Gael García Bernal: "Por algo México es la cuarta taquilla del mundo"

by Gabriel Lerman September 28, 2018
Actor Gael Garcia Bernal

che rosales/mongrel media/getty inages

En la fiesta que este año la HFPA organizó junto a la revista InStyle en el Festival de Toronto, se lo pudo ver junto a las actrices de Roma, muy feliz tras haberse enterado de que la película de su compadre Alfonso Cuarón se había llevado el León de Oro en el Festival de Venecia. La presencia del grupo mexicano en el importante evento es un reflejo del lugar que hoy ocupa la cinematografía de ese país en el panorama mundial, algo a lo que ciertamente ha ayudado el Oso de Plata al Mejor guion que Museo, la película que protagoniza, obtuvo este año en el Festival de Berlín. Hablamos con el ganador del Globo de Oro durante su visita a Nueva York adonde llegó para promocionar el estreno local del film, que a partir de esta semana también se exhibe en los cines de Los Ángeles.

Este año Museo película ganó en Berlín el Oso de Plata y la película de Alfonso Cuarón se llevó el León de Oro en Venecia, ¿tú crees que es un año especial para el cine mexicano o es sólo una coincidencia?

Creo que pueden sostenerse las dos cosas. Es un año especial y quizás es porque es una coincidencia, de que estas películas salgan, que tengan este impacto y que se van a estrenar también pronto en México y de que ambas traten del pasado. Ya han habido otras películas que quizás no han tenido la exposición de Museo o Roma, que también tratan del pasado y que están estrenándose en México o que ya se estrenaron y siento que si quizás eso habla del momento en el que estamos, habla de la fortaleza y de la relevancia también que tienen las películas mexicanas en México y quizás, ojalá, en otras partes del mundo pero si el intento de ser relevantes con lo que hacemos, es decir que las películas tienen un impacto más allá de la experiencia de la película, que haya una discusión, que haya un intercambio, que haya una reflexión, que conmuevan y que lleven a ciertas cosas. Creo que todo eso hace que el cine mexicano y quizás lo extrapolo al latinoamericano, hace que sea un cine muy potente y muy libre, de puntos de vistas muy personales. La forma en la que se hace el cine ya es muy libre, al final de cuentas no hay estudio aquí a quien convencer, somos dueños del corte final de las películas y eso hace que sea un cine que se ha ejercido en libertad. Hay una cultura cinematográfica fuerte, por algo México es la cuarta taquilla del mundo. Eso es algo de lo que debemos sentirnos orgullosos, algo que hay que cuidar y algo que hay que seguir ahí dándole con todo, defendiendo esa libertad y dándole esa libertad a otras personas para que también lo hagan.

En tu caso particular, sobre todo después de ganar el Globo de Oro, me da la sensación de que tú podrías trabajar sólo en inglés en Estados Unidos pero que haces un trabajo muy personal y decidido para mantener tu presencia en otros lugares como hacer esta película o teatro en Buenos Aires. ¿Es así?

Si. Pero no se me hace una decisión complicada porque al contrario, más bien es un privilegio poder elegir trabajar en diferentes lados, pero también hay algo que quizás suena un poco presuntuoso pero es algo de lo que desgraciadamente ya no se habla pero también hay una búsqueda artística como actor, un camino que uno va armando y una búsqueda, una necesidad de hacer tal o cual cosa, de irla construyendo, de ir generando esa curiosidad, de ir llevándola hacia otros lados y de experimentar. También las ganas de trabajar donde uno vive y yo vivo entre México y Buenos Aires, que es donde puedo contar estas historias en mi lengua materna. Eso le gana a cualquier otra cosa que me ofrezcan de cualquier otra parte del mundo. Ahí es donde creo que son varios los factores que se juntan como para dirimir de alguna manera la decisión que tome, acerca de dónde estar y tengo la fortuna a diferencia de otros actores en otras épocas y con otras búsquedas artísticas y demás, de no tener que ser un exiliado de mí mismo, de poder seguir siendo yo y de poder contar las historias de donde yo vengo. Es un gran privilegio que desgraciadamente poca gente tiene y eso me gusta defenderlo y seguir aprovechando, porque al final de cuentas ¿qué oferta de trabajo en Estados Unidos le va a ganar a una película que yo haga con Larraín o esta de Museo con Alonso Ruizpalacios?

Cuando haces un personaje como el de Museo, que está tan perdido en la vida, ¿eso te sirve para reafirmar todo esto que me estás diciendo?

