Iberoamerica en la Berlinale 2016

by Paz Mata February 19, 2016

 Daniel Burman, director de El rey del Once en la sección Panorama Special de Berlin: "una cierta contradición" entre mercados locales y internacionales.

Getty

En el marco de la 66 Edición del Festival Internacional de Cine de Berlín (Berlinale), el pasado martes, 16 de febrero, el Instituto Cervantes de Berlín, el Instituto Iberoamericano de Berlín y la Unidad Técnica del Programa Ibermedia organizaron una serie de eventos en la capital alemana, con el propósito de celebrar la alta participación de películas iberoamericanas en el Festival, explorar la percepción que tienen los propios cineastas y productores de la industria regional y debatir sobre como traspasar las fronteras nacionales y dar el salto a la distribución internacional ante la exuberancia y pluralidad de miradas del cine iberoamericano. Un debate que invitaba a reflexionar sobre si es la profusión de representaciones e imágenes lo que complica su acceso al mercado y sobre como hacer que las plataformas cinematográficas sirvan para dar mayor visibilidad al fértil cine iberoamericano.

En las instalaciones del Instituto Iberoamericano de Berlín se celebró un brunch informal en el que cineastas, productores, medios de comunicaciones y otros profesionales de la industria cinematográfica compartieron impresiones sobre la actualidad de la industria y establecieron contactos para posibles proyectos en conjunto.  Representantes de la industria del cine español y latinoamericano subrayaron en Berlín la necesidad de conservar la identidad propia de sus producciones, sin caer necesariamente en lo exótico, y abogaron por facilitar el acceso a la gran mayoría de filmes que se quedan sin distribuir.

En el acto, el cineasta argentino Daniel Burman, presente en la Berlinale con su cinta El rey del Once en la sección Panorama Special, fuera de competición, señaló la existencia de "una cierta contradicción" entre los mercados locales y los internacionales. En opinión de Burman, en los mercados locales "funcionan películas en las cuales básicamente existe el fenómeno de la identificación -el público se ve en la pantalla y ve sus vivencias- y, por el contrario, en ciertos mercados internacionales, lo que prima es el exotismo, o sea, que el espectador confirme que es diferente a lo que ve en la pantalla".

Mientras tanto, en la Berlinale se resaltó el significativo número de proyectos en los diferentes espacios de coproducción, origen de lo que serán las futuras película así como se constató el amplio abanico de nuevas perspectivas sobre aspectos de la propia realidad y lo que es singular, sobre el mundo en su totalidad.  En ese sentido se han visto a nuevos creadores, transportar a los protagonistas de las historias desde lo arcaico a la modernidad, como el caso de la brasileña, Ante o tempo não acabava o la salvadoreña Tempestad, entender la familia y vivir la sexualidad, como en la chilena Rara y la peruana, El Soñador, recorrer los Andes en la portuguesa El Dorado XXI, o ver la intima convivencia entre apasionados cocineros en la catalana, Campo a través. Mugaritz, intuyendo un camino. Estos han indagado también en las realidades ajenas como en Curumin, del mexicano Marcos Prado o en la portuguesa Cartas de guerra,

Dos países, México y Chile, tuvieron una fuerte presencia en esta edición de la Berlinale.

El primero estuvo representado, en la sección oficial en competición, por el film de Rafi Pitts, Soy Nero, (coproducción franco, germana y mexicana) mientras que en la sección Forum vimos la coproducción méxico-canadiense Tales of Two Who Dreamt, de Andrea Bussmann y Nicolás Pereda; Tempestad, de Tatiana Huezo y Esteban Arrangoiz, y Maquinaria Panamericana,  de Joaquín del Paso. Los murmullos, de Rubén Gámez,formó parte del programa de cortos internacionales al tiempo que Aurelia y Pedro, de Omar Robles y José Permar y Neiwa, de Abraham Cruz Herrera y Javier Vázquez Cervantes, participaron en la Sección Generación K.

Por su parte, Chile participó en las categorías “panorama” y “generación” con cuatro películas que muestran el polifacético retrato de un país en transformación. Justicia social, igualdad de derechos y diversidad fueron los temas prioritarios. La diversidad estuvo representada por la película RARA, de Pepa San Martín, que relata la búsquedad por identidad y la exploración de los gene Eros, nominada para el prémio ‘Mejor Película prima;’ Much Ado About Nothing (Aquí of no ha pasado nada) de Alejandro Fernández Almendras Rajeh toca el tema de los efectos de la sociedad clasista y de la corrupción en un grupo de Jóvenes privilegiados; You'll never be alone (Nunca vas a estar solo), de Alex Anwandter, es una historia de Género y generaciones y Las Plantas una historia de coming-of-age del director Roberto Doveris.