Eiza González: "Mi intención es escoger cosas fuera de lo común"

by Gabriel Lerman January 28, 2019
Eiza Gonzalez at Sundance 2019

Eiza Gonzalez en Sundance.

Stephen Speckman/sundance institute

Apoyada contra la pantalla de la sala de cine que el Festival de Sundance monta cada año en la biblioteca de Park City, era imposible no mirarla mientras participaba del debate que siguió a la premiere de Paradise Hills, el filme producido y rodado integramente en España pero hablado en inglés y en el que tiene uno de los papeles principales junto a Emma Roberts, Awkwafina, Milla Jovovich y Danielle Macdonald. Tan alta como bella, Eiza González ha sabido como aprovechar sus atributos físicos para abrirse camino en Hollywood, adonde llegó hace 5 años atrás para repetir el papel que hizo en el cine Salma Hayek en la serie de From Dust 'Til Dawn y que produjo Robert Rodríguez. Si bien debutó en el cine un año después, con un pequeño papel en Jem and the Holograms, todo cambió para ella cuando encarnó a la novia de Jon Hamm en Baby Driver. La gran estrella de la televisión mexicana, que fascinó a los adolescentes latinoamericanos con sus papeles en Lola, érase una vez y Sueña conmigo, ha entrado como una tromba en el cine norteamericano, con papeles en Welcome to Marwen de Robert Zemeckis y la inminente Alita: Battle Angel, dirigida por Rodríguez y escrita por James Cameron. Sin embargo, lo mejor está por venir. En el verano la veremos en la derivación de Fast and Furious, Hobbs & Shaw, con Dwayne Johnson y ha terminado otras 3 películas repletas de acción y fantasía. Durante una pausa de su agitada agenda en Sundance, la nativa de Sonora nos contó sobre el particular momento que vive.

Una de las cosas que tiene de interesante esta película es que, si bien está dirigida por una española, está filmada en España, y estás tú como una de las actrices principales, no hay casi referencias a lugares, países, ni nacionalidades. ¿Tú crees que ese es el objetivo ideal, poder llegar a un cine donde da lo mismo dónde hayas nacido?

Sí, cien por ciento. Yo soy reactiva con ese tipo de tema, y no es porque no me sienta orgullosa de ser mexicana o latina, al contrario, creo que como latina me gustaría ser vista como igual, como todo el mundo. Tú no ves a actrices norteamericanas siendo cuestionadas por ser norteamericanas. Realmente no es una conversación en otras nacionalidades. Nadie les pregunta a los australianos por qué van a hacer personajes británicos. Y realmente creo que ése es el objetivo con los latinos. Lo que sí es importante es que tengamos personajes que nos representen y representen nuestra cultura: es importante que tengamos esa representación, pero también que tengan la oportunidad de abrir la conversación un poco más, a no ser encasillados. Eso es algo que me encanta de cómo Alice ve las cosas y yo creo que viene siendo parte de que ella es española y eventualmente seguro se sintió de esa manera y para ella es importante ver a alguien en la pantalla que la represente. Sin embargo no necesariamente tiene que tener una marca de española todo el tiempo sino simplemente poder ver a alguien en la pantalla con quien se correlacione. Ojalá lleguemos a un cine donde realmente la política no exista. Políticamente es correcto lo que está sucediendo pero también el cine es arte y allí nadie te puede decir qué está bien y qué está mal, es parte de la visión de cada persona.

En el caso concreto de Paradise Hills, ¿qué fue lo que te decidió a irte a España a filmar?

El proyecto, realmente. Yo venía de haber terminado Welcome to Marwen con Bob Zemeckis y en cuanto vi el libreto y los visuales que Alice nos mandó, y vi su corto, me llamó muchísimo la atención, tenía una onda muy 70s, medio gótico, no sé. Disco Inferno es bastante interesante, es una película muda, y me pareció ella muy interesante, platiqué con ella dos horas en una reunión por Skype. Nos mandó un resumen de cada personaje, de cada momento, tenía referencias de qué mujer la inspiró, y para mí por ser su primera película, me sorprendió. Y el elenco, y la historia, y el que tocara el tema sobre cómo es crecer y descubrirte como mujer, todo eso me pareció absolutamente impresionante. El tema de la película es lo que más me hizo querer ser parte de ella.

A scene from "Paradise Hills", 2019

Emma Roberts y Eiza Gonzalez en una escena de Paradise Hills.

manolo pavón/sundance institute

 

En México tú no puedes caminar por la calle sin que se te venga la gente encima, y este personaje que interpretas tiene una situación similar. ¿Eso ayudó a que te conectaras con el personaje?

Totalmente. Amarna para mí se volvió como mi terapia de lo que fue crecer en el ojo público como una adolescente, y sobre todo cuando empecé mi carrera, cuando estaba definiéndome como persona. Porque yo empecé muy joven, a los 14 años, cuando no sabes ni quién eres, ni adónde vas. Simplemente sabía que amaba la música y ser actriz, pero estaba descubriéndome como persona. Todo ese proceso fue bastante complicado para mí como mujer, entonces cuando encontré a Amarna fue como mi regalo a una Eiza más joven, y todo lo que aprendí de crecer en público lo traje a Amarna. Sí sientes la energía de las demás actrices, si bien más jóvenes que Amarna aunque tiene la edad de ellas. Todas las demás viven en sus casas, en sus ciudades, pero ella ha vivido mucho, ha tenido muchas experiencias, y se siente segura todo el tiempo. Es algo que yo no sentía a esa edad. Ahora sé que es posible poder ser tú y sentirte cómoda siendo tú en tu propia piel, aun cuando te estás definiendo, y mientras más te sientas cómoda de ser tú misma, más puedes permitirte descubrir quién eres y a dónde vas.