Quizás si porque el personaje también es un arquetipo de ese chico de la cuadra, que de alguna manera está metido en cosas ahí mañosas y que todos conocimos, y de alguna manera siento que es como una especie de estudio acerca de esa sensación de alienación de la clase media de aquella época, de los '80 en Latinoamérica, y quizás mundialmente también sucedía una especie como de alienamiento extraño para alguien que no estuviese agarrando una ruta ya sea de estudios mezclado con hacer dinero, de trabajo, no sé, son los albores también de la era moderna electrónica. Es una época muy particular y sí, el poder hacerlo también me ayuda a entenderme, a revisitar mi pasado. Quizás lo que me reafirma a poder hacer lo que yo hago es poder estar ahí, trabajando entre amigos, en el Museo de Antropología a las 3:00 de la mañana metido en la sala Méxica o ir a Palenque a filmar o estar en Acapulco filmando, un privilegio gigantesco, es hermoso y cómo que eso me reafirma las decisiones que tomo.

No sé cuál es el peor crimen de tu personaje, si robarse las piezas del museo arqueológico o contarle a los niños que Santa Claus no existe...

Para mí está muy claro quizás porque soy un poco más estoico ante eso, para mí si yo hubiese sido un ser más adulto y hubiera tenido más edad en aquel entonces creo que me hubiera dolido en el alma escuchar la noticia de que dos chicos mexicanos robaron el Museo de Antropología, me hubiera roto completamente porque es terrible el vacío espiritual, cultural, que eso provoca, digo ahora es cuestión nada más de preguntarle a algún brasileño lo que siente de lo que sucedió allá en el incendio terrible en el Museo Nacional de Río de Janeiro, esos son monumentos que de alguna forma forjan la identidad de un país. Al final del día quizás hay pocas cosas que hacen que alguien le pueda llamar país a este conjunto de familias y de territorio y uno de esos pilares es esa identidad cultural. Y en México bueno, se hizo una labor tremenda para recuperar todo ese pasado y para ponerlo ahí, para exhibirlo. Cuando surge toda la posterior revolución cultural que siguió a la revolución social política de principios del siglo XX en México, o sea si algo se hizo bien en México es la creación de identidad porque nos dio una complejidad brutal, más bien fue un reflejo de la complejidad cultural que tiene México y que nos dio la oportunidad que todos los mexicanos pudieran acceder a ella. Eso que ellos hicieron fue realmente escalofriante, absurdo también porque dices “¿para qué?”, y eso ha sido la pregunta abierta que ha hechizado a gente de todas partes del mundo y estudiosos de robos de historia y demás se han clavado con este tema, con esto que sucedió que es ¿por qué lo hicieron?. Se recuperaron todas las piezas después, no las lograron vender, no eran profesionales al respecto, ¿qué pensaban?, ¿qué querían lograr con esto?, y siento que ahí hay una pregunta sin resolver que quizás no tiene explicación, como lo dice el personaje de Wilson en la película, donde dice bueno quizás hay cosas que ni siquiera ellos que lo hicieron sabrán el porqué ni cómo comenzó, por eso es que es una historia tan viva y tan potente como para poder convertirla en una película.

A scene from the film "Museo"

Gael García Bernal en una escena de Museo.

vitagraph films

 

¿Cómo describirías a Alonso como director?

Como el mejor director de actores con el que he trabajado, es realmente increíble lo que hace. Él viene del teatro y es un gran actor además entonces siento que entiende perfectamente por lo que pasamos los actores y logra acercarse mucho a la naturaleza de la interpretación y de lo que sucede en el set, de lo que vamos encontrando y descubriendo y siento que trabajar con él es así de lúdico y de libre, nos la pasamos muy bien en el rodaje, fue increíble y disfrutamos muchísimo de hacer lo que hicimos. Yo feliz de la vida volvería a trabajar con él, me encanta, creo que es uno de los grandes directores que vienen. Güeros es una gran película, él ha hecho muy buenas obras de teatro, siento que sestá naciendo un gran director de cine que va a cautivar muchísimo con sus películas.

¿De qué manera cambió tu carrera el haber ganado el Globo de oro?

Pues fue uno de esos gestos bonitos, inesperados, que me hicieron sonreír en el estómago. Me dio una alegría que me vino muy bien. Estaba en un momento en el que me vino muy bien esa alegría y la pude disfrutar mucho, me la pasé muy bien esa noche y fue por algo que además disfruté un montón que fue Mozart que me dio también la música, me dio un nuevo idioma y eso lo agradezco cantidad así que todo lo que ha sucedido con Mozart ha sido bello y para coronarlo ese Globo de Oro fue realmente muy hermoso. Lo tomé con mucho cariño y ya te digo lo pude disfrutar mucho porque generalmente uno también es buenísimo para boicotearse a sí mismo.