Gemini Man aprovecha al máximo la belleza de Cartagena de Indias

by Mario Amaya October 11, 2019
Will Smith in a scene from "Gemini Man", 2019

Paramount Pictures

El famoso director ganador del Globo de Oro Ang Lee ha recreado al protagonista de manera completamente digital de comienzo a fin con el fin de realizar Gemini Man. La película es protagonizada por Will Smith como un asesino a sueldo que se convierte en el objetivo de un clon más joven de sí mismo, en una historia de acción y de ciencia ficción que se ha transformado en el recipiente de varias innovaciones. La película de Lee ha sido filmada digitalmente a una velocidad de fotogramas extra alta de 1120 fotogramas por segundo, por lo que en gran parte de la película parece que se está viendo a Will Smith al otro lado de una ventana hiper-nítida, con cada poro de su rostro incluido modificado para 3D, y con una recreación completamente computarizada de un Will Smith más joven, en el que toca una vez más un tema que ha fascinado a la audiencia desde hace mucho tiempo: la asimilación de una vida clónica en la sociedad.

La película, cuyos escenarios transcurren en varios lugares del mundo, entre ellos Budapest y otro más cercano para nosotros, en Cartagena de Indias en Colombia, fue una grata experiencia para Ang Lee, quien recuerda con aprecio su aventura en la Heróica: “Fue muy desafiante porque no es una gran ciudad para hacer películas como en Budapest, así que tuvimos que traer muchas cosas allí”, recuerda el director. “Y es interesante, porque en el guion original el lugar era Cuba, pero el gobierno de Trump comenzó a poner muchos problemas. Y buscando locaciones, luego vi las fotos de Cartagena y pensé que era un lugar muy hermoso. Entonces, fui y revisé allí y me enamoré, es una ciudad magnífica”.

Lee añade que rodar en Cartagena fue además estratégicamente perfecta para lo que estaba realizando con las nuevas tecnologías de filmación. “al intentar las velocidades de cuadro en 3D, esta vez encontré que necesitaba encontrar una estética que el cine digital tiene que proporcionar. Entonces, tomé ese tipo de color y textura para hacer una secuencia de acción que allí sería fantástico. Entonces mi asistente fue allí, por supuesto, tomamos a mucha gente de allí que eran locales, especialmente el departamento de arte, que fueron muy útiles”.

No obstante, para el director taiwanés el trabajo de desarrollo en una locación como Cartagena no fue para nada sencillo. “tuvimos que explorar bien la ciudad porque muchas veces debido a que las secuencias de acción tomaba mucha planificación y visualización previa y, por supuesto, recibir los permisos lleva tiempo:, explica el director, “Pero la ciudad era muy acogedora, muy complaciente. Es un lugar muy turístico y pudimos bloquear ciertas áreas, por lo que tuvimos que trabajar con mucho cuidado con el gobierno local manteniendo y usando ciertas áreas, bloqueando ciertas áreas para rodar, por lo que cada secuencia día a día era muy estricta; pero sin duda, fue una experiencia maravillosa”.

En cuanto a Will Smith, su experiencia no dejó de ser menos gratificante: “Rodar en Cartagena fue como estar soñando estar en una gran fiesta de varios días, fue fascinante, y es un lugar perfecto para la tecnología en sí, porque Ang tenía compañías que inventaban cámaras y diseños para poder capturar las tomas que quería y una gran parte de cómo quería crear eran tomas largas y únicas. Incluso hubo tomas de algunas de las secuencias de acción de dos y medio o tres minutos. Quería rodar de una sola toma tanto como fuera posible. Entonces, el rodaje y el uso de la tecnología en realidad fue algo difícil, pero estando en Cartagena, en Budapest y en Georgia (el estado sureño de Estados Unidos) fueron locaciones perfectas”, explica Smith. “Yo diría que fuera de la dificultad de la filmación, la principal razón por la que disfruté tanto de esta película fue por poder haber rodado en sitios tan hermosos como Cartagena”.

Pero además de las locaciones, el tema de la película de lidiar con clones o dobles de un mismo personaje parece estar en boga por estos momentos de nuevo en Hollywood. Solo basta, por ejemplo, ver a Paul Rudd, quien simplemente tiene que convivir con su mejor yo en Living With Yourself de Netflix. El cine tiene una fascinación de larga data con sus actores que asumen múltiples roles, desde que se estrenara la primera película de doppelgänger, una alemana llamada A Student of Prague de 1913.

Luego películas durante los años cincuenta como The Invasion of the Body Snatchers y I Married An Astro-Monster utilizaron esa trama como canalizadores de miedo. Los extraterrestres que intentaban invadir la Tierra mediante la clonación o la toma de identidades humanas se utilizaron como sustituto de la paranoia estadounidense por la “invasión invisible” del comunismo. Los dobles actuaban sospechosamente fuera de lugar y dependía de aquellos que sabían que algo era diferente el arreglar las cosas.

Y más recientemente en la década de los ochentas y noventas, los actores que desempeñaron múltiples roles volvieron a ganar popularidad, incluida la clonación de comedias románticas Multiplicity protagonizada por Michael Keaton. Jackie Chan asumió el doble deber en la película de acción cuasi-doppelgänger que involucra gemelos separados, Twin Dragons, al igual que Jean-Claude van Damme quien luchó con varios de sus propios dobles en Double Impact en 1991, Maximum Risk en 1997 y Replicant en 2001. Jeremy Irons también tuvo su propio clon en la película de terror de David Cronenberg Dead Ringers en 1988.

Las películas de doppelganger hicieron un resurgimiento gradual más tarde en la década de 2000, particularmente entre los directores y actores independientes. En Enemy (2013) de Denis Villeneuve, Jake Gyllenhaal retrata a un profesor universitario tímido, introvertido y emocionalmente cerrado que desarrolla una obsesión con alguien que luce como él que demuestra ser exactamente lo contrario. Todos ellos utilizan el simbolismo de los clones y los dobles exactos para visualizar los miedos difíciles y profundamente arraigados que rodean la identidad, el trabajo, el valor personal y la conveniencia.

En el filme Us de Jordan Peele, la familia de Lupita Nyong'o está aterrorizada por sus clones. En la película, los clones están de una forma u otra unidos a los originales, obligados a copiar todos sus movimientos mientras una población de copias vive sus vidas en una instalación subterránea abandonada.  Estos son algunos de muchos otros ejemplos de cómo los clones o doppelgangers siempre han sido un foco de fascinación en Hollywood. Y ahora con Will Smith peleando en contra de su versión joven en Gemini Man, la tendencia continúa con una variante perfeccionada por la misma tecnología de hoy.