Cuando llegaste a Los Ángeles disfrutaste del anonimato, pero esto se va a terminar pronto para ti y lo que te pasa en México se va a extender a todo el mundo. ¿Hay momentos en que dudas o el sueño es demasiado grande?

Tengo muchos años trabajando en esta industria, desde que tengo 14 años, voy a cumplir 29. He disfrutado todas las etapas de esta carrera: el anonimato de vivir en Estados Unidos, el anonimato de antes de empezada mi carrera en México, el ser una persona pública, el aprender a navegar ese estado y cómo tratar a la gente y cómo sentirte bien y no sentirte asfixiada. Hoy por hoy me siento muy cómoda, vivo una vida muy tranquila, y realmente comprendo que parte de mi sueño conlleva muchas responsabilidades. Soy una persona pública y lo entiendo y a veces con la prensa es más difícil que con la gente. Me encanta sentarme con ellos a platicar, que me digan “me gustó esto”, o platicar de sus vidas y sus sueños. Es algo bonito de mi carrera. Pero si, a veces lo pienso. Por ejemplo este año fui a Disney con mi familia y en un punto sí dije quizá este sea el último año que yo pueda venir sin que nadie voltée a verme, porque ya a partir de que te vuelves parte de Fast and Furious, Godzilla vs. Kong y Bloodshot y todas esas películas todo va a cambiar y lo entiendo pero es algo por lo que he trabajado mucho. Yo quiero que los proyectos que estoy haciendo tengan éxito, los amo y los disfruté muchísimo, entonces será agridulce y tendré que saber cómo balancearlo.

Después de Baby Driver podrías haber hecho montones de papeles como la “novia latina”, y sin embargo has ido a buscar proyectos diferentes como el de Welcome to Marwen, Alita: Battle Angel, o esta película… ¿Fue difícil tomar este camino?

Sí, definitivamente. Para mí es muy difícil porque sí hay muy pocos papeles, y hay muy pocas situaciones donde tenemos la oportunidad de representar a las mujeres. Muchas veces somos minimizadas a la novia, la de la limpieza o la inmigrante. No es que tengan menos fuerza, simplemente yo busco representar más diversidad en ese aspecto. Cada quien tiene su nicho y hay que saber verlo. Tengo la posibilidad de hablar otro idioma bastante fluidamente y lo quiero utilizar para demostrar que también existen estas mujeres mexicanas y que hay de todo un poco. No me gusta sentir que siempre tengo que ser como segunda a un hombre, o minimizada a algo negativo, es algo que a mí nunca me ha gustado, entonces ha sido una lucha constante y se trata de tomar riesgos y proyectos que son distintos en ese aspecto. A veces son películas independientes, a veces personajes más pequeños en películas más grandes, pero mi intención es escoger cosas fuera de lo común, y que la gente diga “ah, no me la imaginé así”, aunque en Alita es un personaje bastante pequeño pero es algo completamente distinto, no tenía nada que ver con mi nacionalidad como es en Paradise Hills, como es en Hobbs and Shaw, como es en Godzilla, no tiene nada que ver de dónde vengo ni adónde voy, y ésa tendría que ser la conversación constante.

Salma se tuvo que ir de México porque era tan famosa que el futuro para ella eran telenovelas y telenovelas. ¿Hubo algo de eso cuando dijiste “me voy a Los Angeles”?

No tuvo nada que ver, fueron realmente como casualidades de la vida. Robert Rodríguez me encontró. Yo estaba en Los Ángeles buscando cosas, hice un casting y se lo mandé,  todo se dió y eventualmente me mudé a Estados Unidos, pero me da mucha felicidad que las cosas están cambiando en México y haya más cine, que haya directores como Manolo Caro o como Alfonso Cuarón que de regreso a México ha hecho una película completamente de habla hispana muy admirada. Las telenovelas se están muriendo y está empezando a existir mucha serie, y eso me da orgullo porque ya era tiempo que México cambiara en ese aspecto. La audiencia merece más y me da mucho orgullo. No es que tengan nada de malo las telenovelas, pero tenemos que salir de esa típica historia de “la mujer que se enamora del hombre” en esa narrativa que ya está pasada de moda, y me da mucho gusto que México esté cambiando en ese aspecto. 

¿Crees que va a llegar un momento en que quieras volver a filmar en español?

¡Claro! Por supuesto, me encantaría volver a grabar en español, en inglés, en francés: eso es lo que realmente me encanta de la actuación, que puedes ir y venir y me encanta usar el español cuando es necesario. He estado a punto de hacer este año algunas películas en habla hispana, y es parte de quien soy también, y en Estados Unidos también lo quiero hacer. Y este año voy a empezar a producir y a hacer cosas para los latinos y estoy bastante entusiasmada.