Gary Oldman, nominado a Mejor actor dramático

by Rocio Ayuso December 19, 2017
Actor Gary Oldman, Golden Globe nominee

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Como Churchill, Gary Oldman es una de las figuras más controvertidas de Inglaterra. Al igual que el que fue primer ministro británico durante la Segunda Guerra Mundial, Oldman es tan admirado entre sus compañeros de trabajo como vilipendiado por aquellos a los que ofende su sinceridad o su falta de filtro. En lo que no se parecen para nada Oldman y Sir Winston Churchill es en el físico. Y sin embargo el nacido en 1958 en uno de los barrios más bombardeados durante el bombardeo londinense es ahora el vivo retrato del hombre que llevó al Reino Unido a la victoria en Darkest Hour.

Esta es la primera candidatura al Globo de Oro de su carrera como Mejor actor dramático. Un honor merecido por algo más que ese parecido que ha logrado conseguir sin parecerse en nada. “No solo me puse los zapatos de la que es sin lugar a dudas la mayor figura del que ha existido nunca en el Reino Unido sino que sabía que también me ponía los zapatos de esos que como yo, como Albert Finney, como Robert Hardy y otros muchos, lo han interpretado”, recordó a la HFPA recientemente.

Dirigida por Joe Wright, Darkest Hour se centra en la subida de Wiston Churchill al poder en esos primeros días en los que Inglaterra tuvo que decidir entre una negociación con Hitler que pusiera fin al conflicto bélico o convertirse en la punta de lanza que acabó con la propagación nazi en Europa. Un ensayo detallado de lo que se coció políticamente en una Inglaterra dividida donde Oldman reencarna el magnetismo de un Churchill que unificó al país bajo su gobierno. Un magnetismo que contagió al actor o que Oldman ha sabido encontrar para su personaje ya que desde los primeros pases del filme ha quedado clara la importancia de su trabajo. Como resume el agregador Rotten Tomatoes, “Darkest Hour se mantiene firme gracias a la magnética interpretación de Gary Oldman”. La revista Rolling Stone fue incluso más allá advirtiendo a las diferentes asociaciones involucradas en esta temporada de premios “que vayan grabando el nombre de Gary Oldman” en sus galardones a Mejor actor.

No siempre ha sido así. Oldman nunca pensó en ser actor. Sin inodoro en casa hasta que tuvo 13 años pensaba que sería camionero o, como mucho, cartero. Y entrado en la adolescencia las únicas artes por las que se sintió atraído fueron las musicales. Pero fue ver a Malcolm McDowell en The Raging Moon y su vida cambió. Decidió que la interpretación sería su vida. Tenía 16 años y nunca había visto una obra de teatro. Desde entonces se ha metido en la piel de muchos: El líder del punk en Sid & Nancy, Harvey Oswald en JFK, el príncipe de las tinieblas que nunca bebe vino en Bram Stoker's Dracula o Ludwig Van Beethoven en Inmortal Beloved. Por no hablar de su larga lista de antagonistas que ha interpretado en filmes como True Romance, The Fifth Element, Air Force One, The Contender o Léon: The Professional. Oldman también encontró un resurgir en su carrera para una nueva generación como el mago Sirius Black en la saga de Harry Potter o como el comisario James Gordon en la saga de Batman.

Una carrera que le ha ganado la admiración de toda una generación de actores que le miran como el admiró en su día a Malcolm McDowell. Actores que van desde Michael Fassbender a Tom Hardy pasando por Daniel Radcliffe o Shia LaBeouf. Algo que no ha eliminado la controversia en su vida. Casado en cinco ocasiones, Oldman ha hecho públicos numerosos comentarios a lo largo de su carrera que han levantado la polémica. Desde su crítica feroz de los mismos premios que ahora reconocen su trabajo hasta su defensa de Mel Gibson por vivir “en una ciudad de judíos”, comentarios de los que se tuvo que disculpar públicamente en dos ocasiones. Comentarios que no están reñidos con su talento como artista. Porque como confirmó a esta asociación, “el mundo siempre ha sido moralmente imperfecto y Hollywood no es ninguna excepción”.