James Cameron deja al descubierto su lado friki en “Story of Sci-Fi”

by Rocio Ayuso August 28, 2018
Filmmaker James Cameron, Golden Globe winner

joshua blanchard/getty images

Ganador del Globo de Oro James Cameron es un fan declarado de la ciencia ficción desde que empezó a leer y a ver televisión. Comenzó a “practicar” su pasión en 1984, el año que rodó The Terminator. Aliens, The Abyss o Avatar son otros ejemplos de su continuada pasión a este género a lo largo de los años. Una carrera que le ha colocado entre los cinco realizadores más taquilleros de la historia. Ahora ha llegado el momento de dar las gracias con una serie de entrevistas con otros aficionados como él de la talla de Steven Spielberg, Guillermo del Toro, George Lucas o Ridley Scott, hablando de sus pasiones e influencias en la miniserie James Cameron’s Story of Sci-Fi.

 

Ahora es su turno de influenciar a otros creadores. ¿Siente la responsabilidad?

¡Responsabilidad! Suena tan serio. (Risas) Gran parte de trabajar en la industria del espectáculo, especialmente en ciencia ficción y fantasía, implica preservar el niño que llevas dentro. Amo el género tanto como lo hice cuando estaba en tercero dibujando mi primer cómic tras ver La isla misteriosa de Ray Harryhausen. Ves algo así y te inspira y cuando eres un artista tienes que reaccionar, tienes que hacer algo. Lo único que cambia con los años es que cuando creces te das más cuenta de la resonancia que existe entre estas ideas que tienes y la sociedad a la que perteneces. Y la oportunidad que tienes de decir algo sobre el mundo, sobre el gobierno, la política o la religión, la relación entre hombres y mujeres, temas de género o raza. A medida que maduras la ciencia ficción gana conciencia.

¿Ha aprendido algo de sus invitados que cambie su forma de ver este género?

La serie, su realización, la documentación, las conversaciones que he mantenido han profundizado mi comprensión de la resonancia entre la ciencia ficción y lo que pasa en el momento en el que fue escrita. En los 60 la televisión no podía hablar abiertamente de raza o de género así que se expresó con series como Star Trek, en otro planeta, donde la gente pudo presentar otras perspectivas. Uhura no era más que la encargada de comunicaciones sin que nadie dijera nada de su raza o género. ¡Fue un gol! Como Whoopi Goldberg dice en uno de los episodios, cuando ella crecía no había negros en el espacio. Uhura fue la primera. Yo, un chaval blanco criado en Canadá, nunca pillé ese punto hasta más tarde. Nunca se me ocurrió que eso fuera un problema. Pero a ella no se le escapó. Es una muestra del poder que tiene la ciencia ficción, lo que es capaz de hacer.

¿Estamos viviendo un momento especialmente bueno para el género?Seguro. La ciencia ficción refleja la angustia de nuestro tiempo. Y la historia no vende tan bien como lo hacen las galaxias lejanas. Ahí tienes una serie como The Handmaid’s Tale sobre la supresión de la mujer, las mujeres tratadas como objetos y todo eso en medio del momento que estamos viviendo. Pero tienes que recordar que en este género existe una total esquizofrenia. Tienes historias fantásticas, épicos escapistas como Star Wars y luego tienes otros productos del género como The Handmaid’s Tale y Black Mirror y cosas así que nos advierten de los peligros  de la tecnología y de los cambios en nuestra sociedad. La televisión está más dispuesta a tocar estos temas sociales. En cine, la ciencia ficción es más escapista. Quizá no tanto cuando son películas de bajo presupuesto como Ex-Machina que habla de forma muy inteligente de la emergencia de la inteligencia artificial. Una película muy buena.

Con tantos proyectos como tiene en cartera, ¿qué hace aquí que no en casa trabajando?

 (Risas) Llegué tarde porque estaba trabajando en dos películas de Avatar así que no me vas a chantajear cuestionando mi ética profesional. (Risas) Acabo de escribir los guiones de otras dos, ya los he acabado por lo que con suerte rodaremos las cuatro a la vez. También estamos haciendo el Alita: Battle Angel y vengo de una conferencia sobre el “story” de los tres nuevos Terminator. Así que nada de chantaje emocional (risas).