Edgar Ramírez, nominado a Mejor actor de reparto, TV

by Gabriel Lerman December 14, 2018
Actor Edgar Ramirez

alberto rodriguez/getty images

No es fácil quedarse con una de las candidaturas que celebran el trabajo como Mejor actor de reparto en televisión, ya que son sólo cinco para todos los que han participado de series de comedia, de drama y miniserie o películas para televisión. Sin embargo, no sorprende que uno de los elegidos haya sido el venezolano Edgar Ramírez, quien encarna al personaje del título en la miniserie American Crime Story: The Assassination of Gianni Versace.  Es que su trabajo fue verdaderamente notable, no sólo por su transformación física sino por la forma en que logró capturar la esencia del gran diseñador italiano que murió de forma trágica a los 50 años de edad. Ramírez ya había obtenido una primera nominación al Globo de Oro con otro estupenda labor, Carlos, en donde se convirtió en el famoso guerrillero Illich Ramírez Sánchez, también conocido como el Chacal, compitiendo en ese caso como Mejor actor en una miniserie o película para televisión, obteniendo también candidaturas al Emmy y al premio del Screen Actors Guild y llevándose el César y el European Award por ese trabajo.

Aunque ha dado reiteradas pruebas de que es uno de los mejores actores de su generación, este hijo de una abogada y un diplomático que se pasó parte de su infancia viviendo en diferentes partes del mundo no siempre estuvo seguro de que su futuro sería ser actor. Tras graduarse en Comunicación Social en la Universidad Católica Andrés Bello, Edgar Filiberto Ramírez Arellano buscó inicialmente seguir los pasos de su padre, y mientras participaba en cortometrajes delante de la cámara, seguía adelante con su otro sueño que era ser diplomático. Fue también periodista y llegó a convertirse en director ejecutivo de la organización Dale al voto. Un encuentro con el guionista Guillermo Arriaga, invitado a dar una charla en un festival de cortos con el que colaboraba, le sirvió para darse cuenta de que debía tomar otro camino. Así fue que comenzó a trabajar en la telenovela venezolana Cosita rica y también participó en dos películas. Una de ellas, Punto y raya, en la que fue protagonista, fue enviada al Oscar, lo que sin dudas ayudó a dar su gran salto a Hollywood. El director Tony Scott le dio un papel en Domino, con Keira Knightley. Sin abandonar su lugar en el cine venezolano, para el que seguía filmando, Ramírez demostró su capacidad para el cine de acción luchando de igual a igual con Matt Damon en The Bourne Ultimatum, participando luego en el thriller Vantage Point y en Che de Steven Soderbergh, como Ciro Redondo García. Pero fue su trabajo en Carlos en 2010, para la que subió 15 kilos y que rodó en francés, uno de los 4 idiomas que habla con fluidez, el que le permitió cambiar de categoría y a partir de entonces le llovieron las ofertas. Fue parte de los elencos de Wrath of the Titans y Zero Dark Thirty en Estados Unidos y A coeuer ouvert en Francia, en la que compartió cartel con Juliette Binoche, y luego se dio el gusto de trabajar para Ridley Scott en The Counselor. Aún así no olvidó al cine de su país, regresando para encarnar a Simón Bolivar en Libertador. En los últimos años se lo vió junto a Jennifer Lawrence, Bradley Cooper y Robert De Niro en Joy, con Emily Blunt en The Girl on the Train y con Matthew McCounaghey en Gold, en las que demostró su gran capacidad para transformarse, pero sin dudas su mayor desafío estuvo en Hands of Stone, la biografía de Mano de Piedra Durán para la que tuvo que entrenarse como si fuese un boxeador, un trabajo excepcional que lamentablemente no recibió el reconocimiento esperado.

Por suerte, no ha sido así con su transformación en Gianni Versace en la miniserie creada por Ryan Murphy, y en la que compartió la mayoría de sus escenas con Penélope Cruz, también nominada al Globo de Oro, y Ricky Martin: "él era un provocador, y en mi opinión, tenía una mirada de estrella de rock sobre la moda", le explicó Edgar a la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood durante una visita al set de la miniserie en Miami el año pasado: "era muy contradictorio y eso es lo que lo hacía interesante, porque nunca era aburrido. La gente nunca era indiferente a lo que el hacía. Se interesaba por todo y era muy democrático. Demostraba su interés por los ricos y famosos pero también por los marginales, los rechazados. Él estudiaba la experiencia humana y su forma de expresarlo era a través de la ropa", nos dijo entonces.