Dulce María: "El regalo más grande es mi bebé"

by Gabriel Lerman September 4, 2020
Dulce María

Getty Images

Ya han pasado muchos años desde que RBD terminó, y sin embargo Dulce María sigue generando la misma pasión entre sus seguidores que en aquellos tiempos. Por eso, la llegada a la plataforma de streaming Pantaya de Más allá de la herencia, la película que protagoniza junto a Carmen Aub y que estrenó en México en diciembre ha generado una buena dosis de expectativas. En el filme de Alejandro González Padilla, la actriz y cantante de 34 años encarna a Gabriela, una militante por las causas ecologistas que inesperadamente recibe un lujoso yate como parte de la herencia de un multimillonario al que no conocía, lo que despierta la furia en su única hija, interpretada por Aub. La película marca el retorno a las carteleras de la actriz y cantante, que también podrá ser vista en la segunda temporada de la serie de Telemundo Falsa identidad, mientras prepara el lanzamiento de su nuevo disco, Origen y esperá el bebé que tendrá con su esposo, el músico y cineasta Paco Álvarez.

Este es un proyecto que llevó su tiempo poder terminarlo. Primero se estrenó en México y ahora llega a la pantalla para que la pueda ver todo el mundo desde su casa. ¿Qué es lo que te genera que la película tenga finalmente un acceso masivo?

Bueno, es así como dices, hace casi 4 años que grabamos la película en México, en la Riviera Maya y en Cancún y ha llevado su tiempo. Obviamente ya de principio es una película que tiene un mensaje ecológico, que tiene un fondo, por lo cual no era tan fácil que saliera porque no es algo tan comercial, pero es un tema muy importante que creo que a todos nos debe preocupar muchísimo. Que finalmente ya pueda estar al alcance de la gente y que la puedan ver, ahora empezando por Estados Unidos y Puerto Rico, me tiene muy ilusionada porque es una historia muy bonita que la hicimos con la mejor intención, pero sobre todo porque también el mensaje es muy importante debido a la situación que estamos atravesando, donde la mayoría estamos encerrados, así que es más que interesante poder ver este tipo de películas que tienen un sentido, una reflexión.

¿Qué es lo que te da el cine que no te dan otras cosas como la música o la televisión?

El cine es algo mágico, como actriz tienes un guion y puedes construir a quien vas a interpretar más fácilmente porque sabes dónde empieza y dónde termina, cosa que, por ejemplo, en una serie o en una telenovela no siempre pasa porque muchas veces no sabes ni para dónde va el personaje, te vas enterando conforme vas leyendo. En un filme lees la historia y sabes cuál es el propósito del mismo y también el de tu personaje. Además, puedes dar un mensaje mucho más claro que en otro tipo de proyectos que son más largos.

En este caso tu personaje milita por una causa ecologista y yo sé que tú a lo largo de tu carrera siempre has estado muy involucrada en apoyar causas importantes. ¿Esa fue una de las razones por las cuales quisiste participar?

Sí, definitivamente los valores del personaje eran algo con lo que yo me identificaba. En este momento de mi vida y de mi carrera me interesa hacer proyectos donde mi voz, de alguna forma, sirva para dar mensajes positivos a la sociedad. Cuando leí el guion y vi que Gabriela, que es el personaje que hago en Más allá de la herencia, tiene una fundación que limpia las playas y que está súper comprometida y preocupada por el medio ambiente y por lo que le vamos a dejar al mundo, la verdad es que me gustó mucho. En general, siempre trato de sumarme a campañas que ayuden, que vayan con mis valores y que pueda alzar la voz por eso, por los animales, por los más indefensos, por muchas cosas, y de alguna forma este personaje también lo hacía entonces me encantó poder interpretarlo.

¿Qué fue lo que aprendiste a nivel personal sobre esta mancha que hay en el mar de kilómetros de largo?

