Gonzalo Tobal: "Lo que se generó alrededor de "Acusada" es muy fuerte"

by Gabriel Lerman September 12, 2018
Director Gonzalo Tobal

cortesia tiff

El Festival de Toronto no es sólo el lugar donde históricamente comienza la carrera triunfal de las películas norteamericanas que luego se disputarán los premios mayores, sino también el sitio en el que se presenta buena parte del mejor cine internacional. Por eso no sorprende que el gran momento que vive el cine argentino se vea reflejado en la programación del evento. En efecto, 5 fueron los títulos de ese país que llegaron hasta la ciudad más importante de Canadá. Y entre ellos, sin dudas se destaca Acusada, segunda película de Gonzalo Tobal que también participó de la competencia oficial en Venecia. El film sigue los pasos de una mujer joven (Lali Espósito) que enfrenta un jucio oral y público por la muerte de una amiga en circunstancias muy confusas. Sus padres (Leonardo Sbaraglia e Inés Estevez) parecen estar dispuestos a todo con tal de lograr que sea absuelta, ayudados por las estrategias del astuto abogado que los asesora (Daniel Fanego). En la película también aparece en un papel pequeño Gael García Bernal. Durante su paso por el festival, hablamos con Tobal sobre el buen momento por el que está pasando.

Venecia, Toronto... No muchas películas argentinas tienen el honor de pasar por dos festivales tan grandes antes de estrenarse...

No, la verdad es que es un honor inmenso, además en Venecia es un orgullo y una alegría que nos hayan incluido como parte de la competencia oficial junto a películas impresionantes de directores que admiro mucho, entonces eso de por sí fue una noticia increíble. Y lo de Toronto sin duda también lo es, y además es el lugar para presentar la película para el mercado norteamericano. Justo después de estas plataformas de lujo estrenamos para toda Argentina y un poquito después para otros países de Latinoamérica con muchísima expectativa. Lo que se generó alrededor de Acusada es muy fuerte y esperemos que cuando se estrene el público acompañe y que guste.

¿Cómo empieza este viaje tuyo con Acusada?

La acusada nace un poco de cierto asombro ante el modo en el que seguimos y consumimos los eventos policiales a través de los medios, por lo menos en Argentina, pero creo que también sucede en otros lados, que despiertan una fascinación en la gente y los medios los construyen casi como si fueran un reality o una novela de ficción. También está el hecho de que a mí me gusta trabajar sobre los vínculos familiares y en este caso me pareció muy interesante lo de cruzar un policial y un drama judicial contado desde la intimidad de los vínculos familiares. 

¿Te tentó la posibilidad de buscar un caso real en vez de crear uno?

No podría decir que no del todo, pero la verdad que por cómo se fue desarrollado este proyecto me fue llevando a trabajarlo desde la imaginación. También porque al decidir ubicarme en este lado íntimo de una familia me resultaba mucho más atractivo tener la libertad total de poder crear los vínculos como yo quisiera. Incluso hay cosas mías en esas relaciones, por más que el caso en sí me resulta muy lejano. Yo no viví nunca nada así, ni parecido, como probablemente le pasa a la mayoría de los espectadores, sin embargo hay algo de la relación de una hija con su padre y con las cosas que pasan dentro de una familia que permite que la audiencia se conecte desde un lugar de proximidad y de empatía con eso que está pasando.

¿Cuánto de realidad hay? Es decir, hay un juzgado, hay un abogado que sabe cómo presentar un caso. ¿Eso es pura ficción o estudiaste el tema a fondo?

Hubo mucha investigación durante el proceso de escritura. En general me interesa mucho el dar una impronta realista a mi trabajo, así para encontrar la credibilidad y la verosimilitud de mundos a priori lejanos a mí tenía que sumergirme y conocer. Tuve encuentros con abogados, con periodistas de policiales, fui a juicios un par de veces para entender mejor cómo funcionaban, y también eso fue dando ideas que alimentaron el guión. Digamos que hubo un trabajo bastante interactivo con la idea de que después lo que veíamos tuviera esa impronta realista.

¿Cómo fue trabajar con actores con trayectorias tan diversas y de tanta calidad?

