Diego Luna: "Pocas veces me ofrecen hacer personajes tan oscuros"

by Gabriel Lerman November 15, 2018
Actor Diego Luna

rachel luna/getty images

Durante años se resistió a volver a la televisión, el medio en el que comenzó a trabajar cuando era niño y en el que se hizo famoso en su adolescencia. Pero cuando recibió la propuesta para encarnar a Miguel Ángel Félix Gallardo, el hombre que organizó al narcotrafico en México para construir el poderosísimo cártel de Guadalajara en la década del '80, no pudo dejar pasar la oportunidad. Diego Luna, uno de los actores más famosos de su país y dueño de una carrera internacional que incluye su paso por el mundo de "Star Wars", al que regresará pronto con una serie en la que también será protagonista, encabeza el elenco de Narcos México, una nueva etapa en la popular serie de Netflix que vuelve para atrás en tiempo y cuenta una historia que ocurrió simultaneamente con la que Wagner Moura narró en la primera temporada.

¿Qué es lo que has aprendido de tu país haciendo esta serie?

He aprendido que nos han contado la historia de forma chata, como si todo fuera blanco y negro y se nos olvida hablar de los matices. Pareciera que estamos siempre contando la historia de policías y ladrones y no es lo correcto. Lo que me gusta de Narcos México es que la serie habla de lo complicado que es este sistema de corrupción que se ha creado, del cual todos participan, en todos los niveles, de los dos lados de la frontera. Para entender cómo es que funciona este negocio hay que entender que están involucrados muchos más de los que nos han dicho siempre y la historia se sigue contando como que si tú agarras a un capo de estos y lo metes en la cárcel solucionas el problema, pero eso no es cierto, hay muchos criminales que están ahí afuera y muchos de ellos usan traje y corbata y salen en la tele, entonces es una historia más complicada y si la queremos contar, hay que hacerlo con todas sus aristas.

Lo interesante que tiene tu personaje es que es un empresario de saco y corbata que recurre a la violencia muy pocas veces...

Este hombre, de lo que se dio cuenta, es que había una oportunidad enorme estando donde estaba, siendo la única entrada entre los países productores y el mercado y teniendo una frontera tan larga también entre países en vías de desarrollo y el país poderoso, el primer mundo, y al volverse esa suerte de aduana y de embudo encontró la forma de hacer el negocio del hombre del medio, y es una visión muy empresarial esa. Lo otro que logró fue sentar a todos y ponerse de acuerdo, dividirse el país y empezar a trabajar en equipo, protegerse los unos a los otros y eso le dio una fortaleza a su organización impresionante y habla de un tipo que veía un paso adelante que todos, que tenía la habilidad de leer la jugada casi como un ajedrecista. Él quería pertenecer al mundo de los negocios, él tenía una aspiración de ser parte de una clase social empoderada de la ciudad. Deja atrás Sinaloa para irse a Guadalajara, digamos que se sale del estereotipo del narcotraficante que tenemos y que nos han contado mucho, del que se queda en su pueblo, construye una casa grandotota en el centro y que vive sus extravagancias, que se compra todo tipo de coches y que abre discotecas, este hombre era mucho más reservado. Todo esto es mi interpretación porque nunca se lo pregunté pero creo yo que el entiende el valor de la discreción, por eso llegó tan lejos.

¿Y si le pudieras preguntar algo, que le preguntarías?

Fíjate que me quedo con muchas preguntas personales justamente porque no hice esas entrevistas antes. Me gustaría saber si mi apreciación fue correcta o no. Para mi es un tipo para el cual las amistades eran importantes, tenía un código de lealtad que lo hacia tener amistades, a él no lo traicionan, no hay una traición de esas que se cuentan en estas historias y siento que eso habla de quién era él pero le preguntaría si tengo o no razón en que para él las relaciones amistosas era muy importantes.

Tú ibas a hacer una remake de Scarface que por ahora no se ha concretado ¿qué es lo que te atrae de estos personajes, del hombre que viene de abajo y se convierte en un jefe de jefes?

Pocas veces me ofrecen hacer personajes tan oscuros, generalmente a mí me ofrecen lo contrario, entonces como actor a mí me permite explorar un mundo al que normalmente no llego. Reflexionar sobre la violencia que está pasando en mi país, a través de estos personajes, a través de ellos podemos hablar mucho de por qué hemos dejado que este nivel de violencia que vivimos hoy se normalice. A mí me parece indispensable que a través de nuestro trabajo hablemos de los temas que nos preocupan, como la violencia en mi país, esta guerra que llevamos perdiendo donde hay más de 250.000 muertos en 12 años, números espantosos que hablan claramente de una crisis, entonces yo creo que sí, nosotros hacemos entretenimiento, pero yo festejo el que te hace pensar, que te hace reflexionar, que te confronta como espectador y si a través de mi trabajo puedo hacer que la gente hable de estos temas me siento muy afortunado.

Diego Luna in a scene from Narcos México

Como Miguel Ángel Félix Gallardo en una escena de Narcos México.

netflix

 

Michael Peña fue tu César Chávez en la película sobre él que dirigiste, ¿ayudaste a que él se sumara a la serie?

