Elizabeth Rodriguez: "Me encantaría actuar en español"

by Gabriel Lerman September 5, 2019
Actress Elizabeth Rodriguez

mike coppola/getty images

Es una de esas actrices que nunca pasan desapercibidas, como en Power, en donde su personaje, Paz Valdez sólo aparece muy de vez en cuando asesorando a su hermana, interpretada por la también latina Lela Loren. Y en Orange is the New Black, en la que participó en sus 7 temporadas, dejó su marca encarnando a Aleida Díaz, la tiránica madre de Dayanara (Dascha Polanco). También se la vio en el inicio de Fear the Walking Dead, interpretando a la ex esposa de Cliff Curtis y en Logan, actuando de igual a igual con Hugh Jackman. Probablemente su precisión tenga algo que ver con su extensa carrera teatral, que incluye una nominación al Tony en 2011. Nacida en Nueva York de padres puertorriqueños, Elizabeth Rodríguez también se destaca por hablar fluidamente el español, un talento que ha utilizado reiteradas veces en sus participaciones televisivas.

¿Tu personaje en Power ha sido un descanso en relación al que hiciste en Orange is the New Black, que era una mujer tan intensa?

Creo que cuando interpreto a Paz estoy encarnando el punto de vista de la audiencia. Ella es muy pragmática y ha aprendido de su juventud, aunque no es algo de lo que haya hablado hasta ahora, o no lo demuestre. Ella trata de compartir su sabiduría con su hermana y apoyarla. En cambio Aleida es un personaje muy complejo, y es el resultado de sus circunstancias. Vamos, todos lo somos. Pero para mi interpretar a Paz es muy divertido, y Aleida también. No he trabajado tan seguido en Power, y cada vez que me toca participar, la mayoría de mis escenas son con Lela, con quien soy amiga. Por lo tanto siempre disfruto de aparecer y ser la mujer con los pies en la tierra.

¿Por qué crees que no sabemos todavía muchas cosas de Paz?

Porque es así. En esta última temporada vas a ver detalles muy interesantes sobre ella, particularmente en el episodio 12. Creo que se muestran muchas cosas de Paz, por más que todo pase por las circunstancias de su hermana.

¿Cómo es actuar con Lela?

Nos conocimos justo antes de empezar a grabar la primera temporada, cuando fuimos a sacarnos fotos familiares para el set. Y enseguida nos conectamos mucho. Fue muy fácil establecer una amistad con ella. Por eso a mi de verdad me importa lo que le pase. Yo no tengo ninguna hermana, solo un hermano mayor. A lo largo de los años, hemos desarrollado una amistad verdadera, pero hay una dinámica en la yo funciono como su hermana mayor.

Es curioso que tanto en Power como en Orange eres la que habla en español. ¿Es algo que te piden o que se da naturalmente?

La verdad es que no siempre quieren que hable en español. En estos personajes en particular si ha sido así. Tuve una experiencia muy distinta cuando hice Fear the Walking Dead en donde mi personaje no era latino, porque era obviamente una historia latina, con Ruben Blades contando su pasado de inmigrante. En el guion original mi ex-esposo era latino, pero finalmente decidieron que no lo fuera, optaron que fuese de Nueva Zelanda, igual que Cliff Curtis. Me pareció algo maravilloso, porque la historia transcurría en Los Ángeles que es un sitio en donde hay gente de todos los sitios. Pero cuando salí a promocionar la serie, toda la prensa latina me preguntaba por mi personaje latino y yo tuve que aclararles que Liza no lo era y no porque me avergonzara. Simplemente no era mi historia. Yo creo que los actores latinos deberían interpretar todo tipo de personaje, pero sin embargo, hay una cuestión inconsciente en la que si eres latina, parecería que es lo único que puedes hacer, de latina.

Jamie Foxx decía recientemente que el objetivo con la diversidad es que todos puedan interpretar todo tipo de personajes...

Estoy de acuerdo, salvo que los elementos culturales que nos separan sean importantes para la historia. Cuando pienso en mis amigos que tienen parejas interraciales, es cierto que hay ciertas cuestiones en las que nuestras raíces culturales influencian nuestras decisiones. Yo no me pienso de esa manera, probablemente porque soy de Nueva York y tengo un grupo diverso de amigos, por lo que mi experiencia es distinta que en otras partes. Pero a la vez, no tengo problemas en interpretar a una latina que habla español porque yo lo hablo, y eso se lo debo a mi abuela, que me crió. La mayoría de mis amigos no lo hablan tan bien como yo. Por eso cuando un papel lo pide, no tengo problemas en hablar español frente a la cámara.

