Hovik Keuchkerian: "Mi universidad ha sido el boxeo"

by Gabriel Lerman July 16, 2019
Actor Hovik Keuchkerian

gabriel bouys/getty images

No hay muchos campeones de peso pesado que un día hayan decidido colgar los guantes para reaparecer como comediantes y después de un tiempo, transformarse en estrellas de la pantalla. Tampoco abundan los que como Hovik Keuchkerian hablan con perfecto acento castellano, aunque hayan nacido en el Líbano de padre armenio y madre de Navarra. Tal vez por eso, este hombre de 46 años con un físico macizo y un rostro que recuerda a Javier Bardem viene subiendo rapidamente los escalones de la fama. En La casa de papel, que llegará a las pantallas de todo el mundo este viernes, se suma al elenco como uno de los nuevos asaltantes, que ha tomado el nombre de Bogotá. Y en 4 Latas, la película de aventuras de Gerardo Olivares que en España se estrenó en marzo y Netflix subió a su plataforma la semana pasada, comparte cartel de igual a igual con Jean Reno, en el primer papel que el actor galo ha hecho en español.

¿Fue una aventura filmar 4 Latas?

Rodamos en Marruecos y en Canarias y tanto por el entorno geográfico en el que teníamos que rodar, tanto por el ritmo de la película como trabajar con Olivares que es el director, todo eso en el mismo pack supuso una aventura.

¿Cuán duro fue filmar en ese ambiente?

Duro, duro, así de sufrir, no. Había días que hacía mucho calor, luego había algo muy impactante que eran las tormentas de arena que yo no había estado nunca en una situación similar. De la absoluta normalidad de repente empieza a soplar un poquito de viento, de repente empieza a soplar un poquito más y cuando te digo de repente, es de repente y en 30 segundos tienes una tormenta de arena que te tienes que poner a cubierto, guardar todo el equipo y no puedes rodar, es a pasar el tiempo y empieza a venir arena, arena y arena y tienes que parar el rodaje pero la verdad que no sufrimos.

Esta es la primera película que Jean Reno hace en español, ¿tuviste que ayudarle con el idioma?

No, yo sé que es la primera película que ha hecho Jean en español y me encantaría que no fuese la última. Habla bastante bien en español y luego además es perro viejo. Es un grandísimo actor. Se las sabe todas y además tuvimos la fortuna que desde el primer momento que estrechamos la mano e hicimos la lectura de guión de ahí en adelante fue para arriba. Hicimos una gran amistad, una gran relación, una hermandad y como bien me dijo él en su momento, porque hablamos de muchas cosas, “la amistad es algo que arranca un día que dos hombres se conocen y termina el día que uno de los dos muere”, con eso te lo digo todo. Es un señor de los pies a la cabeza, es un alma, un tipo con el que es una maravilla rodar porque básicamente lo que haces es aprender viéndole.

Cuando estabas por hacer una escena con Jean Reno de igual a igual, ¿en algún momento te pellizcaste acordándote de esos momentos en que tú lo mirabas desde la pantalla?

A mí cuando me llaman y me dicen "vas a hacer una película mano a mano con Jean", digo "¡voy a conocer a Jean Reno, increíble!", es mucha felicidad, muchas ganas, mucha energía y trabajar mucho qué es lo que he hecho siempre, pero esto de pellizcarme, no. Si me estás preguntando con respecto a la presión, pues no porque afortunadamente con el boxeo he aprendido muchas cosas, y si tengo un tipo adelante como Jean Reno lo único que tengo que hacer es ir muy preparado porque un actor como él, con la calidad que tiene él, básicamente lo que va a hacer es rebotar y hacerte a ti más grande. Hay grandes boxeadores que lo que necesitan adelante es otro gran boxeador porque le ponen un boxeador raro, mediocre y a lo mejor va y le complica la pelea. Necesita estar tranquilo y pelear con un tipo potente. Estoy muy feliz y contento de tener a Jean y por supuesto sorprendido de las vueltas que da la vida, ¿quién me iba decir a mí hace 20 años que debutaba yo como profesional que iba acabar haciendo una película con Jean Reno? Pues nadie, pero como han venido así las cosas, he tenido la oportunidad de hacerlo pues entonces no puedes fallar al destino y lo que tienes que hacer es vaciarte. Es lo que hicimos.

A scene from the film "4 Latas", 2019

Con Jean Reno en una escena de 4 Latas.

netflix

Has dicho en algunas entrevistas que encuentras similitudes entre el boxeo y la actuación. ¿cuáles son las técnicas o las estrategias de boxeador que te sirven en el trabajo cotidiano de actor?