La verdad que fue fantástico, para mí fue un lujo trabajar con todos, cada uno con su carrera distinta. Trabajar con Lali Esposito fue genial, era un desafío enorme para los dos; para ella largarse a hacer su primer papel dramático, un papel tan oscuro, en el que se metió con todo el compromiso y asumiendo el riesgo y confiando mucho en mí. La verdad que juntos formamos un gran vínculo. Con Leo Sbaraglia fue un gran placer. Lo encontré en un momento muy bueno de su carrera, como entrando en una zona de madurez porque justo antes estuvo filmando la película de Almodóvar, me parece que está en un gran momento de su carrera y la verdad es que lo que vi en la película es brillante e Inés Estevez también es una gran actriz y gran persona, Daniel Fanego es amigo… la verdad es que trabajar con todo el elenco fue genial para mí.

A scene from the film "Acusada"

Gael García Bernal y Lali Espósito en una escena de Acusada.

film factory entertainment

 

¿Y Gael?

¿Cómo llegué a él? La verdad es que nos conocemos, somos muy amigos, él filmó acá un corto hace un tiempo en el que yo ayudé, ahí nos conocimos y entonces quedó ahí como una amistad y las ganas de hacer algo juntos. Este personaje estaba ahí, era la oportunidad. Leyó el guión, le encantó, le gustó la idea y se sumó. Y fue maravilloso.

Parece haber un boom del cine argentino en este momento. La gente está yendo mucho a ver películas nacionales en las salas...

Así es. Se armó un escenario que algunos llamaron “el superagosto” y esperemos que continúe con un "supersetiembre", además ya se vienen 3 o 4 pelis fuertes y esperemos que siga la ola. La verdad es que estamos pudiendo producir películas importantes, grandes, que tienen la capacidad de llegarle al público nacional y eso está buenísimo. Es un hecho muy grande, y esperemos que eso nos ayude, y sobre todo que no nos engañe y que nos ayude a seguir fomentando el cine argentino, que más allá de este momento muy bueno en otras cosas, estamos un poquito en crisis y esperemos que todo eso siga un buen curso y que se resuelvan todos los problemas que está habiendo para que la producción pueda seguir siendo tan prolífica y tan variada como todos estos últimos años.

Tus cortometrajes fueron a Cannes. ¿Es cierto?

Sí, exactamente, en realidad mis últimos cortometrajes y Villegas que es mi primer largometraje se estrenaron en Cannes.

¿Y qué te aportó como cineasta la experiencia de ir a ese festival?

Siempre es muy estimulante. Los proyectos cinematográficos toman mucho tiempo y trabajo y generalmente no se tiene la suerte de tener una respuesta tan gratificante. Que cuando uno estrena una película pase eso, que sea seleccionada, que sea invitada a tener una buena pantalla de lanzamiento es lo mejor que uno puede esperar. Y bueno, siempre sirve para que esa película pueda llegar a más lugares, a más países, a más gente. También abre caminos para uno. Ir a esos festivales te hace ver otras películas, conocer directores nuevos, entrar en contacto; todo eso es enriquecedor y retroalimenta el trabajo de uno.

Estoy convencido, si no ocurrió ya, que cuando esta película llegue a Toronto te van a llegar ofertas para irte a trabajar a Estados Unidos. ¿Es algo que te interesa?

Ojalá. A mí me gusta mucho el cine, me gustan las historias y en la medida en que pueda seguir creciendo con proyectos que sean interesantes y que sean desafíos cada vez más grandes voy a estar muy contento. Ojalá que surjan y que sean buenas oportunidades.

¿Cómo surgió este sueño tuyo de dirigir cine?

La verdad que de joven me interesaban ya mucho las actividades artísticas, por así decirlo. En la secundaria hacía todos los talleres que había: hacía teatro, fotografía, o taller de cine que a lo mejor había, y naturalmente cuando terminé vi que todo eso confluía en el cine. Al mismo tiempo estudié filosofía y música, pero pasé muy rápido cuando empecé en la facultad a filmar mi primer corto y empecé a dejar las otras cosas y haciendo eso me fui dando cuenta de que esto era lo que quería hacer.