Gregory Nava: "El mensaje de El Norte es más relevante hoy"

by Gabriel Lerman September 14, 2019
Filmmaker Gregory Nava

alberto e. rodriguez/ getty images

Algún día alguien realizará una película para contar las difíciles circunstancias en las que se rodó El Norte, la película por la que Gregory Nava recibió una nominación al Oscar al Mejor guion original en 1985, que incluyeron tener que huir de México junto a su equipo fílmico tras ser amenazado a punto de pistola y haber filmado una de las escenas más escalofriantes de la historia del cine con ratas de verdad. Una copia restaurada de este clásico del cine latino se exhibirá en una función especial este domingo 15 de septiembre en varias ciudades de Estados Unidos para celebrar los 35 años que han trascurrido desde aquel estreno. A los 70 años y ya convertido en uno de los gobernadores de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas y un referente para los cineastas latinos con películas en su trayectoria como My Family y Selena, Nava habló con nosotros sobre aquella aventura fílmica que tuvo un final feliz.

¿Cómo fue la experiencia de restaurar El Norte y recuperarla para las nuevas generaciones?

Fue una experiencia maravillosa porque la película se ha convertido en un clásico y por eso fue restaurada por la Academia. Fue exhibida en el Festival de Berlín y ahora se pasará en los cines el domingo 15 de septiembre en una función especial a las 2 pm, lo cual es un gran honor. Pero a la vez es agridulce porque la situación en la frontera sur, que es de eso que trata la película, está mucho más en crisis hoy que entonces. El mensaje de El Norte es más relevante hoy e incluso más universal, porque la crisis de los refugiados es global. Yo hubiese preferido que estuviéramos en un mejor lugar 35 años después.

El Norte ayudó a cambiar la política inmigratoria de EE.UU...

Es cierto, tuvo un tremendo impacto y ayudó a cambiar cosas. Había gente que ya estaba trabajando en esos cambios pero el hecho de que la película se viera hizo una diferencia. Ayudó a que se diera protección a los refugiados de Centroamérica y se aprobó la ley Simpson-Mazzoli. El Norte se estrenó en 1984 y esas medidas se aprobaron en 1986. Se puede ver el impacto directo que tuvo. Pensamos que las cosas habían mejorado, por lo que pensamos que el cambio iba a continuar. Pero basta ver lo que ocurrió en El Paso, lo que pasa en la frontera sur y la retórica del presidente para comprobar que no es así.

¿Cuando hizo la película en 1984, se imaginaba que iba a tener semejante impacto?

No, en lo más mínimo. Éramos muy jovenes y no sabíamos si la íbamos a poder estrenar en los cines. No teníamos ningún acuerdo de distribución. Era una película independiente que hicimos con fe, amor, pasión y determinación. Creíamos que si la hacíamos iba generar una diferencia. Nos decían que éramos inocentes, pero teníamos razón. Lo cierto es que arriesgamos nuestras vidas haciendo esa película. Casi nos matan. Pero la hicimos porque creíamos en ella. Zaide celebró su cumpleaños número 20 durante la filmación. Ella y David eran muy jovenes pero sus interpretaciones ayudaron a que a la audiencia le encantara la película. Hubo momentos en que pensamos en que no la íbamos a poder terminar y tuvimos que suspender la filmación. Nos robaron los negativos, y tuvimos que enfrentar a hombres armados que querían parar el rodaje.

¿Cuál diría que fue el peor momento?

Cuando nos pararon el rodaje en México y apareció la gente armada. Les tuvimos que pagar un rescate para recuperar los negativos. Estábamos en un aparcadero en un escarabajo Volkswagen a la medianoche cuando aparecieron camionetas con hombres con lentes oscuros y ametralladoras. Nos tuvimos que ir. Fue un gran susto.

¿Cuál fue la razón de que los echaran así?

Nunca te dicen el por qué. Cuando alguien te está apuntando con un revolver no le pides que te muestre su autorización para hacerlo. Simplemente le haces caso. Muchas veces me preguntan si creo que fue un caso de extorsión o si fue político, y uno como latino sabe que no hay diferencia. Todo es político. Lo único claro es que querían detener la filmación. Estábamos filmando la escena en la que el ejercito le dispara a los campesinos mayas, la escena de la masacre. Esta gente nos visitó este día, sabían lo que estábamos filmando y nos dijeron que esas imágenes eran demasiado controvertidas. Pero hay que recordar que esto ocurrió hace 35 años. Había guerra civil en Guatemala, guerra civil en El Salvador, la gente temía que esa guerra se extendiera a México y ver al ejercito disparándole a la gente común era una imagen controvertida, lo sigue siendo hoy. De todos modos, quiero aclarar que México es muy diferente hoy. Yo filmé muchas películas en México después de esa experiencia y no tuve ningún problema.

A scene from "El Norte", 1983

Una escena de El Norte.

 

Y luego llevó el rodaje a Los Ángeles y se encontró con una enorme comunidad maya allí...

En realidad, ya estábamos trabajando con ellos, porque es una enorme comunidad y me ayudaron a escribir el guion. Sus experiencias son las que están en la película. Como tener que hacerse pasar por mexicano, algo que puede parecer muy divertido pero que no lo es, porque si no lo logras estás sentenciado a muerte. Yo quería mostrar el punto de vista de los inmigrantes mayas. Creo que una de las cosas que marcaron una diferencia en El Norte es que Rosa y Enrique son los protagonistas de la historia. En otras películas como The Border con Jack Nicholson o Under Fire con Nick Nolte era un periodista norteamericano, un abogado o un guardia fronterizo el que contaba la historia.

