Jesús Ponce: “Si Buñuel estuviera vivo, nadie le financiaría su cine”

by Rocio Ayuso June 1, 2019
Spanish director Jesús Ponce

Jesús Ponce (Sevilla, 1971) es ante todo un amante del cine, un amor que descubrió como el niño de Cinema Paradiso. Por eso hace películas pequeñitas (por necesidad) y con corazón. No se imagina el cine de otra forma. Un amor que sobrevive en un mundo en el que el cine en el cine es un ave en vías de extinción y en un país donde rodar fuera de lo meramente comercial es cada día más difícil. Pero Ponce ahí sigue con su familia de “titiriteros”, ese equipo de profesionales delante y detrás de las cámaras que le acompaña en todas sus aventuras. La última, La primera cita, es una historia de amor, maltrato cotidiano y olvido que encontró su público en España y ahora sale de festivales en búsqueda de ese otro público, de Delaware a Ucrania pasando por Latinoamérica.

¿Cuál es la génesis de La primera cita?

La idea surge de la fusión de dos historias paralelas. La primera cuando un miembro de nuestro equipo que crees que conoces nos dice que estuvo casada con 17 o 18 años. Sus padres era militares y más o menos le apañaron una boda con otro hijo de militar. Les dieron un piso en la barriada militar donde, prácticamente una niña, para entrar y salir necesitaba autorización de su marido. Nuestra amiga se pasa tres años sin salir sola. Imagínate. En una de estas coge un pase se escapa y no vuelve. Situaciones que siguen existiendo en este mundo de ‘mi novio es un poquito celoso y eso es bueno’. Una cosa de la que nunca se habla en el cine en España, el maltrato cotidiano, el de esperar mesa plato y cama porque todo va en el paquete Y la otra mitad vino porque coincidí con un realizador que me reconoció pese a sufrir Alzheimer y me recomendó Cantando bajo la lluvia. Su hijo decía que su padre veía esa película todos los días  por primera vez.

¿Cuál sería su Bailando bajo la lluvia?

Cada día recomendaría una distinta porque me gustan tantas. No puedo elegir entre Bergman, Borau, Fellini o Saura. No puedo. Cada una me aporta algo.

¿Y la película de su primera cita?

A mi mujer la llevé a ver Pulp Fiction que es la película menos adecuada para enamorar a alguien. Parece que no pero ya hace de 25 años desde Pulp Fiction.

A scene from the film "La primera cinta", 2019

Una escena de "La primera cinta"

 

¿Cuánto ha cambiado el panorama cinematográfico en España desde entonces?

Lo que es el cine medio, el que intenta contar historias, no reventar taquillas, y que no cuenta con una multinacional detrás, ha ido a peor, cuesta abajo y sin frenos. Es una pena que se pierda el cine como sala pero no sería tan grave si se produjeran películas que apelen a la sensibilidad. El problema es que este tipo de películas es cada vez más difícil de financiar. Todas las  películas con éxito en España están protagonizadas por monologuistas, ni tan siquiera por actores. Y el problema es que solo apoyan eso. Ya no hablo de mi película. En España se rodaron Furtivos, El crimen de Cuenca y Mi querida señorita. Por dar ejemplos de todo. Eso no se da más. Si Buñuel estuviera vivo, nadie le financiaría su cine. Y es el mejor director internacional que hemos tenido.

¿Cómo se puede sobrevivir en España haciendo cine?

Antes decía que un guión se escribe en un año, se financia en cuatro, se rueda en cinco semanas y dura 90 minutos. Ahora es peor. Se hace cine con buena voluntad. Primero por la participación las teles que por mucho que las critiquemos las cosas salen gracias a su participación. A un productor camicace que cree en el proyecto y a un equipo con mucha vocación. Ya somos como familia y cogemos cada rodaje con mucha ilusión y entre peli y peli trabajamos para TV, o en pelis grandes de otros o damos clases.

¿Y una vez hecha? ¿Cómo encuentra su público?

Está la ronda de festivales como el Internacional de Mujeres en Delaware que se ha interesado en nuestra pelí, o el de Huelva, donde ganamos. En salas es complicado. Si no son grandes producciones la vida es muy corta. Pero es donde conoces a la gente. En Cádiz conocimos a representantes del Festival de Odessa, en Ucrania. Y lo mismo de la asociación de cuidadores de cuidadores, que me pidieron que les grabara un mensaje para la actriz para felicitarla.

¿Por qué decidió dedicarse al cine?

Nací en una casa en Sevilla donde detrás había un cine de verano y como se colaba el sonido y molestaba a los vecinos nos regalaban pases. Cambiaban de película a diario y la programación duraba cuatro meses así que me veía 120 películas. Y las que no veía porque no me dejaban entrar por edad las escuchaba por el patio. En invierno los cines de barrio eran mi válvula de escape. Por mucho que flojeen las rodillas, no puedo imaginarme haciendo otra cosa.