Felipe Vara de Rey lleva la mirada de Spike Lee a la inmigración

by Rocio Ayuso February 10, 2019
Director Felipe Vara de Rey on location with immigrant caravan

cortesia Felipe Vara de Rey

Felipe Vara de Rey nació en Madrid hace 39 años. Estudió política y del cine solo le picó el gusanillo viendo la obra de autores buenos y concienciados como Spike Lee. El nombre del realizador neoyorquino le motivó para estudiar en NYU donde Lee es director artístico. Una cosa llevó a la otra y este madrileño acabó siendo los ojos de su maestro, rodando en Tijuana como director de fotografía el cortometraje musical Land of the Free para The Killers a las órdenes de Lee. ¿Un sueño hecho realidad o el comienzo de una nueva etapa? Vara de Rey nos habla en exclusiva de sus sueños, la realidad social en la que vivimos y su trabajo con Spike Lee mostrando la vida de la caravana de inmigrantes hispanos a su llegada a los Estados Unidos.

¿Cómo conoces a Spike Lee?

Mi relación comienza cuando me dan una beca Fulbright y me matriculo en NYU donde es director artístico. Soy su admirador desde hace muchos años no solo de su cine sino de su discurso político. Spike además es alguien que cuida mucho la relación con los alumnos, le gusta apoyar a la gente. Me gradúo como director de fotografía y junto con otro compañero hacemos un proyecto de tesis, el corto See You Yesterday, que llega a la atención de Spike. Nos propone que si lo desarrollamos como un largo nos ayuda a levantarlo y consigue que Netflix lo haga. Ahí la relación se consolida y Spike empieza a llamarme para cosas que el dirige hasta este cortometraje de The Killers.

¿Es un fan del grupo? ¿Cómo nace este proyecto tan cargado políticamente?

Brandon Flowers se pone en contacto con Spike tras ver Blackkklansman. Le encanta y quiere que sea él quien dirija las imágenes de su primera canción política. O es Spike o no lo hacen. Spike me confiesa que no conoce a The Killers a pesar de ser una de las mejores bandas de rock del mundo pero escucha “Land of the Free” y le encanta porque tiene un componente de resistencia. Estamos en septiembre y decide construirlo todo en torno a la caravana de inmigrantes porque para él representa muy bien la colisión entre dos mundos y la disfuncionalidad en Estados Unidos. Y en lugar de utilizar material de archivo Spike me contacta por la relación de confianza que existe y porque hablo español para que me vaya una semana a Tijuana con un equipo pequeño. Quiere un acercamiento muy próximo, no quiere un evento periodístico sino el alma de las personas. Nos pasamos una semana conviviendo con la caravana, retratando la pelea por la dignidad de la vida de los inmigrantes rodando en Super 8 y en digital.

¿Surgen problemas con inmigración?

No tanto con la policía. Hay desconfianza por parte de los inmigrantes porque han visto que se les ha pintado como lo que no son. Y están reacios. Pero conocen el trabajo de Spike y hablamos siempre de un cortometraje, no de un vídeo musical. Es lo que dice Spike desde que arrancamos. Lo aprendió de Michael Jackson de cuando hicieron en El Salvador “They Don’t Really Care About Us”. El le dejó bien claro que estaban contando un historia, que no era simplemente un vídeo. Y eso se lo trasladamos a los inmigrantes.

 ¿Se une Spike Lee al rodaje?

Spike hace un viaje de prospección una semana antes con una cámara de súper 8 pero me da total confianza. Cada noche le mando el material y el lo va viendo y lo va reconduciendo. En general muy contento. Y lo edita en dos semanas para su estreno a mediados de enero con un impacto espectacular.

Un estreno solidario que coincide con la otra cara de Hollywood, la de los premios.

Spike es alguien muy enfocado en su trabajo. Alguien que lo ha vivido todo. Es verdad que es uno de los cineastas más olvidados de su generación pero Spike lo vive con realismo y no deja que le afecte en su pelea. Eso sí, le noto muy contento con el reconocimiento que está teniendo BlacKKKlansman. Es muy importante porque va más allá, porque llega en un momento en el que Hollywood está reconociendo la diversidad por la que Spike siempre ha peleado.

¿Y en tu carrera? ¿Qué huella ha dejado este trabajo?

Mi trayectoria es rara y mi carrera es dual. En España soy director de cine. Ahora estreno mi primer largo, Nosotros. Y en EEUU soy director de fotografía trabajando con Spike Lee y estrenando en Netflix. Es un momento bueno, raro porque mi día a día sigue siendo parecido pero estoy ilusionado. Y cerrando un círculo porque vine a Nueva York porque admiraba el cine de Spike Lee y en una de estas carambolas que te da la vida ocho años después me encuentro trabajando para él en sus proyectos. Hay mucha satisfacción artística pero también personal.