Producer Jason Blum at Comic-Con 2018

armando gallo/hfpa

A Jason Blum siempre le ha gustado romper los moldes. Por eso la sonrisa le cruza el rostro de oreja a oreja cuando oye que le llaman el nuevo Roger Corman, un talento que revolucionó el cine, y especialmente el de terror, hace varias décadas. Pero en la Comic-Con conversó con la HFPA para explicar las diferencias que le separan de aquel genio que tanto admira. Por ejemplo sus presupuestos. Porque si Corman era el rey del “low cost” de su día, Blum sabe cuando apostar a la carta más alta. “No existe precedente para que una franquicia en en su punto álgido en la taquilla, con tres entregas que cada una hizo más dinero que la anterior, traslade su historia a la televisión”, reconoció el productor a su paso por la Comic-Con.

Pero eso es justo lo que ha hecho este californiano de 49 años y sonrisa de estrella de cine al frente de la productora que lleva su nombre, Blumhouse Productions. Candidato a tres Globos de Oro con Whiplash y Get Out además de ganador del Emmy y de un Globo de Oro con The Normal Heart y un Emmy con The Jinx, todos estos proyectos son una clara muestra de su versatilidad como productor que ahora aplica a su principal franquicia. “Las líneas que separan la televisión y el cine cada vez están más borrosas en lo comercial”, recordó Blum a su audiencia cautiva. “Pero en lo creativo la televisión nos permite explorar el mundo (de The Purge) mucho más en profundidad que las películas.

Lo que no va a cambiar es el nivel de violencia. Como en la saga, ya sea en The First Purge, Anarchy o Election Year,en la serie de televisión no habrá tregua. Basada en las películas, la serie se centra en una versión alternativa de los Estados Unidos donde el partido totalitarista en el poder da rienda suelta a sus ciudadanos para que, durante doce horas, roben, asesinen, violen... Cualquier actividad criminal es legal en ese plazo. Un periodo salvaje que esta vez estará narrado en diez episodios que transcurren entre The Purge: Anarchy y Election Year. “Uno se lo pensará dos veces antes de hacerle una peineta al que te adelanta”, bromeó con la Asociación el maestro del terror independiente.

¿La mayor diferencia entre la serie y la saga? Su presupuesto, reconoció Blum a la HFPA. Mientras que en cine sus presupuestos soy muy ajustados (el primer The Purge costó 13 millones de dólares) la producción de la serie tomó más tiempo y dinero. Una idea que en opinión de Blum coincide con la era que estamos viviendo en la que la calidad estáen la televisión. “Quiero profundizar en este universo que hemos creado, ofrecer todos sus detalles”, agregó sin descartar que si el experimento funciona exista un crossover entre las películas y la serie de televisión.