La verdad es que yo no tenía idea, sabía que había un problema con el plástico y que se ha avanzado bastante en estos últimos cuatro años, que son en los que en realidad se ha hablado mucho más del tema. Se han cambiado algunas cosas, en México están prohibidas las bolsas de plástico y los popotes en los supermercados y en varias playas. Alejandro González Padilla, que es el director y además una gran persona que está super comprometida con la causa, nos dijo que esta mancha enorme que está en el Pacífico tiene dos veces el tamaño de la República Mexicana, y que sigue creciendo y que no hay forma de reciclarla. Es realmente algo terrible que esto pueda acabar con todas las formas de vida, primero afectando al mar y finalmente a nosotros así que tenemos que ser conscientes en ese aspecto e involucrarnos más.

En la película se te ve muy feliz disfrutando del yate y del mar pero uno sabe que en las filmaciones no siempre es real lo que se ve. ¿Cómo fue la experiencia de pasar tantas horas arriba de un barco?

La verdad es que era un tema porque yo me mareo mucho en los barcos, hay gente que estaba como pez en el agua, pero yo realmente todos los días me tenía que tomar un medicamento para no marearme. Además, empezábamos muy temprano, entonces estaba todo el día como cansada porque la pastilla medio que te duerme un poco y era un reto tener mucha energía, sentirse bien y no estar mareada, pero bueno, lo importante es lo que se transmite. También había paisajes muy bonitos que tratas de valorar, al igual que la alegría y la paz que en teoría tiene la persona que está en el mar, conectada con la naturaleza.

Esta chica recibe un regalo inesperado. ¿Te ha sucedido alguna vez algo similar en tu vida?

Algo material así, no. De mis fans recibo muchos regalos que me han sorprendido, ya sabes que ahora existe esto de que te registran tu nombre en la luna y en una estrella, pero creo que el regalo más grande es mi bebé que estoy esperando ahora.

Si tu niño o niña quiere seguir tus pasos y a los 5 años te dice “Mamá, quiero ser actor o actriz”, ¿lo vas a dejar después de haber vivido en carne propia exponerse a todo esto desde pequeña o lo vas a hacer esperar hasta determinada edad?

Nunca he sido mamá, entonces no lo sé, pero he sido una niña actriz. Primero pensaría en apoyar sus sueños y sus inquietudes, pero de alguna forma los padres están como guía y la verdad que me gustaría que fuera niña o niño el mayor tiempo posible, que decida a que quiere dedicarse cuando sea más consciente, más fuerte y esté preparado, entonces si después realmente quiere hacer esto, lo apoyaré. En mi caso, creí que así era la vida y claro, después te das cuenta que no, porque empiezas a tener realmente muchas responsabilidades, muchos compromisos, mucha presión y veía a los niños que no se dedicaban a esto y eran muy distintos. Tiene muchos pros que ahora agradezco, pero yo creo que igualmente le pondría un freno.

¿Cuál es tu recuerdo más temprano de un set?

Recuerdo cuando tenía 5 años e hice mi primer comercial de unos chocolates que grabamos en un parque en Chapultepec y como tenía que esperar mucho, me ensucié todo el vestuario por lo que tuvieron que cambiarlo para el momento de hacer la escena. Como esa espera era interminable, me puse a mover los productos que obviamente ellos los tenían acomodados para que se vieran bien en cámara, hasta que alguien dijo “¡No, miren lo que está haciendo la chiquitita!”, y yo no sabía que estaba haciendo algo malo porque no tenía idea. Honestamente no fue algo bueno el primer contacto que tuve en un set.

¿Plaza Sésamo era algo que disfrutabas? ¿Cómo sería estar ahí con todos esos muñecos y titiriteros?