La verdad no, más bien creo que así como me pasó a mí cuando estaba yo haciendo el casting para César Chávez, les pasó a la gente de Narcos. Se encontraron con un gran actor, que trae un nivel de verdad a las escenas y a su trabajo que es muy rico de ver y que además podía entender al personaje perfectamente. Esa es una cosa que le festejo muchísimo a los productores en esta ocasión. Siento que esta no es la cuarta temporada de nada, siento que este es un nuevo proyecto y de verdad lo pienso porque siento que tomaron el riesgo de cambiarse de país, regresarse en el tiempo, contratar a otro elenco, otro equipo de trabajo, darle voz a directores mexicanos que son maravillosos, porque además de Andy Baiz que es el que lleva haciendo la serie todo este tiempo, que es colombiano y un gran director de cine, este año contrataron a Amat Escalante y a Alonso Ruizpalacios, dos de los directores jóvenes más importantes de México hoy, uno tiene Güeros y Museo, ha ganado en Berlín, el otro ha ganado en Cannes. Son estas voces las que están trayendo toda una nueva visión. De hecho creo que la serie se ve distinta, es más cinematográfica. Creo que decidieron tomar un riesgo altísimo, replantearse la serie y hacerlo con mucho apego a la autenticidad. Michael conoce perfectamente a esos personajes, yo que soy mexicano y los conozco estos personajes y crecí en ese México del que estamos hablando, Joaquín Cosío, José María Yazpik, Tenoch Huerta, Teresa Ruíz, todos tenemos mucho que decir porque estamos hablando de nuestro país y de nuestra realidad y yo creo que eso se siente en esta temporada más que en ninguna otra.

Uno de los actores que me sorprendió ver en la serie es Ernesto Alterio, que no había hecho nada nunca para Estados Unidos y viene de una escuela completamente diferente. ¿Cómo fue trabajar con él?

Es adorable. Yo tengo una historia muy bonita con la familia Alterio porque la primera vez que aparecí frente a una cámara fue en una película que hizo su padre y dirigió Saura, yo tenía 2 años, tengo una foto del fotograma donde aparezco, yo sentado en una barra, en una escena con su padre. Mi madre hacia el vestuario de esa película y después tuve la oportunidad de trabajar con su padre cuando yo tenía 19 años en una película en México y ahora con él y la verdad es que se siente esa herencia en su andar, en sus ojos, en su forma de mirar. Es un actor que caracteriza muy bien, cambia mucho en sus personajes, cuando llegó a mí me costó trabajo reconocerlo, de verdad tiene un trabajo de cuerpo, de voz, que es muy interesante, se ve que tiene un bagaje teatral lo cual yo que vengo del teatro siempre celebro mucho.

¿Cómo fue volver a la televisión como protagonista en comparación con tus primeros trabajos en la televisión mexicana?

Lo decía de chiste así la otra vez, "su regreso a la pantalla chica"... Yo a los 19 años dije “no vuelvo a hacer televisión” porque claro, en mi país, la televisión que se hacía en ese entonces eran las telenovelas entonces dije yo no vuelvo a hacer un trabajo en el que se le dé tan poca atención a la calidad. Entonces dije "Nunca más", he hecho algunas cosas más como productor e hice Casanova, que terminó siendo como una mini peliculita porque ya no hicimos la serie, nada más hicimos una hora entonces no viví esto. Es un ritmo interesante el de la televisión moderna. En esta serie tenemos 13 días para contarte una historia de una hora. Eso te da la chance de hacer un trabajo delicado, de casi con el tiempo que te das para hacer el cine. Este tipo de televisión si me gusta y lo hago con mucho placer. Te da la oportunidad como actor de tomarte tu tiempo, de tomar más riesgos, de ser más preciso y poder enseñar más colores y texturas en tu personaje. Te puedes dar el lujo de la paciencia que el cine no lo tiene, el cine te pide la síntesis y entonces fue muy rico. Las primeras 3 semanas yo sentía que ellos iban en una moto y yo iba corriendo atrás tratando de alcanzarlos, era impresionante porque igual a mí 13 días todavía me quedaban cortos pero después ya le agarré la onda. La verdad sabes qué es lo que más disfruté de esto es trabajar con ese equipo mexicano. Empezamos este viaje de promoción hace 10 días en México, después fuimos a Bilbao, a Roma, a Singapur, a Bombay, regresamos hoy aquí y de lo único que he hablado sin parar es de la fortuna de trabajar con este equipo porque es la gente con la que llevo toda mi vida y que hemos hecho proyectos que eventualmente se quedan en el nicho del festival o de un mercado muy pequeño y de repente pues que en Singapur conozcan el trabajo de José María, Teresa, Fermín, en fin… Son muchísimos nombres, me da muchísimo orgullo y me da mucha alegría saber que la serie está siendo bien recibida y está abriendo brechas porque creo que hay muchísimo talento en México que merece este nivel de exposición.