Glenn Close, nominada a Mejor actriz dramática

by Rocio Ayuso December 17, 2018
Actress Glenn Close, Golden Globe winner

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Glenn Close es una de esas actrices que sorprende con cada trabajo. Es admirable la calidad de su interpretación como demuestran sus doce candidaturas al Globo de Oro, a las que suma dos victorias por su trabajo en la serie Damages (2007) y por el telefilme The Lion in Winter (2003). Asombra también su variedad interpretativa, estrella de cine, teatro y televisión que vale para un drama como Dangerous Liasons, un thriller que marcó época como Fatal Attraction o una infantil como su versión de Cruella De Vil en 101 Dalmatians. Esta vez la candidatura le llega de la mano del drama The Wife, película que dirige el realizador sueco Björn Runge y donde junto a Jonathan Pryce interpreta a la esposa de quien va a ser nombrado premio Nobel de literatura, alguien que tiene mucho más que agradecerle a su mujer que el haber estado a su lado todos estos años. Un filme que va más allá de esa idea romántica de que detrás de todo gran hombre hay una gran mujer. “Lo que pase pasará. He vivido antes esto”, comentó Close a la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA por sus siglas en inglés) quitándole importancia a los galardones. En su cabeza, más que los Globos de Oro, los Tony o los Emmy que ha ganado a lo largo de una carrera en la que todavía no ha recibido un Oscar, está grabado el comentario de una reclusa que durante una visita de la actriz a un centro de máxima seguridad se sintió empoderada con su presencia. “Ahora sé que no seré olvidada”, le dijo. Y eso es lo que Close busca: no la gloria o los premios sino que las mujeres no sean olvidadas.

La vida de esta intérprete de 71 años no es menos sorprendente, hija de familia acomodada y algo hippy que formó parte de una secta, alguien que hace más de 42 años decidió ser actriz pero que todavía sueña con estudiar neurociencia. Feliz con su nueva candidatura la intérprete de títulos icónicos en la historia del cine como The World According to Garp (1982), The Big Chill (1983), The Natural (1984), Fatal Attraction (1987) o The Dangerous Liasons (1988) nunca se sintió más realizada que ahora, en este momento de su vida. “Está claro que soy una flor tardía”, admitió a la asociación viviendo con anhelo lo que aún está por venir.

Close está contagiada por el momento que está viviendo. Siempre consciente de la realidad que la rodea y muy involucrada en causas tanto sociales como políticas, la acérrima demócrata es de las que habla a las claras. Ha vivido en sus propias carnes las desigualdades de una industria en la que tomó 14 años llevar a la pantalla una película como The Wife, escrita por mujeres, producida por mujeres, interpretada por una mujer y centrada en una mujer. “No es coincidencia que finalmente ocurra ahora”, explicó orgullosa del movimiento #metoo o Time’s Up donde Close, además de hablar con su cine, ha participado en persona en las manifestaciones de mujeres que han tenido lugar en EE.UU. desde la presidencia de Donald Trump.

Close debe a Katharine Hepburn su vocación como actriz. La escuchó en una entrevista y en ese momento dejó los estudios en antropología que cursaba y se dedicó a la interpretación. También le agradece al arte dramático la fortaleza que le dio para así salir de la secta en la que entró de niña, con su familia, un tiempo en el que formó parte del grupo musical “Viva la gente”.

Sin compañero sentimental en la actualidad está encantada de otro de los regalos que le ha ofrecido la película The Wife: la posibilidad de trabajar junto a su única hija, Annie, fruto de su larga relación sentimental con el productor John Starke. Una joven Close que se crió entre rodajes y ahora debuta como actriz en esta cinta interpretando precisamente eso, el mismo papel que Glenn pero con menos años. A ella le ha dado los mismos consejos que a cualquier otra actriz que ahora empiece: “Será un viaje duro. Hay que estar preparado para el rechazo. Y para perseverar. Pero merece la pena”, nos dijo.