcurre The Alienist esta ciencia era muy joven, había nacido solamente 20 años antes, porque con anterioridad la psicología era como una rama de la filosofía, pero en 1879 se fundó el primer laboratorio de psicólogos en Alemania. Entonces, eso era algo relativamente nuevo, luego llegaron las teorías de Freud y todo eso, pero también en esa época se dio el inicio de las ciencias forenses, de la psicología criminal, etc. Entonces, a mí me interesó mucho esta suma de información dentro de la novela, porque para mí The Alienist no era sólo una historia de crimen y de misterio y un thriller psicológico, sino también todo esto que te acabo de contar.

Realmente no te falta nada en este momento de tu carrera, pero hace bastante que no se te ve en el cine hablado en español. ¿Es algo que extrañas?

Sí, mucho, muchísimo. Lo echo de menos, y por eso he hablado con mi representante y con varios colegas. Yo quiero volver. Entonces, en sí esto va ligado con muchas cosas, pasa el tiempo, y hubo un momento –esto ya me pasó, el año pasado, incluso antes- en que pensé: “Dios mío, también tengo que hacer algo en castellano”. Para trabajar en mi idioma materno, porque eso siempre cambia el modo de actuar.  Adaptarme al inglés también fue interesante, porque emotivamente también es fuerte trabajar en un idioma que no es el tuyo, pero claro, es diferente y me siento mejor si puedo hacerlo en uno de los idiomas que son los míos, que son el alemán y el castellano. Y luego lo que me encantaría es descubrir el cine latinoamericano, eso es algo que realmente quiero hacer; tengo muchísimas ganas. Hubo posibilidades en otros contextos y pues por compromisos no pudo ser, pero me gustaría mucho filmar en México, Chile o en Argentina. En los Óscar lo hemos visto, que el cine casi más interesante del momento viene de ahí. Me encantaría colaborar con directores sudamericanos.

Filmaste algunas escenas de Colonia en Argentina...

Sí, muy pocas. Por lo menos tuve la suerte de rodar en Buenos Aires, una ciudad que me encantó, me sentí muy a gusto, es muy linda, con una cultura que me fascina. Es una de mis ciudades preferidas. Ahí pude experimentar brevemente cómo es la cultura argentina. Yo había visto hacía poco Relatos Salvajes y era la película del año, la que me impresionó más. Recuerdo que cuando estaba en Buenos Aires por suerte coincidí con Ricardo Darín, que fue tan majo de invitarme a su casa y creo que esa fue la mejor noche que yo viví en Buenos Aires.

Scenes from movies and T series starring Daniel Bruhl

Las muchas caras de Daniel Brühl: el nazi de Inglorious Basterds, el doctor-detective de The Alienist, como Nikki Lauda en Rush y con Rosamund Pike en 7 Days in Entebbe.

universal/TNT/focus features

 

También trabajaste con Héctor Alterio...

Sí, exacto, en Un poco de chocolate, que rodamos en el País Vasco con él, un ídolo de siempre, fue un lujazo poder trabajar con él.

¿Qué es más difícil: llevar adelante una carrera como actor o un bar de tapas en Berlín?

Es más difícil el bar de tapas, te lo juro, porque yo no sé nada de hostelería, y mi compañero y mi socio tampoco. Ese es un mundo muy duro. Tenemos éxito, pero se requiere de mucha dedicación, mucho dolor, hay poco dinero, así que es un sacrificio muy grande. Pero era un sueño desde hacía mucho tiempo, quería tener un bar de tapas como éste en Berlín, y estamos muy orgullosos de que venga muchísima gente al bar y de que disfruten de lo que ofrecemos, porque queremos dar una imagen de España un poco más amplia que el sitio turístico normal y corriente. Realmente queremos ofrecer al público alemán un poco del mundo de tapas españolas, y que no solo haya jamón y paella, sino todas esas cosas que allí no se conocen. Hasta ahora ha sido más fácil mantenerme como actor, que también me sorprende, porque ahora, dentro de poco voy a cumplir los 40, en junio, que también da un poco de miedo. Empecé a los 15 años, y estoy muy contento del hecho de que aún esté aquí y de que las cosas hayan ido bastante bien.

Cuando llega la Copa del Mundo, ¿es un conflicto para ti o tienes muy en claro por quién vas?

Es un conflicto, sí. Y sobre todo teniendo en cuenta que hablamos de Alemania y España. He tenido bastante suerte en estos últimos 20 años o desde que nací prácticamente, porque o era Alemania o era España la que dominaban los torneos. Hubo momentos muy difíciles, sobre todo cuando España jugó la semifinal contra Alemania en el 2010, cuando Puyol marcó contra Alemania,. Yo creo que ese partido lo vi en Alemania, entonces tuve que portarme bien porque de lo contrario me hubiesen matado. Pero en esos momentos, yo siempre decidí para mí cuál era el mejor equipo en ese torneo, y entonces esa era para mí la posibilidad de elegir, porque si no sería demasiado. Si hablamos de equipos de fútbol, claro está que yo soy del Barça fuerte, y para siempre, ahí no tengo ningún conflicto, tampoco lo tengo con ningún equipo alemán porque soy del Barça. Pero elegir con cual selección nacional me quedo es difícil...