¿Cómo fue filmar la escena con las ratas?

Fue muy díficil de rodar porque yo quería que fuera verdaderamente escalofriante. Las ratas atacan, y les da lo mismo si eres maya, guatemalteco o estadounidense. Es muy complicado trabajar con ratas, y no siempre quieren actuar cuando las necesitas. Teníamos que entrenarlas de una forma muy precisa en el mismo lugar en donde íbamos a filmar, con dobles de cuerpo y una cámara falsa, para que cuando Zaide y David se metieran en el tunel, todo resultara familiar para las ratas. Si una rata siente que algo es diferente o inusual, se queda quieta. Y luego nos pasamos 5 noches filmando con ellas. Pero nos quedó muy bien, las ratas se lanzaron por el tunel y fue escalofriante como yo quería. Algún tiempo después me llamó Steven Spielberg para felicitarme por esa escena. Me lo encontré hace poco porque los dos somos gobernadores de la Academia, y me dijo que había vuelto a ver El Norte y que le parecía que seguía siendo tan poderosa hoy como lo fue entonces.

No llevó la película a los estudios para que no le obligaran a cambiarla. ¿Qué es lo que cree que hubiera ocurrido si un estudio la hubiese financiado?

Eso no es enteramente cierto. No llevamos El Norte a los estudios. Es que sabíamos que nadie iba a querer hacer una película sobre refugiados mayas. No era una idea comercial, por más que terminó ganando un montón de dinero porque recaudó mucho. Fue el filme de cine de arte más taquillero de ese año. En aquellos tiempos, las negocios en los estudios se llevaban de una manera muy rígida. Sin embargo alguien nos dijo que podía conseguir hacer la película para televisión, pero que para lograrlo tendríamos que contratar a Brooke Shields como Rosa y a Robby Benson como Enrique. A mi me pareció un delirio. No tengo nada contra Brooke Shields o Robby Benson que ni se enteraron de esto. Recuerdo que cuando dejé esa oficina pensé que nunca íbamos a poder hacer la película. Pero en ese entonces estaba comenzando el movimiento del cine independiente. Éramos muchos los que soñábamos con hacer películas fuera del circuito comercial, como Spike Lee, John Sayles o Joan Maclkin Silver. Todos estábamos buscando dónde encontrar algo de dinero para poder rodarlas. Lindsay Lott de American Playhouse, que era una serie nueva de PBS, estaba interesado en hacer este tipo de películas y después de leer nuestro guion, años después de estar tratando de hacer El Norte, nos dijo que sí, que la iba a financiar, sin estrellas, buscando actores auténticos para que la protagonizaran y hablando en sus lenguas nativas. La rodamos con muy poco dinero y un equipo técnico de 5 personas. Pensábamos que sólo se iba a pasar en PBS, pero luego la mostraron en el Festival de Telluride y allí generó una sensación. Todo el mundo la quería distribuir. Lindsay aceptó demorar el estreno televisivo por un año para que se pudiera pasar en los cines. Pero tuvieron que demorarlo aún más porque después de un año se seguía pasando en las salas. Tengo fotos de las colas que se armaban para ir a ver la película. Tuvo un impacto tremendo y obtuvo una nominación al Oscar.

¿De qué manera El Norte cambió tu vida después del estreno?

El hecho de que El Norte fuera un éxito no implicó que yo pudiera hacer las películas que yo quisiera. Me costó hacer My Family, lo mismo me ocurrió con Selena. Incluso la serie An American Family no fue para nada fácil de hacer. Uno pensaría que con ese éxito las puertas se me iban a abrir, pero lo cierto es que se cerraron detrás mío. Cada vez que quise hacer una película tuve que volver a romper la puerta para poder entrar, y así ha sido durante toda mi carrera. Ahora estoy tratando de hacer Gates of Eden, otra historia fronteriza, y no me está resultando para nada fácil. pero uno tiene que seguir insistiendo, no se puede rendir.

Era un cineasta latino en una época en la que no existían los cineastas latinos. ¿Creesque las cosas han cambiado desde entonces?

No, basta leer el Reporte Anneberg que se publicó hace poco. Las cosas no han mejorado. En los hechos, en los últimos 10 años han empeorado. Hoy yo no podría hacer El Norte, ni My Family ni Selena. Espero que las cosas cambien. No solo por una cuestión moral, sino por una comercial. La edad promedio de los anglosajones es 54 años, la de los latinos es 11. Somos el futuro. La audiencia típica está decayendo, nosotros somos la nueva audiencia, tienen que hacer películas para nosotros. Somos los que vamos a mantener el cine. Los directores latinos son el 4 por ciento peor tenemos que llegar al 20 por ciento, pero nos tienen que apoyar. Hay que cambiar la narrativa. La palabra que usó la Annenberg Foundation es que nos están borrando, pero somos un buen negocio.

¿Qué es lo que opina sobre la serie que Netflix hará sobre Selena?

No se nada al respecto. Pero se que nuestra película es otro clásico. La intepretación que hizo Jennifer López de Selena es icónica. Esta considerada como uno de los mejores trabajos de una actriz en una biografía. Ella era la persona perfecta con la edad perfecta para hacerlo y lo hizo en el momento perfecto. No creo que haya otra actriz que pueda interpretar a Selena como lo hizo ella...