Desde la bóveda: “The Cheat” de Cecil B. deMille, 1915

by Meher Tatna September 11, 2020
Sessue Hayakawa and Fannie Ward in “The Cheat” (1915)

Sessue Hayakawa and Fannie Ward in The Cheat (1915)

Cuando Cecil B. deMille estrenó su película muda The Cheat (La marca del fuego en los países hispanoparlantes) en 1915, su villano era un japonés comerciante de marfil llamado Hishuru Tori e interpretado por la estrella japonesa Sessue Hayakawa. Los estadounidenses de origen japonés organizaron protestas para manifestarse contra la selección del actor. El director simplemente volvió a estrenar la película tres años después, cambiando el personaje de Tori por el de un birmano al que renombró Haka Arakau, y reemplazando los intertítulos. En su libro “Cecil B. DeMille’s Hollywood” el autor Robert Birchard escribe que el cambio se realizó porque “no había suficientes birmanos en el país como para que organizaran una protesta considerable”.

Vale la pena destacar que The Cheat convirtió a Hayakawa en una estrella. Casi no había actores asiáticos en Hollywood en esa época y muchos de los papeles de personas asiáticas eran interpretados por personas blancas, por lo que resulta interesante que DeMille eligiera a un actor realmente asiático. A pesar del personaje estereotipado que encarnó, Hayakawa, con su aspecto de ángel caído, se convirtió en un símbolo sexual para el público, compuesto en su mayoría por mujeres blancas.

En la historia, una mujer consentida de la alta sociedad llamada Edith Hardy (interpretada por Fanny Ward) se apropia de $10.000 dólares de una organización de caridad para invertir en la bolsa de valores, pierde el dinero y, desesperada, pide prestada la suma al mencionado comerciante de marfil, Tori/Arakau, para poder reemplazarla. El precio que pide por el préstamo es un encuentro sexual. Cuando el marido (Jack Dean, el esposo de Ward en la vida real) recibe un dinero caído del cielo e Edith regresa para devolver el préstamo, Tori/Arakau se niega a recibirlo y demanda que la mujer cumpla con su acuerdo. Luego la marca como su propiedad y la ataca en una escena horrorosa. Le siguen dramáticos sucesos y en el desenlace judicial, Tori/Arakau obtiene su merecido en otra terrible escena en la que una muchedumbre racista se alza para lincharlo, mientras marido y mujer se alejan tomados del brazo, aclamados como héroes.

Sessue Hayakawa and Fannie Ward in “The Cheat” (1915)

Sessue Hayakawa and Fannie Ward in The Cheat (1915)

 

Según Stephen Gong, el director ejecutivo del Center for Asian-American Media de San Francisco: “[La película] causó una gran sensación. La idea de la fantasía de la violación, el fruto prohibido, todos esos tabúes de raza y sexo... lo convirtieron en una estrella de cine. Y sus seguidores más fervientes eran las mujeres blancas”. Aunque Japón denunció a Hayakawa como un ‘traidor a la patria’ y la película nunca se estrenó allí, un resuelto Hayakawa creó su propia compañía de producción y ganó $7.500 a la semana en películas posteriores. Luego de caer en desgracia unos años después en el momento de la paranoia por el ‘peligro amarillo’, llegó a obtener una nominación al Oscar a Mejor actor de reparto por su actuación en la película de 1957 The Bridge on the River Kwai

También resulta valioso destacar que 1915 también fue el año en que se estrenó Birth of a Nation  de D.W. Griffith.

Entre algunas cuestiones curiosas que vale la pena mencionar sobre la película, el póster tiene la siguiente frase en letras pequeñas debajo de una imagen de Ward sentada en un banco y Hayakawa parado a su lado: “El japo luego del trato”. DeMille tiene el crédito más pequeño de todos en la parte inferior del póster y en la película no aparece su crédito como director. El film ya forma parte del dominio público y se lo puede ver en YouTube. 

Una de las cosas que los críticos admiran sobre la película es el uso pionero de DeMille de la ‘iluminación de Rembrandt’ en un espacio cerrado donde las luces se ubicaban de manera tal que el rostro del actor quedara parcialmente iluminado y parcialmente en sombras. En su autobiografía, DeMille habla sobre la reacción de su socio Sam Goldfish (más adelante, Goldwyn) al ver la película en la que usó esta técnica por primera vez, The Warrens of Virginia. 

“...Un Sam Goldfish muy preocupado me envió un telegrama para preguntarme qué estábamos haciendo. ¿No sabíamos que, si mostrábamos solo la mitad del rostro de un actor, los exhibidores solo querrían pagar la mitad del precio usual por la película? ... Jesse [Lasky, productor] y yo le escribimos a Sam contestándole que si los exhibidores no conocían la iluminación de Rembrandt al verla, peor para ellos. La respuesta de Sam fue un alivio exultante... por la iluminación de Rembrandt, ¡los exhibidores pagarían el doble!”.

Hayakawa en particular se beneficia de este uso de la luz, pero hay otras escenas con siluetas y sombras que también hacen avanzar de modo efectivo la narración. La cámara no se mueve demasiado y las escenas están montadas con rapidez para hacer progresar la historia. Hay muy pocos intertítulos. Con menos de una hora de duración, el rodaje de The Cheat costó unos $17.000 y recaudó más de $140.000 en todo el mundo, lo que la convirtió en la película más exitosa de DeMille hasta ese momento. Ward, que ya tenía más de 40 años (y se inyectaba parafina en las arrugas) ofrece la interpretación expresionista que era prevalente en esa época, retorciéndose las manos y languideciendo. Pero la que se destaca es la actuación más contenida y naturalista de Hayakawa. 

A pesar de su racismo explícito, al observarla en el contexto de su tiempo, The Cheat es una película importante en el conjunto de la obra de DeMille y en 1993 fue seleccionada para su conservación por el National Film Registry. Ahora ha sido restaurada a su versión original de 1915 a partir del reestreno de 1918 gracias al financiamiento brindado por The National Endowment for the Arts, la Asociación de la Prensa Extranjera en Hollywood y The Film Foundation. Como parte de la restauración, varios intertítulos fueron creados y otros fueron modificados basándose en la continuidad original. La película se lanzó en formato DVD en 2002.

El film tuvo una nueva versión con Pola Negri y Jack Holt en 1923, dirigida por George Fitzmaurice. Se volvió a realizar en 1931, con Tallulah Bankhead en el rol protagónico y dirigida por George Abbott. En Francia tuvo una versión llamada Forfaiture en 1937 con algunos cambios en el argumento y en la que participó otra vez Hayakawa en el papel del potencial violador asiático.

Traducción: Gabriel Lerman