Yo soy un tipo que no he ido a la universidad, yo terminé la escuela secundaria. Y a partir de ahí salté al mundo. Para mí y lo he dicho siempre, mi universidad ha sido el boxeo. No solo a nivel interpretativo tiene muchas similitudes, pero todo lo que aprende cualquier boxeador si luego es capaz de filtrarlo, analizarlo y de colocarlo en otro lugar te sirve para ser actor y para ser cualquier otra cosa en la vida. Por ejemplo el entrenamiento para un momento concreto, cuanto mejor hayas hecho tu entrenamiento, mejor preparado estés para afrontar un reto determinado, mejor te va a ir. No te va a garantizar la victoria pero si bajarte del ring absolutamente vacío. Ahora cambias el día del combate por el día del arranque de un rodaje con un tipo como por ejemplo Jean Reno delante y con un equipo que está trabajando mucho para que tú puedas llegar y rodar el día que tienes que rodar y eso durante 6 semanas. Pues si tienes la suficiente poca vergüenza llegas sin haber entrenado, sin haber dado los kilos o sin estar preparado, pero tienes que subir esos cuatro peldañitos preparado para lo mejor y para lo peor, para dar la cara. Dos, una vez que suena la campana tú estás totalmente aislado de todo, tienes que intentar pensar muy poquito, prácticamente nada, estar centrado en la acción y en la reacción del riva. Básicamente es lo que haces cuando dicen "acción" en un set o en el teatro. Tienes que haber hecho el trabajo antes en tu casa. Una vez que dicen “acción” lo que tienes que hacer es volar y pensar lo menos posible. En cuanto pienses, el público lo va a oler y lo que estás haciendo es mentira, como el rival te vea pensar en un ring te va a machacar. Otra muy importante es que no puedes boxear sin estar bien firme en el suelo, no puedes vivir sin tener los pies en la tierra y sin tener un concepto y una sensación muy clara de lo que es el equilibrio. No puedes pisar un set sin estar bien firme en el suelo y chupando energía de la Madre Tierra, ni en el ring ni en el escenario ni en la vida.

Ha habido boxeadores que han hecho películas, pero no hay muchos que se hayan transformado porque hoy en día yo siento que no estoy hablando con un boxeador, estoy hablando con un actor y también eres escritor y poeta, ¿hace falta un ánimo de aventura como para atreverse a cosas tan diferentes?

Si te contesto desde mi perspectiva, si te dijese ahora mismo que esto que estoy viviendo forma parte de una planificación perfectamente medida sería un embustero. Yo cuando tenía 20 años abrí mi gimnasio, fui boxeador y eso me llevó a acabar un poquito quemado del mundo del boxeo, a perder la pasión. Me llevó a momentos complicados. Yo ya escribía, eso me llevó a la comedia, que a su vez me llevó a la interpretación. Supongo que será ese momento que a cualquier persona le llega en la vida, que yo creo que a todos nos ha pasado, en el que el estómago te pide ir por un lado, la cabeza te pide ir por otro, el corazón no sabe qué hacer y llega un momento en que te acabas dando cuenta de que cuando aciertas es porque te has fiado de tu instinto y cuando fracasas también. No es que haya tenido voluntaria y conscientemente una necesidad de aventura pero sí que parece ser, por los hechos, porque mi vida con 46 años que tengo sí que ha sido una aventura, porque no he parado de meterme en jardines y en charcos. Haya caído bien o haya caído mal siempre he podido levantarme, siempre he terminado con grandes experiencias y con grandes aprendizajes.

Y en esto de meterte en nuevos charcos,¿cómo ha sido lo de sumarte al mayor éxito de la televisión española de los últimos años?

Cuando me llamaron para el casting y lo pasamos, ha sido un regalo porque era una serie que cualquier actor del mundo hubiese querido estar en la tercera temporada. Me llamaré Bogotá. Fue un regalo y una oportunidad y un peldañito más. Yo estoy encantado y aparte el equipo funciona maravillosamente. Hay un nivel de exigencia y de expectativa muy grande para esta tercera temporada. Yo creo que vamos a cumplirla pero yo me siento un absoluto privilegiado por formar parte del equipo de La casa de papel y de haber entrado en Netflix, aparte de con 4 latas, con esta serie que ha sido un bombazo a nivel mundial.

Trabajaste con Hugh Laurie en The Night Manager que también fue un gran éxito, ¿estás listo para dar otros saltos?

No lo tengo en la cabeza. Creo que hoy por hoy el mundo está globalizado y con las plataformas y con el avance que ha tenido la industria audiovisual todo el mundo es un gran set, y podemos trabajar todos en todas partes. Yo vivo muy a gusto en un pueblito de las sierras de Madrid. No tengo ningún problema en moverme, en tomar proyectos nuevos y trabajar fuera pero yo vivo muy a gusto en mi casa, en mi pueblito, y no tengo ninguna intención de mudarme. Voy a trabajar a cualquier parte del mundo y si el proyecto es interesante, hago el trabajo, sigo creciendo en mi carrera como actor y me vuelvo a mi casita, pero no me atrae especialmente cruzar el charco. Iría para trabajar y ganar experiencia.

Eres muy español pero en algún lugar debe estar el libanés y el armenio, ¿de qué manera sientes que esas facetas te han convertido en quien eres hoy?

Me sientes muy español porque soy muy español y porque hablo un español, como diría un amigo mío periodista deportivo, "cervantino", pero me siento español porque soy de madre española, de Navarra, soy armenio de padre armenio, de pura raza armenia, y soy libanés porque nací por las circunstancias en Beirut porque mi mamá y mi papá se conocieron allí y si no hubiera sido por la guerra civil hubiese crecido en Beirut, pero con tres años nos vinimos a España huyendo de la guerra. Creo que igual que no se puede separar mente, cuerpo y espíritu no se puede separar armenio, español y libanés. Soy armenio, lo llevo, soy español, lo llevo, creo ciegamente en que después de 9 meses en la tripita de mamá nacemos todos con una carga de los antepasados, de nuestra vidas anteriores. Soy armenio, soy español y soy nacido en el Líbano, no lo puedo separar aunque hablando a lo mejor en el vocabulario y en mi forma de hablar oyes un español pero a lo mejor en cosas que digo, en formas de expresarme o de sentir soy un armenio español libanés.