Tenía una parte muy bonita porque yo cantaba, hacía doblajes y bailaba, estaba con muchos niños y con los Muppets, viajé a Los Ángeles y además ahí conocí a quien ahora es una de mis mejores amigas. También tenía otra parte que no lo era tanto porque finalmente era un trabajo y yo me tenía que aprender muchos diálogos, coreografías y canciones. Igualmente tengo recuerdos muy hermosos, ahí fue la primera vez que grabé mi voz en un estudio de grabación, en el que solo había café, crema y azúcar, así que con 7 años ya tomaba eso.

¿Tú crees que hubieras podido dedicarte a otra cosa que no estuviera relacionada con el mundo del espectáculohabiendo tenido esa infancia?

Pues sí, siempre tienes la opción. Creo que en la vida hay ciertas cosas que tú eliges, pero también que venimos con una misión, hay ahí un camino medio marcado y pienso que por algo pasan las cosas y así tenían que ser entonces. De todas formas, si me hubiera dedicado a otra cosa sería también a algo creativo o relacionado con el arte, como publicidad, mercadotecnia o fotografía. 

Cuando uno llega a la adolescencia, suele rebelarse, pero mirando tu biografía parece que no sucedió eso. ¿Qué ocurrió contigo internamente?

Desde los 5 a los 13 años hacía cosas esporádicas. La verdad es que seguía yendo a mi escuela con normalidad, hacía proyectos de repente o comerciales, pero no había hecho algo muy muy grande como para pensar que iba a convertirse en una carrera para mí, pensaba “ahorita estoy haciendo esto pero cuando sea grande voy a estudiar tal cosa”, como habían hecho mis hermanas por ejemplo, pero a los 14 o 15 años todo esto se volvió más serio. Comencé con la novela Primer amor… a mil por hora, entré a un grupo musical que se llamaba Jeans y todo sucedió muy rápido, me empezó a ir bien, era mucho más reconocida y me incorporé a proyectos más resonantes, lo que me hizo dar cuenta que estaba teniendo una carrera profesional, yo vivía de eso. Luego de Jeans entré a Clase 406, que fue mi primer protagónico en telenovela, y quise estudiar música y composición así que ingresé a la escuela, pero solo permanecí allí por un semestre porque justo me hablaron para integrar Rebelde y ahí me cambió la vida. Entonces en la adolescencia, que es cuando te rebelas y te das cuenta que quieres ser, se empezó a dar todo esto para mí de una manera muy natural, fluyó y no se me ocurrió en ese momento decir “Ay, pues ahora ya no quiero”. Al contrario, noté que iba en serio y que estaban pasando cosas importantes para mí.

Cuando llegaste a Rebelde, ¿eras la más experimentada del grupo, la que sabía cómo se cantaba delante de una audiencia en vivo o también fue una cosa que superó todo lo que conocías?

De alguna forma superó todo lo que yo conocía, si bien había empezado desde muy chiquita y había integrado grupos musicales, no era lo mismo. Nos seguían miles de personas, llenábamos estadios emblemáticos y visitábamos diversos países, cosas que nunca me había imaginado ni soñado, ni siquiera teníamos tiempo para asimilar el por qué estaba pasando eso ni de disfrutarlo porque todo sucedía rápidamente, pero si lo valoraba mucho más ya que sabía que eso no era lo normal.

Cuando terminó Rebelde y RBD, ¿cuánto tiempo te llevó recuperarte y poder elegir por dónde querías ir?

Fue un poco raro porque dimos nuestro último concierto en diciembre de 2008 y no tuve tiempo de descansar ni de asimilar todo lo que había vivido ya que al día siguiente volé a México para empezar a grabar una novela que se llamó Verano de amor, fueron 8 meses muy intensos en los cuales también tenía ganas de seguir cantando, de hacer algo como solista, de componer mis canciones, pero me daba cuenta que no tenía tiempo. Cuando terminé esa novela, entré en crisis y dije “Ya no quiero hacer nada que tenga que ver con esto, quiero descansar y estar en mi casa”, pero solo lo hice durante dos meses y otra vez volví a empezar.