Por otro lado, siempre tienes que explicarle a los norteamericanos que tu también eres de aquí, porque naciste en Manhattan y Puerto Rico es parte de Estados Unidos...

Es exactamente asi. Cuando la gente me pregunta de donde soy y les digo que de Nueva York, insisten y me preguntan de dónde son mis padres. Y entonces me doy vuelta y le pregunto a todos los demás de donde son sus padres, porque muchas veces no se dan cuenta que lo que están diciendo es ofensivo. Cuando yo era niña e iba a visitar a mis primos en Puerto Rico, yo siempre era la norteamericana.

Este año ha terminado Orange is the New Black. Mirando hacia atrás, ¿cómo definirías tu experiencia en la serie?

Fue el primer personaje que pude interpretar durante muchas temporadas, y cuantas más escenas le escribían, más viva estaba dentro mío. Al principio fue un desafío, porque cuando me contrataron no tenía la menor idea de quién era Aleida. Siempre hablo del episodio en la primera temporada en el que descubrí que tenía 5 hijos de diferentes padres. Confieso que me preocupaba un poco interpretarla, particularmente en ese momento de mi vida. Venía de ser nominada a un Tony y de participar de una serie en NBC en la que hacía de una detective, y de pronto estaba a cargo de un personaje que era una marginal. La audiencia la detestaba y todo el tiempo me pedían sacarse una foto conmigo y mientras se la sacaban me decían cuánto odiaban a Aleida. A lo largo de los años Jenji y los otros guionistas lograron darle complejidad y humanidad, y explicar cómo funcionaba su corazón, porque era un personaje que todos condenaban. Pero finalmente consiguieron que la audiencia la entendiera.

¿En que forma tu trayectoria teatral te ha ayudado en tu carrera televisiva y cinematográfica?

Me ayuda porque yo me tomo cada trabajo como que soy parte de un elenco. Cuando estoy en una escena, ya sea que la protagonice o no, tengo en claro que voy a tratar de que sea la mejor escena posible. Muchas veces trabajo muy duro aún cuando la cámara no me enfoca, y cuando estoy actuando con alguien pongo todo de mi en cada toma, porque se que eso va a mejorar la escena. Nunca le doy mas importancia a la escena en la que me están filmando a mi y siempre estoy tratando de entender a mi personaje y buscar la verdad.

¿Te sientes puertorriqueña?

Por supuesto. Es muy interesante cuando naces en un sitio pero tus raíces culturales está en otra parte. Los dos países viven dentro mio y es algo que surge cada vez que hablo en español, no importa quien tenga delante. Es algo que despierta. Me encanta que estas sean mis raíces y tener esta conexión con la cultura latina. Creo que además hay algo que no se dice y que está en nuestra pasión, en nuestra forma de expresarnos, en la forma que amamos y en la que vivimos nuestras vidas.

¿De dónde son tus padres?

Mi madre es de Juana Díaz y mi padre era de un sitio cercano a Caguas. El falleció cuando yo tenía veintipico. Mi madre fue la única de sus hermanos que vino a Estados Unidos, cuando tenía 17 años, por lo que yo me pasé mucho tiempo viajando para a la isla y visitando a la familia materna para las vacaciones y estando muy conectada con ellos. Mi padre vino a Estados Unidos cuando estaba en la escuela secundaria por eso estaba mas adaptado a su nuevo país. Mis padres se divorciaron cuando yo era muy chica y fui criada por mi padre y mi abuelo paterno. Pero fue gracias a mi abuela que hablo español, porque hablaba en inglés con mi padre. El no tenía acento. Así que hablaba con él en inglés, y en medio de una frase, le hablaba a mi abuela en español.

¿Te gustaría hacer un proyecto en español?

No lo se. Sería un gran desafío. Vamos, me encantaría actuar en español. Soy una gran fan de Almodovar, y se que hay muchísimo talento en España, México y Sudamérica. No me gustaría ponerme límites. También me gustaría poder actuar en inglés y ser simplemente un ser humano.

¿Qué papel haces en The Latin from Manhattan, la película sobre la vida de Vanessa Del Río?

Hago de su madre cuando era niña, por eso todas mis escenas son flashbacks. Fue fascinante. Hablé con Vanessa por teléfono, tuvimos muchas conversaciones. Tuvo una vida muy extrema y por eso eso es muy fácil juzgarla, por eso el haber podido ser parte de un proyecto que muestra que fue lo que le pasó y que la humaniza, mostrando su perspectiva, y que su carrera fue algo que la emponderó, fue verdaderamente fascinante. Fue muy interesante porque una niñita hacía de ella y fue una forma de mostrar su inocencia. Creo que es una historia que muestra cómo una mujer logra hacerse fuerte.