Joker y un debate polémico

by Mario Amaya October 8, 2019
A scene from "Joker", 2019

Joaquin Phoenix en uma escena de Joker.

warner bros.

Desde que Joker o como se conoce en español, Guasón, debutó en el Festival de Cine de Venecia y comenzó a ser objeto de conversación por su temática en estos tiempos que vivimos, se cuestionó si era una película que la sociedad en general estaría lista para ver. No solo porque es una historia violenta que presenta a un psicópata asesino, sino también porque gran parte de las conversaciones preliminares sobre Joker se ha centrado en el miedo a los tiroteos masivos en las proyecciones en salas de cine, como sucedió en el año 2012 cuando se estrenó una de las películas de Batman, en Aurora, Colorado, por lo cual familiares de las víctimas expresaron públicamente su preocupación por esta película en la actualidad.

Y ahora que Joker se exhibe en todo el mundo, esta narrativa de ansiedad y miedo parece estar arraigada tanto en la vida real como en los temores más amplios sobre el estado de la cultura pop estadounidense. Si el público está nervioso, esos sentimientos no se muestran en el seguimiento de taquilla, cuando la película ha roto todos los récords de boletería vendida con un fin de semana de 93 millones de dólares en Norteamérica y $140 millones a nivel mundial en su primer fin de semana. A medida que la película avanza hacia el éxito financiero y crítico, es obvio que la película protagonizada por Joaquín Phoenix es mucho más que una simple mirada en blanco y negro de uno de los personajes de las historietas a los que el mundo ha estado acostumbrado.

Después de la premiere de Joker en Venecia, donde la película ganó el codiciado León de Oro, la crítica especializada comenzó a debatir la representación de la película de un psicópata, Arthur Fleck (Joaquín Phoenix), quien se envuelve entre la crueldad y el asesinato. El Guasón generalmente se presenta como el archienemigo de Batman, un criminal que vive para provocar a su rival. Pero en Joker, Batman no tiene presencia en absoluto (aunque se ve su alter ego, Bruce Wayne, en su niñez). En cambio, el director Todd Phillips posiciona al Guasón como un antihéroe, una figura malvada que, no obstante, es el producto de una tormenta perfecta establecida por la sociedad donde vive.

Phillips ha rechazado la idea de que su película podría ser culpada de generar violencia en la vida real. “Estamos haciendo una película sobre un personaje ficticio en un mundo ficticio, en última instancia, y su esperanza es que la gente lo tome por lo que es”, ha declarado. “No se puede culpar a las películas por un mundo tan complicado en el que cualquier cosa puede desencadenar violencia”, enfatiza el director. Y cuando se le pregunta a Phoenix si Joker podría inspirar un comportamiento imitador, simplemente replica sobre un compás moral: “No creo que sea responsabilidad de un cineasta enseñar al público la moralidad o la diferencia entre lo correcto o lo incorrecto”.

Y para ser francos, Joker no es la primera película de la historia en centrarse en un inquietante antihéroe. Eso ya se ha hecho, y bastante en Hollywood. Pero gran parte de la inquietud sobre esta película en particular parece estar enraizada en un tipo de seguidor específico para el personaje del Guasón como abanderado de la inconformidad, y segundo, el recuerdo del tiroteo de Aurora, que tuvo lugar en una proyección de la película de Batman The Dark Knight Rises. Un rumor persistente, atribuido al entonces comisionado de policía de la ciudad de Nueva York, Ray Kelly, es que el victimario, James Holmes, estaba vestido como el Guasón y él se refería a sí mismo como tal cuando fue detenido, algo que fue totalmente desmentido por el fiscal de distrito de Colorado, George Brauchler, encargado de procesar a Holmes. Según Brauchler, Holmes eligió una proyección de Dark Knight Rises solo porque era el gran éxito de taquilla de ese fin de semana. Aún así, el vínculo entre una gran película de Batman y el tiroteo ha perdurado en la memoria pública, en la medida en lo que las familias de las víctimas de Aurora han comentado sobre el lanzamiento de Joker.

“Cuando supimos que Warner Bros. estaba lanzando una película llamada Joker que presenta al personaje como protagonista con una historia de origen comprensiva, nos preocupó”, dice en un aparte la carta enviada por los familiares de las victimas del tiroteo en Aurora en su carta al estudio. “Queremos dejar claro que apoyamos su derecho a la libertad de expresión. Pero como cualquiera que haya visto una película de cómic puede decir: con un gran poder viene una gran responsabilidad. Es por eso que le pedimos que use su plataforma e influencia masivas para unirse a nosotros en nuestra lucha para construir comunidades más seguras con menos armas”.

El estudio respondió señalando sus donaciones a las víctimas de la violencia armada, pero defendió el estreno de Joker. “Warner Bros. cree que una de las funciones de la narración de historias es provocar conversaciones difíciles sobre temas complejos”, decía un comunicado de la compañía. “Ni el personaje ficticio de Joker ni la película respaldan la violencia del mundo real en forma alguna. No es la intención de la película, los cineastas o el estudio de mostrar a este personaje como un héroe”.

Pero independientemente de la intención de un cineasta; la audiencia sacará sus propias conclusiones, donde habrá defensores y ofendidos, así como se ha visto una división en la crítica especializada, donde hay quienes alaban la película mientras hay otros que la critican sin misericordia, por cuanto ven en el Guasón a un personaje que además de villano, puede parecer que da la percepción de ser mostrado como un defensor de oprimidos, sin realmente serlo, y en donde usa armas de fuego para cometer algunos de los actos violentos que se aprecian en el filme.

Phillips ha rechazado esa idea, preguntándose por qué su película es la que atrae toda la atención cuando prevalece la violencia armada en muchas películas de acción de Hollywood. En una entrevista con la HFPA dijo: “Si ven John Wick 3, es un hombre que mata a 300 personas y todos lo vitorean. ¿Por qué esta película tiene estándares diferentes?”.

En efecto, las películas de John Wick que protagoniza Keanu Reeves indudablemente están llenas de violencia armada con un paradigma altamente estilizado y poco realista. Pero también la saga se basa en un tipo extraño de código moral, siguiendo a asesinos que luchan con otros asesinos y en gran medida dejan a la población civil fuera de esa violencia. No se puede negar que Phillips tiene un punto válido en la comparación superficial de la retórica de violencia, aunque la narrativa entre las dos es esencialmente distinta. Si bien las películas de John Wick también luchan con el costo psicológico que el asesinato de seres queridos ha llevado al personaje de Reeves, un hombre incapaz de vivir una vida normal debido a su condición de traficante de muerte, en Joker ese costo tiene un elemento mucho más cercano a una realidad marcada en la sociedad tras innumerables tragedias debido a muertes provocadas por armas de fuego, mayormente en Estados Unidos, muchas de ellas cometidas por personas que de una u otra forma han sido tachados como mentalmente inestables, como sucede en Joker. Ya si eso es completamente cierto o no, es otro punto de debate.

El punto es que Joker es una película que ha llegado en un momento crítico de la vida moderna y cuyo contenido en su historia es evidente que quiere tocar fibras sociales, y por eso ha generado ansiedad en una parte de la población y ha sido motivo de conversación. Quizás eso hace precisamente que ese Guasón, el Joker de Todd Phillips sea importante, en el sentido de que pone a pensar mucho más allá de ser una simple historia del origen de uno de los villanos más famosos del mundo de los comics.